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miércoles, 16 de noviembre de 2016

A Nara por accidente

Cuando se nos acabó el tiempo en Petton cafe teníamos pensado ir a visitar un templo en Kyoto llamado Fushimi Inari Taisha. Para ello nos dirigimos a la estación, miré en mi aplicación de rutas de trenes -Norikae annai, no puedo vivir sin tí-, y nos subimos en el tren del andén y la hora que salía en la aplicación.


En teoría eran solo tres paradas, pero cuando la tercera parada resultó tener otro nombre me levanté a mirar el plano de líneas de tren que ponen encima de la puerta, y resultó que íbamos en dirección contraria a nuestro destino... -Norikae annai, me siento traicionada- El tren en el que nos montamos iba a Nara, así que ya que estábamos decidimos ir allí, que nunca habíamos estado.
Nara se encuentra en una prefectura distinta, así que ese día acabamos visitando tres prefecturas de la región de Kansai, así con la tontería.

En la estación de Nara nos recibió la mascota de la ciudad, Sento kun.

No cuenta con mucho éxito. Es fácil adivinar el por qué.

La idea era ir a ver lo famoso de la zona: Los ciervos salvajes del parque de Nara y el templo Todaiji. Para eso cogimos un autobús y llegamos a nuestro destino. Ya desde el autobús empezamos a ver ciervos por todas partes, y cuando bajamos... Más todavía.

¡Hola!

Hay carteles avisando de que aunque son muy monos -bueno, vale, esa parte la he añadido yo-, no dejan de ser animales salvajes y hay que tener cuidado porque pueden atacar a la gente. Imagino que ese es el motivo por lo que les han cortado los cuernos a los que tenían.

Hordas y hordas de ciervos.

Intentando socializar con uno.

Aunque se los vea tan tiernos y majetes, tened cuidado si lleváis comida encima, porque os acosarán sin piedad. Yo lo sabía de antemano y procuré no llevar nada comestible.


Si vas con cuidado te puedes hacer fotos con ellos. Me dio por probar a ver si era posible tomarte selfies con ellos y lo logré -viviendo a tope-.

Aquí con mi colega Bambi, de juerga.

Avancemos un poco más y entremos en Todaiji.


En el interior hay una estatua de Buda enorme.


A la vuelta decidimos ir andando, ya que vimos desde el autobús una estación que nos pillaba mucho mejor para volver a Osaka.


Adiós, Nara.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Petton Cafe en Kyoto

Había una cafetería de perros a la que queríamos ir en Kyoto, pero según su web cerraba los días que estábamos allí. Por eso buscamos otra, y encontramos una llamada Petton Cafe. Decidimos ir a jugar con perrines un rato y luego a hacer turismo.

La estación más cercana es Rokujizo. Hay varias estaciones con ese nombre de compañías distintas, lo que puede dar lugar a confusión, pero todas pillan a menos de 10 minutos andando del sitio.
De camino nos encontramos de casualidad uno de los estudios de Kyoto Animation.

Tras fangirlear dos segundos seguimos nuestro camino.

Petton Cafe se encuentra en el edificio adyacente de un centro comercial llamado MOMO Terrace.

Se entra por aquí.

La planta baja es una tienda de mascotas y cosas para mascotas llamada Petton, y dentro, subiendo a la segunda planta -lo que sería una primera planta en España-, se encuentra la cafetería en la que hay dos zonas, una de gatos y otra de perros.
Los gatos ni fú ni fa, así que fuimos a donde los perretes.
Las zonas de perros y de gatos se pagan por separado. En el caso de la de perros hay que pedir una bebida del menú y con eso se puede estar dos horas. Si luego quieres extender el tiempo hay que volver a pedir otra bebida.
Tras pedir un par de tés de yuzu y que nos asignaran una caja para poder meter nuestras cosas, entramos en la zona con asientos.

Aquí.
 
El primer perro que se nos acercó -y se fue derecho a sentarse encima de Kazuki- fue Haruo, un carlino entrañable de 3 años -me costó no secuestrarlo-.

También le cogió gusto a mi regazo. Yo encantada, con lo monín que era.

Hubo un rato en el que me empezaron a rodear todos los caniches de la cafetería y acabé así.

Me faltan manos.

En la zona de atrás había un recinto con una pequeña puerta donde había 4 perros, un pastor alemán hembra que a pesar de tener solo 1 año era enorme, y otros 3 perros pequeñitos. Entre ellos se encontraba esta abuelita de 9 años llamada Chobi, o como nosotros la llamamos, "Jefa".

La boston terrier del fondo es la Jefa, dándonos su aprobación.

