domingo, 12 de septiembre de 2010

Paraguas

Una cosa que me llamó mucho la atención la primera vez que vine a Japón fueron los paraguas transparentes.
Recordé esto cuando me comentó Kazuki que vio en la tele la típica entrevista a extranjeros por la calle en la que les preguntan qué es lo que les sorprendió de Japón -digo típica porque es una de las preguntas top 10 que te hace cualquier japonés la primera vez que habla contigo junto con si te gusta el natto y si puedes comer con palillos-. Uno de los entrevistados comentó lo de los paraguas, y en ese momento volvió a mi cabeza la sensación de hace varios años ya.
Yo ahora tengo varios paraguas transparentes en casa -más uno rosa plegable que suelo llevar en la mochila, que todavía no he encontrado plegables transparentes-, y los encuentro muy útiles. El típico día de lluvia combinada con viento puedo llevar el paraguas delante de mí y aún así ver el camino. Además debido a la falta de espacio en las ciudades gran parte de las tiendas se encuentran en segundas, terceras e incluso octavas plantas, así que es necesario poder mirar hacia arriba si buscas algo. Si además puedes hacerlo sin mojarte, mejor.
No todo el mundo lleva paraguas transparentes, pero sí que se suelen ver muchos.

sábado, 11 de septiembre de 2010

El verano no se acaba

La primera vez que vine a Japón, hace unos años ya, fue en agosto, y hacía un calor horrible. Sin embargo, nada que ver con el de este año.
Este verano ha sido el más caluroso que ha tenido Japón en más de 100 años. Desde que se acabó la estación de las lluvias la temperatura se ha mantenido más o menos entre 26 de mínima y 37 de máxima (en Saitama, en Tokyo pegaba un poco menos). Esto comparado con los termómetros de Madrid superando los 40 grados lo mismo no impresiona, pero combinado con una humedad ambiental que suele rozar el 80% jode mucho. Es como si la isla se hubiera convertido en una sauna, más o menos.
Cuando iba por la calle con el pelo siempre recogido y secándome los chorros de sudor constantemente con una toallita recordaba cuando veía Lost, y todos llevaban una marca de sudor constante en la camiseta. Yo creo que la isla de Lost debía estar rondando Japón este año.
A pesar de que el verano madrileño que llevo viviendo muchos años es bastante caluroso, sin tener aire acondicionado en casa nunca había tenido problemas para dormir por el calor. Aquí me he despertado demasiadas veces completamente cubierta en sudor mientras tenía el ventilador encufándome directamente. Pondría el aire acondicionad por la noche, pero quiero cuidar mi salud.

Al llegar septiembre pensaba que se acabaría, y que bajarían las temperaturas un poco, pero curiosamente el día más caluroso del verano cayó esta misma semana.
Lo bueno es que por fín vuelven los tifones -no soy amiga de los tifones, pero cuando viene uno bajan las temperaturas-, y gracias al número 9 llevo dos días durmiendo sin tener que usar el ventilador. De hecho ayer salí con una camiseta de manga corta por primera vez en tres meses más o menos -últimamente voy siempre con tirantes o me agobio-.
Se agradece mucho, pero ya ha vuelto el calor.
Yo aguanto mucho peor el frío que el calor, por lo que siempre había preferido el verano al invierno, pero tras este año ya no tengo estación preferente.

Tenía las camisetas de manga corta ya aburridas.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Nihonjin no shiranai nihongo

