Desde que vivo en Japón necesito una agenda para mantenerme organizada. He creado mi propia tradición de comprar una agenda de Patatita -oficialmente Kapibara san- cada año, ya que si me puedo mantener organizada con algo mono, mejor que mejor.
Excepto el año pasado, que me costó más encontrarla, normalmente la compro en el Kiddy Land de Harajuku. Este año nos dirigimos allí a ver si había suerte.
Y la hubo. Aquí la tenéis posando con mi anterior agenda.
El 2012 es el año de la serpiente, así que Patatita intenta disfrazarse de una.