Desventajas de vivir en una isla: llueve un día sí, un día también -como madrileña, estaba más bien poco acostumbrada a la lluvia-. Normalmente el pronóstico del tiempo suele acertar cuándo va a llover, pero he ido acumulando paraguas de todas esas veces que el pronóstico se equivocó. Normalmente los compro en el todo a 100 de la estación o en el otro todo a 100 de en frente de la estación, porque mi casa está lejos y quiero mantener mi record de cero resfriados en lo que va de año.
Los paraguas tanto de uno como de otro todo a 100 son o transparentes o lisos. Sin embargo, un día que me apetecía andar un poco más de camino a casa, decidí ir al todo a 100 grandote que hay en frente del karaoke que hay cerca de mi casa -pero en dirección contraria-. De camino a dicha tienda se puso a llover muchísimo, así que dentro fui derecha a la sección de paraguas, ya que no llevaba ese día.
Mirando los paraguas transparentes -son mis favoritos, me encanta poder andar viendo lo que hay delante de mí aunque halla lluvia y viento- uno llamó poderosamente mi atención. De hecho se ha convertido en mi paraguas favorito de entre todos los que he tenido hasta ahora.

El mundo es más bonito visto a través de este paraguas.