Cierto es que al irte a la otra punta del mundo, ir a hacer la compra al supermercado es toda una aventura. Todos los productos son distintos, están colocados de otra forma en las estanterías, las cajas están escritas en un lenguaje encriptado difícil de descifrar... pero algunas cosas ayudan de pilar de apoyo haciéndote sentir un poco menos perdida. Por ejemplo, los Chococrispis japoneses:

Foto tomada hace un par de días en el super de al lado de mi casa :D. Un poco raro que sean redondos, pero ya los probaré a ver qué tal.
Otro día le haré una foto a los Frostis, que estaban cerca.