Hace no mucho se empezó a emitir de madrugada una teleserie -en japonés, dorama- llamada "Nihonjin no shiranai nihongo", basada en el libro del mismo nombre. La verdad, no es gran cosa, pero me hizo sentir curiosidad en el libro. Pues bien, por fín lo he conseguido y ya me lo he acabado de leer.
Me lo encuentro siempre descrito como un "ensayo-manga", pues es medio narrativa, medio manga, medio "vamos a comprobar lo que hemos aprendido con un pequeño test". El nombre de esta obra significa "El japonés que los japoneses no saben", y trata de las aventuras y desventuras de una profesora de una escuela de japonés para extranjeros.
Me lo he leido en japonés, y aunque muchas cosas son difíciles de entender, como palabras para referencias históricas que desconocía, es bastante entretenido, y se aprende mucho sobre aquellas curiosidades del japonés que ni yo ni muchos japoneses saben tampoco. Por ejemplo, que el katakana no se creó originalmente para poder leer palabras extranjeras -yo creía que el origen era ese-. Para estudiantes de japonés lo veo interesante, y te ríes un rato -no le estoy haciendo publicidad, que conste XD-.

Os dejo un pequeño ejemplo.

Traducción para los que no sabéis japonés (el título es "demasiado antiguo"):
-Jack: ¿Ah sí? (lo dice usando lenguage que se usaba en la época de los samurai)
-Nagiko: ¡El lenguaje samurai se está extendiendo!
-Nagiko: ¿Eso lo has aprendido de Ellen?
-Jack: No, estaba escrito en mi libro de texto.
-Nagiko: ¿¡Esto de cuándo es!?

Lo malo que le veo es que algunas de las curiosidades sobre otros países son incorrectas, como cuando uno de los estudiantes chinos dice que en China es normal comer palomas y en una nota al lado de la viñeta pone "En Europa también se comen". Al menos en España nunca he visto un plato de paloma frita. Si alguien lo ha visto que me lo diga.



Edit: Estaba equivocada con respecto a la carne de paloma. Gracias por sacarme de dudas en los comentarios, Hentaiosa.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Sutilezas

Volvía a casa del curro, y decidí pasar de camino a comprar pan de molde. Ya que estaba compré uno de esos cacharritos para que el agua del wc huela bien, que se me había acabado el otro.
De camino a casa, como siempre, había poca gente por la calle. De vez en cuando se me cruzaba alguna bici, aunque yo siempre soy la que va andando.
Dos chicos en bici me sobrepasaron. Uno de ellos se dio la vuelta y, durante un par de segundos de lo que parecía una frenética búsqueda por su cerebro para recordar el poco inglés que aprendió en el instituto me dijo:

-Sex.

Mi cara se quedó más o menos así O_o. El chico mientras seguía pedaleando lo repitió. Respondí en perfecto castellano:

-Imbécil.

martes, 7 de septiembre de 2010

Cal vuelve al instituto

En mi escuela se hacen excursiones de vez en cuando, intentando que sea siempre educativa/un modo de que usemos japonés en la vida real/experimentemos algo de Japón/etc. En esta ocasión, como estoy en la clase de nivel superior, han decidido que ya podemos comunicarnos con adolescentes en japonés, así que nos hemos ido de excursión a un instituto de un lugar llamado Kita-Ageo, en el ojete de Saitama más o menos.
Una vez allí, nos íbamos a reunir con dos clases del último año, y nos iban a hacer preguntas sobre nuestros respectivos países, etc. Yo sinceramente, no confiaba en mi habilidad para comunicarme con niñas de 17 años en un idioma que aún no domino -estuve en lo cierto, algunos ratos no sabía en qué idioma me estaban hablando. Mi profesora, una japonesa de 45 años, tampoco, así que al menos no se debe a mi habilidad para aprender idiomas-.
Nuestra profesora nos iba diciendo "¡Recordad que hoy sois los representantes de vuestro país!". En orden alfabético representábamos a Corea, España, Estados Unidos, Filipinas, Inglaterra, Tailandia, Taiwan y Vietnam -y porque nos faltaba la rusa y la finlandesa, que si no... XD-.
Uno de los profesores de la escuela nos hizo cartelitos con nuestros nombres. Para no variar el mío estaba mal escrito. Aquí llamarse Celia es como llamarse Zsolt en España.

