martes, 26 de octubre de 2010

Hay que ahorrar

Los que llevéis un tiempo ya leyendo mi blog puede que os acordéis de cuando me iba a cortar el pelo gratis al Tony&Guy. Yo le mandaba un e-mail a mi peluquero al móvil y él me decía cuándo quedábamos. Pues bien, este chico parece haber desaparecido del mapa desde hace meses, así que me tocó buscar una alternativa -lo bueno no es para siempre, qué le vamos a hacer-.
Como estudiante que tiene que pagar un alquiler, el dinero no me sobra, así que tenía dos opciones:

1- Tirar de revista de cupones otra vez. Desgraciadamente en algunas peluquerías con el rollo de que es de oferta no te hacen un trabajo demasiado decente, como cuando fui a hacerme la permanente en el flequillo con un cupón de descuento y me tocó volver otra vez porque eso ni era liso ni era nada.

2- Dejarme de cupones y chorradas y cortármelo yo misma.

Yo llevo cortándome el flequillo y los lados del pelo varios años, así que si era capaz de aprender a capearme el pelo lo tendría solucionado. Tras unos cuantos tutoriales de Youtube encontré el mejor método, y ya hace varios meses que no piso una peluquería. Además, como yo sí entiendo el concepto de cortar dos dedos, me lo estoy dejando largo largo, como yo quería, pero sin olvidar sanear periódicamente. Cuando digo largo, me refiero a la capa larga de detrás, lo de los lados va a seguir corto porque me gusta.
Y que digo yo, desde que me corto el pelo en casa, yo me sigo viendo bien.

sábado, 23 de octubre de 2010

Las compresas japonesas

Se que este no es un tema demasiado tratado en los blogs de extranjeros en japón, por la mayoría masculina que hay, pero en mi caso fue una de las primeras cosas de las que me tuve que preocupar al venir aquí, y no se cómo no se me ocurrió escribir sobre ello antes. Pues hoy toca.

No pensé en meter compresas en la maleta al venir aquí, porque en Japón también hay drogerías y tendría miles de oportunidades de ir a comprar. Ahora bien, la primera droguería a la que fui resultó ser un Matsumoto Kiyoshi de 5 plantas, y las tenían en la 5ª... la de vueltas que dí hasta que las encontré. Esto fue mala suerte que tuve ese día, normalmente no las esconden tanto. De hecho en supermercados son fáciles de encontrar.
La segunda dificultad con la que me encontré es que las venden por medidas. En toda bolsa de compresas pone si tiene alas y cuántos centímetros mide de longitud. Que digo yo, en la vida me había parado a pensar cuántos centímetros miden las compresas que usaba en España... pero me decanté por las de 21 cm, y atiné. Ahora compro siempre las de 21 cm, que no son ni muy largas ni muy cortas.
Otra cosa con la que hay que tener cuidado es que aquí lo "extra-fino" no se lleva. Muchas de las compresas tienen el grosor de un pañal. De hecho el mes pasado cuando fui a comprar no tenían la marca de siempre y probé otra. Para mi horror al abrir el paquete resultó que eran de las tipo pañal. Esto se debe a que, al menos las japonesas con las que he hablado, piensan que más grosor da más seguridad.
Otro problemilla es que es difícil saber qué paquetes llevan compresas y qué paquetes llevan salva-slip, porque no lo pone fuera y son de un tamaño muy parecido. Yo ya he aprendido a distinguirlas porque en las de salva-slip pone que son finas.

