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domingo, 24 de marzo de 2019

Cuidado con los cuervos

Creo que ya he comentado antes que en Japón no hay contenedores de basura en la calle. Aunque en mi edificio tenemos una sala habilitada en la planta baja para depositar la basura, en los edificios menos afortunados que no tienen -y que son mayoría- hay que sacar la basura el día de la semana designado por la mañana temprano, y dejar las bolsas bajo una red en la calle. La red es un intento más bien inútil de evitar que los cuervos esos hiperdesarrollados que hay por aquí abran las bolsas a picotazos y se pongan las botas.

En un edificio de mi barrio tienen este cartel para recordar a la gente que vive allí que el primero o primera en sacar la basura ponga la red.


El cartel me hizo gracia porque, para dar dramatismo, usan una foto de un cuervo con cara de perdonarte la vida.

Parece que está pensando: "Ilusos humanos, creen que una simple red me va a detener".

sábado, 15 de agosto de 2015

Consejos para ciclistas en Japón

Yo me suelo mover más o menos a partes iguales en tren, bicicleta y andando, dependiendo de la distancia y la prisa que tenga -también de si hace un día de esos de exagerado calor o de llover horizontal, en los que suelo optar por el transporte público-.

En todos estos años teniendo la bicicleta como uno de mis medios de transporte -que utilizaba a diario cuando vivía a tomar por culo de la estación-, no solo he aprendido a circular sujetando un paraguas en cualquier tipo de clima, sino otros truquillos del día a día del o la ciclista en Japón.

He pensado que podía ser útil para quienes tengáis pensado comenzar a transportaros de este modo por estos lares, así que voy a compartirlos en esta entrada.



1. Aire.

Con tantos y tantas ciclistas os podréis imaginar que el negocio de las bicicletas renta, y hay tiendas de estas por todas partes. Cuando notáis a mitad de camino que las ruedas van bajas de aire y os cuesta pedalear, solo os tenéis que acercar a una tienda de bicis. En todas tienen fuera o en la entrada una bomba de aire que puede usar cualquiera que pase por ahí -casi siempre gratis. Solo he conocido un caso en el que hubiera que pagar-.
Si no hay ninguna tienda de bicis cerca, algunos supermercados también tienen una bomba de aire automática cerca de la entrada. Sueltan muy poco aire, pero para una emergencia valen.

2. Aparcamiento.

Parking de bicis en japonés se dice chuurinjô (駐輪場). Normalmente cuestan dinero por periodos de X horas -por ejemplo, algunos cobran 100 yenes por 3 horas, otros por 12, otros por 24, etc. Otros tienen precios diferentes, como 160 o 200 yenes-, pero si solo necesitais estar un rato en el sitio al que vayáis, fijaos en si tiene tiempo gratis. La mayoría no cuesta dinero durante la primera o las primeras dos horas. De hecho en Kawaguchi hay uno que es gratis las tres primeras horas, aunque esto no es lo más común.

Aunque una gran parte de las estaciones tienen parking cerca, no todas, y no todos estos parkings permiten estacionar por horas. Algunos requieren reserva en determinada época del año y la gente paga un alquiler mensual durante todo ese año, así que ahí está prohibido estacionarla si no tenéis el sello en la bicicleta que te dan cuando haces el procedimiento. Los de horas suelen indicar que lo son, así que es fácil distinguirlos -y si no sabéis japonés, mirad si las bicis tienen todas la misma pegatina pegada en alguna parte. Si es así, no es de horas-.
Algunos aparcamientos mensuales permiten también aparcar por horas si hay hueco. Lo suele indicar en la entrada.

3. Deshacerse de una bici vieja.

Como ya comenté en esta entrada, deshacerse de basura voluminosa cuesta dinero, y las bicis cuentan como tal.
Debido a que hay que matricular la bicicleta cuando la compras, aunque intentes abandonarla por ahí para deshacerte de ella, pasados unos días la policía comprueba estas bicicletas que llevan demasiado tiempo sin moverse de un parking o de cualquier otro sitio, e intentarán contactar las veces que haga falta con el dueño o la dueña -lo saben por la matrícula- para devolvérsela. Esto también ocurre porque el robo de bicicletas es algo que pasa bastante, para devolvérsela al propietario igualmente.

En algunas tiendas se quedan con tu bicicleta antigua sin coste extra cuando compras una nueva, así que es un método de deshacerse de ella -es lo que hice yo cuando cambié mi antigua mamachari (es como se llama por aquí a una bici con cesta) por una mamachari con marchas para no morir en las cuestas-.


