domingo, 13 de marzo de 2011

Tras el terremoto

Ya al tercer día parece que hay pocas réplicas, aunque ahora estemos en alerta nuclear. En mi caso, vivo a unos 300 kilómetros más o menos del área de peligro, así que de ningún modo podría afectarme la radiación, pero mal rollo sigue dando.
En Tokyo y Saitama el tren vuelve a funcionar con normalidad, y se puede ver a la gente por la calle como si no hubiera pasado nada. Eso sí, llevo dos días intentando encontrar pan de molde en alguna de las tiendas de mi barrio sin éxito.
Este es el aspecto que tiene el pequeño supermercado de al lado de mi casa ahora mismo.

Aquí había ramen instantáneo.

Aquí había pan de molde, galletas y bollos varios.


Yo fui el mismo día del terremoto al supermercado, y como mucha gente se quedó sin poder volver a sus casas hasta el día siguiente no tuve problemas para aprovisionarme bien de comida y bebida, por lo que pueda pasar. Me alegro de haberlo hecho con tiempo.

sábado, 12 de marzo de 2011

Cool Japan

Ahora que la tierra se va tranquilizando y que hoy tampoco he ido a trabajar porque mi alumna se había quedado sin poder volver a Tokyo por eso de que los aviones aún no van -pobre, espero que logre volver a su casa pronto-, me he dedicado a pasar el día haciendo cosas para distraerme y no pensar mucho en la posibilidad de posibles réplicas esta semana y que se me pasen los nervios ya.
Así he encontrado en Youtube el vídeo de aquella vez que mi clase salió en la tele.



Salgo 2 segundos nada más en el minuto 1:16 diciendo que memorizar kanji es muy difícil.

Por si sentís curiosidad por mi escuela, a partir del minuto 3:05 podéis ver no solo los edificios, sino también a mis compañeros de clase del trimestre pasado defendiéndose muy bien en japonés -mejor que yo, la verdad...-.

viernes, 11 de marzo de 2011

Mi primer terremoto grande

Hoy fui con mi clase de excursión a un centro de prevención de desastres naturales a experimentar un terremoto, tifón e incendio simulado, para estar preparados por si ocurre de verdad.
Fue todo muy divertido, y me volví a casa, pero al poco de llegar ocurrió un terremoto grandote de verdad. Imagino que habréis leido en el periódico que ha sido de escala superior a 8 en la escala de Ritcher. Aunque el epicentro no era en Tokyo, aquí se ha notado un seismo de grado 5 fuerte (vamos, cerca de grado 6), con lo que yo salí por patas de casa antes de que se me cayera todo encima, y una vez los postes, las casas y el suelo dejaron de agitarse y volví una de las estanterías se había caido, milagrosamente, al lado del portátil y no encima. También se me ha roto algún vaso y esas cosas, pero la verdad es que daño daño en mi casa no ha habido.
Tras eso ha habido decenas de terremotos pequeños a continuación, pero parece que ya por fín van parando. Ahora hay alerta de tsunamis con olas de hasta 10 metros en sitios cercanos como Chiba, por ejemplo, pero yo vivo en la prefectura de Saitama, que está lejos del mar.
De todas formas han parado muchas líneas de tren ahora -yo tenía que ir a trabajar a la cafetería hoy, pero han decidido que hoy mejor se cierra tras el meneo que nos hemos comido-.

Kazuki me dijo que es la primera vez que vive un terremoto así de fuerte, así que espero que hasta dentro de otros 25 años no haya otro. Por cierto, estoy notando otro ahora mismo. Vaya semanita, es el tercer día con terremoto en una semana y solo estamos a viernes.


Edit: lo de que "ya por fín van parando" al final resultó en muchos más pequeños terremotos post terremoto grande durante horas. Quiero que la tierra se esté quietecita ya -_-.

Edit2: ahora dicen que ha sido de magnitud 9... Ya me parecía a mi.

jueves, 10 de marzo de 2011

Los alrededores de la oficina de inmigración de Tokyo

Para que la anterior entrada que hice sobre el permiso de reentrada no quedara demasiado larga, he decidido hoy poner por separado fotos que fui haciendo por el camino hacia la oficina de inmigración. Era un día soleado, pero corría un viento helado de mierda.


Lo que decía del viento.

El monorrail.



Petado de camiones y camioneros, y ninguno me gritó nada. Me encanta Japón.

Los de la empresa de la vaquita siempre me dejan publicidad en el buzón.

