jueves, 14 de octubre de 2010

Con NHK nos hemos topado

En Japón hay varios canales de televisión privados, y luego está el público llamado NHK (el TVE japonés, vamos). NHK tiene varios canales, aunque yo solo pillo 2, el educativo y el no educativo.
A decir verdad, yo veo ese canal bastante poco, porque los culebrones y el anime los suelen poner en otros canales. Además yo suelo ver las noticias -de las que no me entero demasiado, por eso de la barrera idiomática- en el canal 4, que es Nihon TV.

Volvamos a NHK. Este canal no emite publicidad, así que de algún modo se tendrá que financiar, ¿verdad? Pues se financia con el dinero de los contribuyentes. Cualquier persona que tenga tele en su casa tiene que pagar una tasa mensual a la cadena de televisión, aunque apenas la vea, como yo. Lo gracioso es el modo que tienen de recaudar. Mandan a un señor de puerta en puerta por cada barrio a pedir a la gente que pague.
Nunca había pasado por mi casa, o eso pensaba yo -tampoco es que suela estar mucho en casa en horarios a los que haya posibilidad de que pase un señor de la tele por mi puerta-, pero hoy, mientras estaba en clase... ha venido.
Yo no estaba en casa, pero sí Kazuki. Se lo ha podido quitar de encima con el "mire usted, es que esta es la casa de mi novia y ahora no está", pero al parecer va a volver. Espero que no vuelva armado...

Ahora bien, que en un año viviendo en este apartamento aún no hubiera recibido la visita puede tener dos explicaciones:
-Sí que había venido pero se ha encontrado lo mismo que se suele encontrar el cartero: nadie en casa.
-Hace poco decidieron hacer un censo de toda la población de Japón, porque mucha gente figuraba como aún viva con 200 años y tal... ahora que figuro en el censo, se habrán dado cuenta de que no figuro como persona que esté pagando.

Tras ver los precios, confiaré en que este señor vuelva cuando no esté en casa de nuevo.

martes, 12 de octubre de 2010

Curiosidades en el tren

Todas las mañanas me embuto en uno de esos trenes en los que, vistos desde fuera, parece imposible que pueda haber tanta gente dentro y meterse aún más en cada estación, pero apretando más caben.
Por supuesto, sentarse es toda una odisea. Yo normalmente hasta Shinjuku -con suerte- no consigo sentarme. Eso implica solo 5 minutos sentada, pero es algo.
La gente que va sentada suele ir durmiendo. Muchas veces me pregunto cómo hacen para no pasarse de parada. Yo me suelo dormir cuando vuelvo a casa y voy sentada, pero tengo la habilidad de despertarme en todas y cada una de las paradas. En cambio, la gente que veo a diario va durmiendo del tirón.
Hoy me fijé en una mujer que llevaba colgando del cuello un aparato con un cordon demasiado grueso para ser unos auriculares. Llevaba una especie de reloj temporizador colgando del cuello, como los que hemos usado muchos en algún momento en casa para despertarnos por la mañana. Eso sí, más pequeño y colgando de un cordón enganchado al cuello.
Según nos acercábamos a Shinjuku el aparatito empezó a pitar y la mujer se despertó. Yo aproveché para dar un par de codazos y empujones y sentarme en su sitio -no hay otro modo que tirar de violencia por las mañanas-.
La verdad, es una buena idea lo de llevarte un despertador para el tren por la mañana. Lo raro es que en algo más de un año sea la primera vez que lo vea.

sábado, 9 de octubre de 2010

Bukkake udon

¿Si digo la palabra "bukkake" qué es lo primero que se os viene a la cabeza? Si a un japonés le mencionáis la palabra bukkake, lo primero que se le vendrá a la cabeza es ésto:

Efectivamente, no es porno.

Este plato se conoce como bukkake udon. Se trata de una sopa de tallarines gruesos (es decir, udon) en la que primero se echan los tallarines en el plato y luego se echa la sopa por encima. Kakeru es el verbo japonés que significa echar algo por encima, así que ese es el motivo por el que se le llama bukkake.

Aunque la primera vez que oí lo del bukkake udon lo que me vino a la cabeza fue otra cosa...

viernes, 8 de octubre de 2010

Más engrish


Encontrado en un restaurante de udon. El cuenco no parecía comestible, pero si el cartel lo dice...

jueves, 7 de octubre de 2010

Renovación del visado de estudiante. Capítulo I

El visado de estudiante no era para siempre, así que me toca renovarlo. Para ello ya he empezado con el papeleo -ojalá no existiesen esas cosas, menuda pesadez-.
Voy a ir contando, igual que cuando me saqué el visado por primera vez, cómo va el proceso. En mi caso yo relleno papeles y la escuela se encargará luego de llevarlos a inmigración, así que no voy a llegar a saber cómo se hace si la escuela no te ayuda. El libro guía que te dan al principio dice que hasta un mes antes de que te caduque el visado se puede hacer todo. El taco de papeles que tengo ahora dice que dos meses. Yo por si acaso me voy a dar prisa.