Lo que aún no he comprado son tampones...

miércoles, 20 de octubre de 2010

Sin pasaporte hasta nuevo aviso

Efectivamente, estoy sin pasaporte hasta nuevo aviso. Esto se debe a que este mismo martes he entregado todos los papeles que hacían falta para renovar mi visado -de hecho los iba a entregar el lunes, pero se me olvidó el pasaporte en casa-. Una vez el señor S -Kazuki y yo nos referimos a él como "ojiichan", es decir, el abuelillo- comprobó que no me dejaba nada sin rellenar y que tampoco hubiera fallos, además de que no me faltaran papeles, se llevó todo y me dijo que cuando pusieran mi nombre en la lista que ponen al lado de la ventanilla podía ir a recoger mi pasaporte.
En realidad mientras no vaya a salir del país no me hace falta, así que esperaré pacientemente a que esté todo el papeleo resuelto.

martes, 19 de octubre de 2010

Masai

Andábamos Izumi y yo por Harajuku cuando, tratando de encontrar una tienda pot por alguna ruta alternativa, en vez de por la marabunta de turistas que se forma en Takeshita doori, encontramos una tienda curiosa de objetos étnicos llamada Masai, y decidimos entrar.
Al parecer Izumi había visto esta tienda en la tele, ya que el dueño aparecía en un programa de televisión llamado Ainori. Pues entre nosotras tenéis al susodicho, Hide san.

lunes, 18 de octubre de 2010

Los perros malrolleros de Shinjuku están en Shibuya

Hacía meses que no veía a los perros malrolleros de Shinjuku en Shinjuku. Ya les había dado totalmente por perdidos, cuando ayer, paseando con Izumi por Shibuya nos encontramos al Shokichi grandote.
Por supuesto, tal evento fue inmortalizado para la eternidad.

Shokichi love.

domingo, 17 de octubre de 2010

Un día cualquiera en Yokohama

Hacía mucho que no iba a Yokohama, así que hace unos días al salir de clase me fui con Kazuki a pasar el día allí.
Lo primero fue ir a su famoso China Town.

Ver algo así de enguarrado en Japón es toda una rareza.




Luego aprovechamos para ir a comer algo.

"Esta mesa tiene barra libre".

En muchos restaurantes se puede pedir una especie de barra libre por el precio de lo que costaría una bebida sola. Se conoce como "drink bar" o "nomihodai". Esto no suele incluir alcohol, pero sí refrescos, zumos, té y café.


Cuando nos cansamos de China Town nos fuimos al puerto, que no pillaba muy lejos.

Se nubló bastante el día.


A pesar de lo nublado que estaba, afortunadamente no llovió. Así que pudimos dedicarnos a ver el mar, y hacer unas cuantas fotos majas. A Kazuki se le da mucho mejor que a mi hacer fotos, preo aún así al final logré alguna foto buena, como esta, que se ha convertido en mi nuevo wallpaper.


Me encanta el mar.


Yokohama también es muy bonito de noche. Para mí es una ciudad fascinante, y cada vez que vengo pienso que me gustaría vivir allí algún día. Luego pienso en lo que podría costar y vuelvo al mundo real.


sábado, 16 de octubre de 2010

Otro hombre invisible

Hace tiempo ya avisté un hombre invisible en Todakouen. La semana pasada apareció su colega descuidado, otro que olvida hacer invisibles sus zapatos, cerca de Ueno.

viernes, 15 de octubre de 2010

Honda Official Goods Shop

La semana pasada Kazuki y yo fuimos a Ueno a dar una vuelta, y yo de paso a comprar uno de esos tanques de té baratos -pero de mi marca predilecta- que venden en los puestos de la zona, que ahora que se acerca el frío me va a hacer falta.
Cuando nos cansamos de Ueno nos dirigimos a Akihabara dando un paseo, ya que está cerca, y por el camino nos encontramos con algo que yo no sabía que estaba ahí.


Yo siento un interés cercano a cero respecto a los coches, pero mi hermano, Gonzalo, es muy aficionado, así que saqué fotos para enseñarle, y ya que estoy, también lo enseño por el blog.
El tipo de merchandising que tenían, visto desde fuera, era básicamente muñecos de Asimo, gorras, y llaveritos. No entré, pero supongo que tendrán más cosas.



Tras unas cuantas fotos proseguimos el camino a Akihabara, pero eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.