miércoles, 10 de febrero de 2010

Nuevas adquisiciones

Un amigo de Kazuki se ha ido de Japón, así que como aquí te cobran por tirar a la basura cosas pesadas, me ha cedido unas cuantas cosas. Una de ellas es una máquina para cocinar arroz -en japonés, suihanki-. Aquí como se come mucho arroz son muy populares, y todo el mundo -menos yo hasta hace poco- tiene una en casa.
Ayer me puse a intentar usarla por primera vez, así sin instrucciones ni nada, y me apañé a hacer arroz con ella y todo.
Para quien sienta curiosidad por saber cómo se usa una, os dejo mi pequeña guía de instrucciones.


Lo primero y más importante es lo que tengo en la mano. ¿Eh? ¿Que no se ve bien?


Arroz, efectivamente.
Se que es evidente, pero el siguiente paso es echar arroz y agua suficiente en la máquina. El vasito y el interior de la máquina tienen marcas con números para que hasta un mono sepa cuánta agua y arroz echar.


Ya solo queda cerrarla, pulsar el botón rojo, y esperar 40 minutos -ya, es lenta, pero también puedes dejarlo hacerse por la noche y comértelo aún calentito por la mañana-.


Esta foto la hice con la máquina apagada, pero vamos, que se enciende una luz roja a la derecha, y cuando se encienda la luz naranja de la izquierda ya está el arroz cocidito y listo para comer.

martes, 9 de febrero de 2010

Estrella Galicia

Para los aficionados a beber Estrella Galicia, no os preocupéis, que en Akihabara hay un bar donde se puede pedir.
Un poco cara, eso sí, que la importación es lo que tiene.

lunes, 8 de febrero de 2010

La dieta del onigiri

Kazuki y yo hemos decidido probar la dieta del onigiri, y a base de comer onigiris nada más mirad lo majísimos y delgadísimos que nos hemos quedado.

Tras la primera semana.

Tras 3 semanas de dieta Kazuki se quedó hasta más pequeñito y todo.

Advertencia: no intente la dieta del onigiri sin la supervisión de una persona adulta y/o responsable.

domingo, 7 de febrero de 2010

La Perla

Yo llegué un poco tarde a Lost, así que este verano me comí las 5 temporadas del tirón. Ahora que por fín han estrenado la sexta temporada, he recordado que hay algo que veo todos los días enfrente de la estación de tren que me recuerda mucho a Lost, y por fín le he hecho una foto.

Para los seguidores de la serie, ¿habéis visto ya a qué me refiero? ¿No?

¿Y ahora?

Nos están vigilando...

sábado, 6 de febrero de 2010

En invierno hace un frío del copón

Pero frío frío frío, de este con mayúsculas. Eso unido a viento, de ese que hace que te arrepientas de haber puesto la lavadora antes de abrir la ventana a ver si hacía clima para ello. Por eso, y porque me acabo de dar cuenta de que aún hay alguna foto del otoño que me dejé por subir, hoy toca volver a cuando hacía mejor clima, a ver si así entro en calor.


En el cementerio budista de al lado de mi casa la mayor parte de los árboles son de hoja perenne, pero los de hoja caduca se ponen así de rojos y de bonitos. Si hasta al buda grandote se le saltan los colores un poco viéndolo.

viernes, 5 de febrero de 2010

Shabu shabu

Hoy me fui con mis compañeros de clase a comer shabu shabu. Nunca lo había comido, así que tenía bastantes ganas de que llegara hoy para probarlo.
Lo bueno del restaurante al que fuimos es que a medio día bajan mucho el precio, y teníamos tabehoudai -buffet libre en japonés- y nomihoudai -la versión sin alcohol de una barra libre-. En resúmen, que ibamos a ponernos hasta el culo.

Aunque ya he dejado un link a la wikipedia, explico un poco. Lo del centro es una olla de agua hirviendo -ahí aún no estaba hirviendo-. Ahí íbamos echando la carne que nos iban trayendo, las verduras que nos íbamos trayendo nosotros, el tofu, etc. En los platitos pequeños nos echábamos salsa para ir mojando la comida, y aunque no sale en la foto, nos iban trayendo arroz también para acompañar.

Me ha gustado más este que el restaurante de comida de Okinawa al que fuimos la otra vez XD.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Mochitsuki

Ayer estábamos en clase cuando la profesora anunció que iban a hacer mochi en la escuela. El mochi es un pastel de arroz tradicional de por aquí, bastante blandorrillo y que se estira mucho, como el queso fundido pero en plan bestia. Pues bien, al acabar las clases me pasé por allí.

¡Dale fuerte al arroz, no sea que se levante y nos ataque a todos!


Básicamente, esa señora movía la masa tras mojarse las manos y entonces, a tiempo de quitarlas de ahí, alguien arreaba una leche a la masa con ese martillo tan grande. Y así sucesivamente.

Cuando empezó el tema también estaban asando patatas dulces, pero llegué tarde... así que me tuve que conformar con comer mochi nada más. Son variedades de mochi que no había probado, así que fue una experiencia interesante.

Lo de la izquierda es dulce, lo de la derecha, salado.

El mochi nunca me ha llamado especialmente la atención, pero es la primera vez que lo como recién hecho. Así calentito gana bastante, aunque acabé con el estómago como si me hubieran hecho una bola de mochi dentro también, lo que llena.

¡La próxima vez conseguiré pillar también patatas dulces asadas a tiempo!

martes, 2 de febrero de 2010

Blanco como la nieve y el mochi

Ayer cayó la primera nevada del año. A mi personalmente no me gusta la nieve, y menos cuando se ponen a caer unos copos enormes de camino al curro. Aún así le hice fotos a la vuelta, que esto no se ve todos los días.
Comencemos por la nevada en Akabane.

Cuando nieva en diagonal, malo.

Afortunadamente Akabane está a dos estaciones de la mía, pero al llegar se veía que no iba a parar en bastante rato.

Empezando a cuajar en Toda.

Mis vecinos se lo habrán pasado pipa rascando nieve por la mañana.

La vista desde mi ventana. Mi cuerda de tender la ropa os saluda.

Tras poner la calefacción a tope, hacerme un ramen calentito para cenar y ponerme mi pijama -que abriga que no veas-, me fui a dormir bien calentita, sin pensar en la nieve de afuera.
Y amaneció.



Como tanta rasca no es buena para la salud, he decidido que me voy a tomar un té calentito, a ver si así se me recupera la garganta también, que la tengo fastidiadilla.

Amor eterno al té calentito.