martes, 8 de marzo de 2011

Permiso de reentrada

Dentro de un par de semanas estaré pisando tierras españolas de nuevo, así que si quiero seguir teniendo visado cuando vuelva a Japón necesito hacer papeleo -qué raro-. Por eso hace poco empecé los trámites para conseguir un permiso de reentrada.
Este permiso es una pegatina en el pasaporte que, como ya he dicho, permite salir y volver a entrar en Japón sin perder la validez del visado que se tenga. Existen de dos tipos, los de una sola reentrada y los de reentrada múltiple. Por supuesto, hay que pagar -3000 y 6000 yens respectivamente-. Ahora bien, ¿qué es necesario para conseguir la pegatina?
En mi caso, soy estudiante, así que lo primero que necesito es que la escuela me de su visto bueno -por eso de que no te quieras largar en plena época de exámenes y tal-.
Básicamente te dan un papelote para rellenar, y te lo tiene que firmar tu tutor o tutora de clase -en mi escuela solo hay 4 profesores hombres, así que es tutora-. Luego, una vez pagado el siguiente trimestre de clase -en cuanto dejas de ir a clase te puedes despedir del visado aunque le quede tiempo, así que es para asegurarse-, te lo sellan en la ventanilla de cobros. Ya con firma y sello lo puedes llevar al sitio donde te dieron el papelote para que ya te den los de verdad, los de rellenar y llevar a la oficina de inmigración a hacer el trámite.
Lo que hay que llevar a la oficina es el papel rellenado con tus datos, un papel con un sello que cuesta 3000 o 6000 yens, según el tipo de permiso que solicites, tu pasaporte, y la alien card.

La oficina de inmigración se encuentra en la zona de Shinagawa. A pesar de eso, está a tomar por saco de la estación de Shinagawa, de hecho desde ahí hay que coger un autobús -que en teoría te deja en la misma puerta de la oficina de inmigración-. La otra opción es ir a la estación Tennouzu Isle, a la que se puede llegar por monorrail o por la línea Rinkai. Yo opté por ir a esa estación, porque luego desde allí puedo volver sin hacer trasbordos a mi casa, y además se tardan 15 minutillos andando nada más hasta la oficina de marras.



Una vez allí, solo hay que seguir los carteles, que vienen en japonés e inglés. Supongo que para compensar por el hecho de que el personal no habla ningún idioma que no sea japonés -lo cual es muy común entre los japoneses y japonesas-. El primer paso es ir a comprar el sello de 3000 o 6000 yens al convini de la planta baja -lo que en Japón se considera la primera planta-.

Para allá.

Dentro del convini hay un cartel señalando la cola de comprar los sellos tanto en japonés como en inglés. Vamos, que no tiene pérdida.
Una vez que tenemos el sello pegado en nuestro papelote, toca ir a la primera planta -segunda planta según los standares japoneses-.

Vale, tengo que ir a la zona verde.

Eso estaba hasta arriba de gente. Se me ocurrió ir en viernes por la tarde por un sencillo motivo, era el día de mi último examen trimestral y así podía ir tras acabarlo sin sentirme estresada ni culpable por no estar estudiando.
Había que coger un papelito con un número, y esperar a tu turno y a que por megafonía te dijeran si tenías que ir a la ventanilla 2 o a la 3 -en japonés-. Está todo muy bien señalado menos la máquina de los papelitos, que me costó un rato encontrarla porque está escondidilla al lado de la ventanilla 1.


En cuanto anunciaron por megafonía mi número -para los que tengáis que ir sin saber japonés, no os preocupéis, porque hay un cartel en el que van saliendo los números en la zona de espera y también otro sobre cada ventanilla con el numerito que toque-, me fui a la ventanilla 2, entregué mis papelotes, el pasaporte y mi alien card, y me dijeron que esperara delante de la ventanilla 4 a que me devolvieran el pasaporte. No creo que me tocara esperar más de 3 minutos, la verdad.

Tiempo total del trámite -contando hacer cola para comprar el sello-, unos 30 minutos. Yo en estos momentos siempre pienso "cómo se nota que no estoy en España", aunque en esta ocasión, dentro de poco sí que voy a estarlo.

¡Misión cumplida!

domingo, 6 de marzo de 2011

¿Cuánto se tarda?

En una de las salidas de la estación de Ikebukuro hay un cartel indicando cuánto se tarda en llegar a un centro comercial llamado Sunshine City. Esto depende de si vas a paso de conejo, de persona o de tortuga.

Me dan ganas de traerme a alguna de las tortugas de Kazuki para ver si es cierto que se tarda 6 horas.

viernes, 4 de marzo de 2011

La sección de alcohol del supermercado

Así es la sección de bebidas alcohólicas de un supermercado japonés cualquiera.

Para los que recordéis Lost in Translation, al fondo se ven botellas de Whisky Suntory.


Siempre hay garrafas de 4 litros de sake japonés. Nunca dejará de llamarme la atención.

Cosas que me resultan curiosas es que el cartón en vino suele ser caro -pero venden baratillo en botellas ideal para calimocho-. Lo que no me sorprende es que haya muchísima más variedad de licores japoneses que de licores occidentales, como es lógico y normal. Lo malo es que no me gustan demasiado.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Tortitas de Anpanman

En Japón hay un tipo de restaurantes denominados "family restaurant". No se si realmente están hechos para las familias, pero la verdad es que tienen ofertas bastante majas. Mi favorita es la opción de barra libre de refrescos, zumos, té y café por el precio de lo que costaría una bebida nada más -lo llaman "dorinku baa", para los que paséis por Japón y queráis recordar cómo pedirlo-.
En uno de estos family restaurant llamado, según si lo escriben en caracteres occidentales "Gusto", o si lo escriben en caracteres japoneses "Gasto", tienen chorradillas varias de Anpaman, un personaje infantil muy conocido por estos lares. Por ejemplo, entre los menús te dejan una explicación de cómo dibujar la cara de Anpanman en tus tortitas.

Tengo que probar.