Mostrando entradas con la etiqueta Tokio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tokio. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Turismo otoñal por Tokio

Este mes he visitado un par de sitios de la prefectura de Tokio que no había visitado antes. El primero se encuentra en la propia ciudad de Tokio, y es un santuario llamado Nezu Jinja. Es famoso por su largo pasillo de puertas torii -imaginaos el santuario Fushimi Inari de Kioto pero con menos puertas y muchísima menos gente-.


Las puertas torii son bastante bajitas, yo tuve que ir agachada todo el rato y mido 1,63.

Otro sitio que visité hace poco es un pueblo con montañas y mucho verde en la prefectura de Tokio llamado Akiruno. Ahora en otoño está muy bonito lleno de árboles con hojas amarillas y rojas.
 


En lo alto de una colina también tienen una estatua de Buda que es un poco más grande que la de Kamakura. Se llama Rokuya Daibutsu, y hay que pagar 300 yenes para poder verlo de cerca.

 Se sube por aquí.

 Se puede entrar dentro.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Parada improvisada

El otro día tuve un rodaje en una de las zonas apuebladas de Tokio, que estaba bastante lejos de cualquier estación de tren. Aunque había un autobús que me dejaba más bien cerca, nunca había montado en esa línea y el tráfico puede ser traicionero, así que decidí ir en tren+caminata y volverme en autobús.

Una vez llegué a la parada me encontré con esto.


Cualquiera pensaría que es basura abandonada aleatoriamente, si no fuera por lo limpias y alineaditas que estaban, y porque estaban justo al lado de la parada de autobús.


Mi teoría es que, como una gran parte de paradas de autobús japonesas no tienen ningún asiento, los vecinos del barrio deben haber decidido poner sillas para hacer la espera más cómoda, porque esa línea solo tiene 3 autobuses a la hora entre semana y 2 los fines de semana. De hecho la gente que llegó luego usaba las sillas como si ya supieran que están aposta para eso.
Yo usé la blanca, por eso de que llegué la primera.

martes, 14 de agosto de 2018

Visitando teamLab Planets

Recientemente estuve con la señorita Madness en teamLab Planets, un museo de arte digital cerca de la estación de Shin-Toyosu. De hecho hay dos museos, el otro está en Odaiba y se llama teamLab Borderless, pero vamos a centrarnos en el que visitamos.

Es bastante popular y las entradas se agotan rápido, así que las reservamos en su web unos días antes. Ahora la entrada normal de adulto cuesta 3200 yenes. Lo especifico para comprobar en el futuro si suben los precios, como con Disneyland.

Este es el sitio:


Cuando te pones a la cola para entrar, te dan una funda de plástico para colgarte del cuello para poder meter el móvil en ella. Esto se debe a que hay varias zonas dentro en las que hay que meterse en agua -literalmente-. Por esto mismo al entrar y tras oir las instrucciones del museo, hay que quitarse los zapatos y los calcetines y dejarlos en una taquilla -afortunadamente son gratis-.


Habiendo dejado nuestros bártulos en la taquilla -menos los móviles, para poder hacer fotos-, entramos al primer pasillo oscuro. Imagino que debe de ser para limpiar los pies de la gente -por eso de que hay que ir descalza todo el rato- lo primero es una cuesta con agua corriendo que proviene de una cascada justo arriba del todo. Desafortunadamente, no tenía pinta de que el agua incluyera jabón.

La cascada.

Cuando pasas a la siguiente sala te dan una toalla para que te seques los pies y puedas seguir adelante.

La siguiente habitación es... um... imaginaos un puf -de los de sentarse-. Ahora imaginaos que todo el suelo y paredes se han convertido en puf. Pues eso.

Este es el motivo por el que es mejor dejar el bolso en la taquilla.

Sigamos por uno de los muchos pasillos con poca iluminación.


La siguiente sala es una especie de laberinto de luces con suelos de espejo.


Volvemos al agua pero esta vez algo más profunda. En la siguiente sala hay peces de luz que nadan a tu alrededor.

Sí, el agua está fría.

Toca volver a secarse los pies -lo que se tienen que gastar en lavar toallas- y seguir con la aventura. Esta vez nos encontramos rodeadas de pelotas gigantes que van cambiando de color, tanto por los lados como por arriba. Era difícil hacer fotos porque las pelotas eran muy grandes -más altas que yo-.

Recordemos que el suelo es espejo.

La última sala es una especie de cúpula oscura con imágenes de flores volando a tu alrededor. Marea muchísimo, así que aguantamos poco allí.

Como es mejor verlo en movimiento que en foto, hice un pequeño vídeo. No uso la música original porque se oye mucha gente hablando de fondo, pero he usado una parecida.


Es muy bonito, la verdad.

sábado, 30 de junio de 2018

Atardecer en Gotanda

Ayer estuve en la zona de Gotanda, y la vuelta a casa coincidió con el atardecer, así que mi amor a los atardeceres y yo decidimos sacar unas cuantas fotos de camino a la estación.