Cosas que he aprendido:
-Ser un inglés alto te convierte en el objeto de deseo de todas las niñas por estos lares.
-Las pijas que se dedican solo a tocarse el pelo y mirarse las uñas, hablar en plan pava y solo con intención de ligar existen fuera de los manga y las teleseries -aunque mi compañero de clase muy disgustado no parecía, ¿eh? XD-.
-Explicar que lo único que he hecho para arreglarme antes de ir es lavarme la cara provoca histeria colectiva en el sector femenino. Todas quieren ser tan monas como yo sin maquillar -eso me llegó a lo más profundo, ya tengo carga de ego para un tiempo XD-. Una chica me llegó a preguntar -más bien gritar- que qué hay que comer para tener las pestañas como las mías -creo que ya he explicado en alguna ocasión que las pestañas asiáticas son naturalmente cortas, lisas y no demasiado pobladas-.

El caso es que nosotros íbamos en teoría a hablar de la relación entre nuestros países y los suyos, y cómo nos sentíamos ante la vida y cultura de Japón, pero ya se sabe que a ciertas edades todos hemos sido así. Aquí también.
Probablemente de otro modo no hubiera tenido la oportunidad de hablar con colegialas y visitar un instituto japonés en la vida real, así que ha sido una experiencia.

domingo, 5 de septiembre de 2010

La señora que viaja

Como comentaba en esta entrada, toda regla tiene excepciones, y la de las mascotas monas no se libra.
Japan Rail, una de las múltiples empresas de trenes que operan en Japón, hace publicidad de viajes en tren, y como siempre sale la misma señora en el anuncio, se le puede considerar la mascota. Yo la llamo "la señora que viaja".
Todos los días me encuentro con ella en la estación, pero no se me había ocurrido hacerle una foto hasta hace poco.

Perfecta imitación.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Furusato Matsuri II

Aunque he visto muchas veces el río desde el tren, y el estadio de carreras de barcos el día de los fuegos artificiales, todavía no lo había visto de día así de cerca.


Para los niños pequeños no solo montaron lo de los Power Rangers, también había unas camas elásticas con forma de oso malrollero por fuera.


Hacía mucho calor fuera, así que decidimos quedarnos dentro del estadio, que hacía fresquito, hasta que atardeciera.


Por la noche se llenó de gente. Lo malo es que a las 9 acababa todo.


miércoles, 1 de septiembre de 2010

Furusato Matsuri I

Con el inminente fin del verano, van llegando las últimas matsuri. El fin de semana pasado decidieron hacer una no muy lejos de mi casa, así que fuimos para allá.
El nombre que le dieron fue "Furusato matsuri" -furusato viene a significar el lugar donde has nacido y te has criado-. El lugar donde montaron todo el tinglado fue a ambos lados del río donde se hacen las carreras de barcos que son tan famosas por aquí, y dentro del estadio también-cada vez que menciono dónde vivo lo primero que me dicen es "anda, donde las carreras de barcos"-.
Aunque era desde por la mañana hasta las 9 de la noche, como podíamos morir andando 20 minutos bajo el sol -la temperatura sigue manteniéndose alrededor de los 36 grados cada día y no tiene intención de bajar de momento-, que es lo que se tarda desde mi casa, fuimos mejor a la estación a coger uno de los autobuses gratis que pusieron para el evento. Curiosamente los días que hay carrera de barcos también ponen autobuses gratis. Esos días eso se llena de viejetes, que no es que vayan porque les gusten los barcos, sino porque les gusta apostar.

¡Ya hemos llegado! Me quería poner el yukata, pero al contrario de la creencia popular dan mucho calor y no hacía clima para ello

¿Qué es lo primero que se hace en una matsuri? Comer, está claro.

Ya echaba yo de menos comer pollo asado :D. Te lo vendían en cachitos, pero estaba bueno.

Al solazo y con 36 grados mas una humedad del copón decidieron montar un espectáculo de Power Rangers para los más pequeños. Yo espero que pagaran bien a los pobres sufridores que se pusieron las mallas ajustadas.



En el río estaban haciendo entrenamientos.


Y mañana más.