Hacía meses que no veía a los perros malrolleros de Shinjuku en Shinjuku. Ya les había dado totalmente por perdidos, cuando ayer, paseando con Izumi por Shibuya nos encontramos al Shokichi grandote.
Por supuesto, tal evento fue inmortalizado para la eternidad.

hombre el viejo amigo, cuanto tiempo XD
ResponderEliminarSe mudaron!! no me digas que no los extrañabas?
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