He de reconocer que, aunque llevaba gafas de sol, la primera foto la hice a ciegas porque no veía absolutamente nada. Aún así parece que se salvó.

domingo, 29 de enero de 2017

Algo club

Hace un par de semanas estuve unos días en Toho Studios, un estudio de cine que hay en una de las múltiples zonas apuebladas de Tokio, haciendo un trabajo de stand-in. Si no conocéis el término, un stand-in, resumiendo es la persona que se pone en lugar del actor o actriz principal para pruebas de cámara, iluminación, etc.
Aunque no es la primera vez que trabajo allí, nunca antes me había fijado en este cartel que hay a medio camino entre la estación de tren y el estudio.

"Pon algo en el cartel". "Vale". Y así se quedó.

Me encanta el nombre. Dan clases de inglés... O algo.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Pues qué bien

Los edificios japoneses suelen tener nombres totalmente aleatorios, siendo especialmente común encontrarte edificios de 2 o 3 plantas llamados "(nombre de alguien) heights", lo que encuentro gracioso a la par que irónico. El edificio en el que vivo también tiene un nombre gracioso, pero no voy a decir cuál es porque publicar tu dirección en internet no suele ser la mejor idea.

Hoy toca un edificio de nombre curioso que vi en el barrio de Nishi Azabu, en Tokio.

Casa bien. Pues qué bien, ¿no?

sábado, 10 de septiembre de 2016

Atardeceres

Me encantan los atardeceres, así que hoy toca subir algunos que he visto últimamente.

Empecemos por un día que me dio por ir andando hasta Akabane, en el norte de Tokio -no está tan lejos, en poco más de una hora se puede llegar-.

Cruzando el puente que pasa sobre el río que separa Saitama de Tokio.

Cuando ya casi había cruzado del todo, al mirar a mi derecha este era el paisaje.

Es otro pequeño río que hay al lado del principal.

Vamos a un día diferente. Venía de un casting, y a menudo me da por darme un paseo después si tengo tiempo. Esta foto la hice cerca de la estación de Tokio.


Como extra, aquí va un amanecer. En verano aquí amanece antes de las 5 de la mañana, y uno de esos días que tenía que levantarme ultra temprano para un rodaje me encontré con esta vista al salir de casa.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Karintou manjuu

Un día Kazuki y yo fuimos de paseo a Tokio tomando como punto de partida Shinbashi.


Por el camino, pensando en qué podíamos comer ese día, nos encontramos con esta tienda de dulces japoneses.


Kazuki identificó entre los productos que vendían un dulce que había probado recientemente y que yo todavía no, y como me dijo que le había gustado mucho, pues tocaba probarlo. Se trata del karintou manjuu, que viene a ser un manjuu frito. Aunque el manjuu suele venir relleno de anko, aquí también tenían relleno de pasta de boniato -oh sí-, así que pillamos uno de boniato cada uno -que no es cuestión de quitarnos el hambre antes de la comida-.



La verdad es que estaba muy bueno, me hubiera comido bastantes más.
Por cierto, este es el look completo del día.

¡Por fin puedo llevar gorro!

jueves, 19 de noviembre de 2015

Moshi moshi Nippon 2015

Otro año más hicieron el Moshi moshi Nippon, y al igual que el año pasado decidí que como es gratis para extranjeros hay que apuntarse.
Esta vez lo hicieron entrado un poco más el frío, en noviembre, pero bueno, me abrigo un poco más y ya está. Este es el look del día.

Este año toca comodidad.

El año pasado fue solo dos días, pero este año fue tres, y cada día era temático. Los temas eran anime, pop, y cool. El día de anime caía en viernes 6, que es cuando fui junto con la señorita Madness.
Curiosamente, al llegar en el escenario de afuera estaba el mismo hombre vestido de colegiala que se desnudaba el año pasado, y que también se encargó de enseñar carne este año, aunque esta vez se le veía menos popular.


Fuera además de ese escenario había stands con actividades varias, en plan probarse kimonos o experimentar la ceremonia del té -se supone que es un evento para promover el "cool Japan", por hortera que sea el nombre- y algunos de comida también que cerraban muy prontito, por cierto.


Fuera hace rasca, así que para adentro del Tokyo Taiikukan.
Imagino que por ser viernes no estaba muy lleno, y que los días activos de verdad serían el sábado y el domingo, pero oye, se iba muy tranquilita sin tener que estrujarse con nadie.


Cerca del escenario principal sí que había bastante más gente, y hubo conciertos varios. Los que me interesaban eran los de Luna Haruna, Nagi Yanagi y May'n. Al final del todo también actuaron SID, a los que estuvimos viendo un ratillo.