¿Qué es lo primero que se necesita? Como mi visado es de estudiante se da por hecho que voy allí a estudiar. Por ello mi nivel de asistencia es muy importante. La escuela debe comprobar primero que tu nivel de asistencia desde que empezaste las clases es superior al 80%, ya que si no inmigración te dice que para estar de cachondeo te vuelvas. Mi asistencia está rondando el 97%, así que sin problemas.
Una vez comprobado esto -o como en mi caso, esto te lo pueden mirar después, pues yo estaba muy segura de que mi asistencia era suficiente-, te dan dos papeles para rellenar. Uno con algunos datos personales, como mi nombre, número de estudiante, tipo de curso, desde cuándo tengo el visado, cuánto tiempo quiero prolongarlo... es fácil de rellenar.
El otro papel es aquello que me costó tanto escribir la primera vez, la redacción dando tus motivos para querer alargar el visado. Esta vez me costó mucho menos, ya que me dijeron que puedo escribirlo breve y sencillo, y aproveché para escribirlo directamente en japonés.

Una vez todo rellenado fui a la ventanilla nº 3 de mi escuela y me dijeron tras aceptar mis papeles aquello de "vuelva usted mañana". Volví al día siguiente y ya me dieron el papeleo de verdad habiendo comprobado que es verdad que voy a clase.
Esta vez hay mucho menos faena que cuando te sacas el visado por primera vez. La cantidad de papeles se ve bastante reducida. Solo tengo que rellenar un taco de varias hojas con mis datos, diciendo cómo me voy a pagar el siguiente año, etc. Además he de pagar una tasa de 4000 yens en la oficina de correos para que le pongan un sello oficial a los papelotes. Lo último es volver a demostrar que tengo 2 millones de yenes al menos, para que no me de por robar, con una copia de un documento oficial de mi banco que lo acredite.
Cuando lo tenga todo rellenado y entregado, ya os iré contando qué tal va la cosa. Lo bueno es que esta vez puedo rellenarlo todo en japonés en vez de andar duplicando todos los papeles en dos idiomas. Al final estudiar da sus frutos.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Encuentros en la tercera fase con la tele

Hoy han venido del canal NHK a grabar a mi clase para un programa llamado Cool Japan. Mientras uno de mis compañeros hacía una presentación delante de toda la clase han llegado a traición. Menos mal que a mí no me tocaba presentar hasta mañana...
Tras eso nos entrevistaron un poco. La temática del programa va a ser sobre el estudio del idioma japonés. Me tocó la primera, pero mis respuestas probablemente fueron poco interesantes y en un japonés bastante pobre, así que con suerte no salgo -no, lo de no ser interesante y hablar japonés mal no fue a propósito-.
El punto bueno es que luego nos regalaban cositas por participar. Ahora tengo una carpeta y un boli de Domo kun vestido de samurai. Más cuco él.

Dooooomoooooo

sábado, 2 de octubre de 2010

Ryokou Haku II

Cuando nos recorrimos todo el recinto decidimos salir fuera a comer algo y jugar un poco con la cámara de fotos. Se acabó lo de las fotos con móvil, ya tengo cámara :D

Kazuki.

Sin retoque alguno.

Ya aprovechamos para explorar un poco más los alrededores.


Efectivamente, luego llovió.


viernes, 1 de octubre de 2010

Ryokou Haku I

La semana pasada se celebraba una feria de turismo en la zona de Odaiba, en Tokyo, así que fuimos a verla. En el camino de ida cogimos la línea Yurikamome, que se parece mucho a un monorraíl, mucha gente dice que es un monorraíl, pero curiosamente no lo es.
Me encanta la línea Yurikamome por las vistas.


Una vez que llegamos a la estación, solo teníamos que llegar al edificio Tokyo Big Sight. El sitio era fácil de reconocer, porque estaba delante de un serrucho gigante.


A mis espaldas, el edificio en cuestión.



Curiosamente, la entrada al evento parecía transportarte a un aeropuerto. A uno en el que los estudiantes pagamos la mitad por entrar :D


Lo primero que fuimos a buscar fue el stand de España, y no tardamos mucho en encontrarlo.

Otros países organizaban actividades, concursos, exposiciones, algunos incluso hicieron pequeños puestos de comida, y uno tenía un casino... ¿Sabéis qué hizo España? Repartir panfletos. Eso es todo.
Tras los 2 minutos que tardamos en mirar los panfletos nos fuimos a ver al resto de países.






Y mañana más, la visita a los alrededores del lugar.