Dando un paseo nocturno con Kazuki hace unos días empezamos a oir tambores típicos de estos festejos a lo lejos -que rima y todo-, y decidimos cambiar de ruta para buscar el origen de la música. Así nos encontramos el Bon Odori del barrio de Kizawa, en Toda.
Aparcamos las bicis y entramos en el parque, que estas cosas hay que verlas de cerca. Dentro había un grupo de niños -bastante pequeños- tocando el taiko, y gente alrededor bailando. Debían haber practicado de antes, porque quienes bailaban parecían saberse los pasos perfectamente.
Mejor que en fotos es verlo en movimiento, así que os enseño un corto vídeo que tomé con el móvil -es lo que tenía a mano-.