Este año me pude quitar la espinita de no cantar en el puesto de karaoke el año pasado, pero no todos los puestos eran los mismos. Pasando por varios nos regalaron chapas y pegatinas, y las cosas gratis siempre se agradecen.

domingo, 9 de agosto de 2015

Hanakei no hi 2015 (花慶の日2015)

Desde que estoy en Japón he hecho muchas friqueces, pero todavía me faltan muchas más por hacer. Una que taché de la lista el 8 de agosto fue ir al Hanakei no hi.
¿Eso qué es? Pues se trata de un evento anual sobre el pachinko y el slot -tragaperras, vamos- de Hana no Keiji. Al parecer suele ser el 7 de agosto, pero este año han cambiado el día.

El caso es que yo no soy aficionada a las tragaperras en absoluto, pero el evento era gratis y había concierto de Nobuaki Kakuda -del que soy fan, que tiene mucho arte el jodío-, así que me fui hasta Shinbashi, al edificio Bellesalle Shiodome, a mezclarme con los fans del pachinko.

Vamos para allá.

A eso de las 13:00 repartían bolsas con recuerdos varios del evento y presentando un cupón que había en la página web podías recibir merchandise especial del evento, así que aunque el concierto era dos horas después, fui antes a conseguir cositas gratis de Hana no Keiji. Aunque estas fotos las hice luego a la vuelta en casa, esta es la bolsa que recibí.


El contenido más otras cosas que conseguí ese día entre cupones y visitar stands varios.

Libro especial del evento, carpeta, caja para meter clínex, pai pai, tarjetas especiales, té y una toalla.

La toalla es más grande de lo que esperaba.


El kabuki cha -té kabuki- era cachondísimo.


Y ahora vamos al interior del recinto. Este es el aspecto que tenía.

Aquí no se ve ni la mitad de la gente que había.

Había varias máquinas de pachinko y slot en exposición, al parecer nuevas. También había varias zonas donde se podía jugar un rato a las tragaperras -había bastante cola para todas, por cierto-.



No hice cola para jugar con las maquinitas, pero sí para el puesto de manicura -había de todo-, en el que te pintaban una uña -o todas pero esperando mucho, al parecer- con motivos de Hana no Keiji. Como curiosidad, la mayoría de las personas esperando en la cola eran señores de mediana edad.
Yo elegí como motivo "kabukimono".


Tras dar varias vueltas ya tocó ir a pillar sitio para el concierto. Al parecer habían hecho varios juegos de piedra, papel y tijera en la zona del escenario, y el ganador se llevaba algo. Participé en el último pero me eliminaron enseguida. El ganador, un señor con aspecto de octogenario, se llevó una Roomba de Hana no Keiji. Así puede tener la casa limpia y ser friki a la vez.

Y por fín, tras mucha gente en el escenario hablando sobre las nuevas máquinas de pachinko y slot que salen en septiembre, finalmente empezaron los preparativos para el concierto. Esta vez había banda tocando y todo -por los vídeos que he visto en internet y tal, la parte instrumental es casi siempre grabada en estos conciertos-, además del grupo de baile Yakudo, dando más vida al performance.



Mejor que en fotos es verlo en movimiento, así que os dejo un collage de los temas que se interpretaron.


lunes, 9 de febrero de 2015

Genkakuji o Konnyaku Enma

Kazuki y yo un día empezamos a andar en Ikebukuro sin rumbo concreto, y acabamos en el Tokio Dome. Hacia el final del paseo, a Kazuki le llamó la atención el nombre de un templo, ya que en el cartel de fuera ponía "Konnyaku Enma".
¿Y qué tiene eso de curioso? Pues el konnyaku es un tipo de gelatina insípida hecha de un tubérculo, que se usa bastante en estofados, por ejemplo, y Enma es, en la mitología budista, el rey del infierno y juez de los muertos.


Dentro vimos que este templo se llama Genkakuji -源覚寺. También se conoce como Konnyaku Enma-, y ya pudimos ver la historia y el porqué del curioso nombre.

Cuenta la leyenda que una anciana que tenía problemas con la vista solía ir a ese templo y rezar a una estatuilla de madera del rey Enma para que le ayudara. Un día que se encontraba allí rezando él le dijo que se quitaría uno de sus ojos para dárselo a ella, y cuando miró a la estatuilla, a ésta le faltaba un ojo, con sangre saliendo del hueco, y ella de repente podía ver bien. Esta mujer era muy pobre, pero quería agradecérselo, así que dejó de comer su comida favorita, que era konnyaku -es barato- para llevársela a él como ofrenda.


Por esto, actualmente venden konnyaku en el templo, y se puede rezar al rey del infierno para problemas relacionados con la vista.

Esto es konnyaku, para quienes no lo hayáis visto antes.


En las ema del templo podemos ver representaciones de Enma tuerto, pero también hay otra figura que llama la atención.


Eso que parece una montaña de sal con delantal es... exactamente eso, una montaña de sal con delantal. Hay un pequeño altar con un par de montañitas de sal a las que se puede rezar, pero no investigamos el porqué de esto.