 La llamamos así porque se peleó con la perra grandota y ganó.

Terror canino.

En la mesa en el centro de la zona donde te podías sentar había cuadernos para que los visitantes hicieran dibujos, o escribieran notas sobre la experiencia. Decidí dejar un dibujín para la posteridad -también escribí algo, pero me acabo de dar cuenta de que escribí una letra mal... La falta de costumbre de escribir japonés a mano-.

Kazuki y Haruo.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Pasado, presente y futuro de Osaka

No solo viajamos en el espacio, sino también en el tiempo.
Comencemos con el pasado:

Bajo el edificio Umeda Sky Building hay un callejón subterráneo llamado Takimi Koji (滝見小路) en el que te puedes transportar a la era Taisho, que tuvo lugar entre los años 1912 y 1926. Es básicamente una zona decorada retro con restaurantes que cierran mayormente bastante pronto por la noche -el que nos interesaba cerraba a las 10-. Aunque tuvimos que cenar en otra parte, fue una curiosa visita.




Volvamos al presente. En lo alto del mismo edificio, Umeda Sky Building, hay un mirador con una muy buena vista de la ciudad. Esto es lo que vimos desde arriba.



Cuesta 1000 yenes por persona, por cierto.

¿Qué nos deparará el futuro? Para eso fuimos a Shinsekai, que significa "nuevo mundo". En realidad no es un barrio de ambiente futurista, a pesar del nombre, pero como un nuevo mundo es algo por ocurrir lo he metido en la categoría de futuro. Algo es algo.
Lo que tiene de especial es su llamativa decoración y que hay sitios ricos para comer takoyaki y kushikatsu.



El muñeco este que da tanta grimilla está por todas partes.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Osaka, volvemos a vernos

Coincidiendo con que a Kazuki le habían puesto varios de los días libres del mes juntos de casualidad decidimos hacer un mini viaje a Osaka, sitio que hacía la tira de años que no pisaba. Cuando digo mini viaje me refiero a que estuvimos un día, la tarde del día anterior y la mañana del día siguiente nada más, pero aún así aprovechamos el tiempo bastante y no solo estuvimos en Osaka, sino en otras prefecturas de la región de Kansai.
Hoy toca Osaka nada más y ya comentaré el resto en otras entradas.

En vez de tirarnos 12 horas en un tren local para llegar a nuestro destino como cuando fuimos en el 2009, esta vez pillamos un vuelo en una compañía Low Cost que era muy barato ida y vuelta. Menudo upgrade, señores y señoras.

Una vez allí, de camino a Dotonbori nos encontramos con esta curiosa máquina de bebidas.

Ya podían poner en mi barrio máquinas de bebidas con cosas por 50 yenes también.

Está decorada de leopardo, como las famosas señoras de Osaka -Osaka no obachan-, que son conocidas por vestir de modo muy llamativo, con estampados de leopardo. Supongo que algún día, cuando llegue a los 50 y pico años, yo también seré una señora cantosa.

Entremos en la zona de Dotonbori a buscar puestos de takoyaki.

También se puede escribir como Doutonbori, Dôtonbori, etc.

Uno de los muchos Kinryuu ramen.

Este títere bizarro es famoso, pero no podía dar más mal rollo.

Imaginad a mi alrededor decenas de personas imitando la postura del muñeco de Glico, aunque no se vea.


Otro día, más.

domingo, 12 de octubre de 2014

Facebook en dialecto de Kansai

En Japón, como en cualquier otro sitio, se habla un poco diferente dependiendo de qué región seas. El dialecto que se habla en la región de Kansai es conocido en todo el país, probablemente porque hay muchos cómicos que hablan así en televisión -y en gran parte de series de anime hay algún personaje de Kansai que habla en ese dialecto-.

No se si es a modo de broma o qué, pero hace poco me enteré de que se puede configurar el Facebook en japonés standard y en dialecto de Kansai, y me faltó tiempo para probarlo.
Os recomiendo probarlo a los que entendéis japonés para echaros unas risas. A los que no, os diré que es como si te dejaran cambiar el idioma de Facebook a español andaluz, por ejemplo.

Os dejo unas capturas de mi ordenador para que veáis el aspecto que tiene.

Aquí te deja cambiar el idioma a japonés (Kansai).

En vez de "ii ne" es "ee yan!", y ya no se comenta, ahora es "tsukkomu".

"Nani shiterun?"

Me ha parecido enorme y lo he dejado configurado así. Ahora a esperar que hagan lo mismo versión española para poder poner mi Facebook en madrileño.