Y esto es todo por hoy, si se me ocurren más cosas ya las pondré por aquí. Por supuesto, si sentís curiosidad por algo relacionado con este tema me podéis preguntar en los comentarios.

viernes, 23 de enero de 2015

Basura voluminosa

Hace unos años hice una entrada sobre lo inconveniente que es Japón respecto a la recogida de basuras. Varios años después os puedo decir que esto no ha cambiado en absoluto.

Lo que creo que no he comentado es el tema de la basura voluminosa. Si quieres tirar a la basura un objeto de, por ejemplo en el caso de Kawaguchi, más de 40 cm de lado, tienes que llamar al servicio municipal de recogida de basuras y pedir cita para que pasen a recogerlo. Tienes que comprar una pegatina para pegar en el objeto con tu nombre, fecha de recogida y el número que te hayan dado cuando llamaste por teléfono, sacarlo a la calle, y te cobrarán por llevárselo una vez que vengan.

Como nunca he usado este servicio no estoy muy segura de cómo va exactamente y no puedo dar más detalles -y mirando en internet en cada distrito y ciudad cambian un poco las normas, como el tamaño del objeto, que puedas llevarlo tú directamente al centro de recogida y ahorrarte el dinero de que vengan o no, etc-, pero sí que he visto varias veces las pegatinas estas que hay que pegar a la basura, y me hace gracia porque siempre aparece la mascota de recogida de basuras de Kawaguchi, llamada Gomimaru -se podría traducir como "basurín", o "bola de basura". El nombre es cruel-.

Pero es mono y tiene colmillitos.

Como curiosidad, hay furgonetas que se pasan todo el día dando por culo con un megáfono por toda la ciudad diciendo que se llevan basura sin cobrarte -al igual que los coches electorales escandalosos, van a paso de tortuga, no sea que no vayan a molestar lo suficiente-. Comentan que algunos de estos camiones intentan timarte y cobrarte, así que hay que tener cuidado con ellos.

viernes, 4 de noviembre de 2011

La odisea de sacar la basura en Japón

Una de las cosas que más me llaman la atención de Japón es que, siendo tan conveniente como es para muchas cosas, sea tan inconveniente en lo que respecta a sacar la basura.
Lo primero de todo es que no existen los contenedores/cubos de basura -ni las papeleras a no ser que estés en un convini o dentro de una estación de tren-. Y entonces, ¿qué se hace con la basura? Os preguntaréis algunos.
El sistema de recogida de basuras es diferente de una prefectura a otra -y de un barrio a otro, de hecho-. Por ejemplo, en Chiba no son especialmente estrictos en lo que respecta a separar la basura, pero en Saitama, en cambio, te ponen las cosas complicadillas.

Como llevo ya viviendo un par de años en Saitama, os voy a explicar cómo funciona el tema aquí.

Lo primero de todo, cada edificio tiene su propia zona para sacar la basura. En algunos edificios -como en el que vivía antes- la basura combustible hay que meterla en una especie de almacén que tienen para tal menester, y el resto de basura se saca fuera en unas cestas de colores distintos y con el texto escrito de qué tipo de basura debe ir en ellas -uno es para latas, otro para botellas de vidrio, y otro para botellas de plástico-.
En otros edificios -como en el que vivo ahora- el día que recogen la basura orgánica ponen una red en un rincón determinado de la calle -un par de horas antes de que vengan a recoger la basura, no os creáis que te dan mucho tiempo para sacarla-, y la basura la metes debajo de la red para que los cuervos no se pongan las botas. Para el resto de basura tienen el método de las cestas.
Otra cosa importante es que no se puede usar cualquier bolsa para sacar la basura. Tiene que ser una de las especiales blancas que transparentan un poco, para que se vea lo que hay dentro.

Ahora viene lo que encuentro más inconveniente, la frecuencia con la que recogen la basura:

-La basura combustible solo la recogen dos días a la semana, y hay que tenerla dentro de la red antes de las 8 de la mañana. En mi barrio es los miércoles y los sábados, así que la basura se tira una semana dentro de casa porque yo me niego a madrugar en sábado -por eso compramos bolsas de las grandotas-.

-La basura no combustible está dividida en varias categorías, y cada una se recoge solo una vez a la semana -aquí los basureros no se matan a trabajar, no-. La que se tira en bolsa abarca envoltorios, envases de cup ramen, bolsas de plástico, etc. Separado aparte hay que sacar las latas por un lado, botellas de bebida de plástico por otro lado y botellas de vidrio aparte también.
El papel y el cartón también se saca aparte. Las revistas, libros y cartones hay que sacarlos atados con una cuerda hechos paquetitos.

Yo muchas veces me encuentro delante de las bolsas de basura con algo en la mano pensando "¿y esto es combustible o no?
Para ayudar tengo esta lista con dibujitos que también se encuentra en el portal del edificio y que es bastante útil.


La verdad es que no tardé mucho en acostumbrarme, pero es un auténtico coñazo.