sábado, 15 de agosto de 2015

Consejos para ciclistas en Japón

Yo me suelo mover más o menos a partes iguales en tren, bicicleta y andando, dependiendo de la distancia y la prisa que tenga -también de si hace un día de esos de exagerado calor o de llover horizontal, en los que suelo optar por el transporte público-.

En todos estos años teniendo la bicicleta como uno de mis medios de transporte -que utilizaba a diario cuando vivía a tomar por culo de la estación-, no solo he aprendido a circular sujetando un paraguas en cualquier tipo de clima, sino otros truquillos del día a día del o la ciclista en Japón.

He pensado que podía ser útil para quienes tengáis pensado comenzar a transportaros de este modo por estos lares, así que voy a compartirlos en esta entrada.



1. Aire.

Con tantos y tantas ciclistas os podréis imaginar que el negocio de las bicicletas renta, y hay tiendas de estas por todas partes. Cuando notáis a mitad de camino que las ruedas van bajas de aire y os cuesta pedalear, solo os tenéis que acercar a una tienda de bicis. En todas tienen fuera o en la entrada una bomba de aire que puede usar cualquiera que pase por ahí -casi siempre gratis. Solo he conocido un caso en el que hubiera que pagar-.
Si no hay ninguna tienda de bicis cerca, algunos supermercados también tienen una bomba de aire automática cerca de la entrada. Sueltan muy poco aire, pero para una emergencia valen.

2. Aparcamiento.

Parking de bicis en japonés se dice chuurinjô (駐輪場). Normalmente cuestan dinero por periodos de X horas -por ejemplo, algunos cobran 100 yenes por 3 horas, otros por 12, otros por 24, etc. Otros tienen precios diferentes, como 160 o 200 yenes-, pero si solo necesitais estar un rato en el sitio al que vayáis, fijaos en si tiene tiempo gratis. La mayoría no cuesta dinero durante la primera o las primeras dos horas. De hecho en Kawaguchi hay uno que es gratis las tres primeras horas, aunque esto no es lo más común.

Aunque una gran parte de las estaciones tienen parking cerca, no todas, y no todos estos parkings permiten estacionar por horas. Algunos requieren reserva en determinada época del año y la gente paga un alquiler mensual durante todo ese año, así que ahí está prohibido estacionarla si no tenéis el sello en la bicicleta que te dan cuando haces el procedimiento. Los de horas suelen indicar que lo son, así que es fácil distinguirlos -y si no sabéis japonés, mirad si las bicis tienen todas la misma pegatina pegada en alguna parte. Si es así, no es de horas-.
Algunos aparcamientos mensuales permiten también aparcar por horas si hay hueco. Lo suele indicar en la entrada.

3. Deshacerse de una bici vieja.

Como ya comenté en esta entrada, deshacerse de basura voluminosa cuesta dinero, y las bicis cuentan como tal.
Debido a que hay que matricular la bicicleta cuando la compras, aunque intentes abandonarla por ahí para deshacerte de ella, pasados unos días la policía comprueba estas bicicletas que llevan demasiado tiempo sin moverse de un parking o de cualquier otro sitio, e intentarán contactar las veces que haga falta con el dueño o la dueña -lo saben por la matrícula- para devolvérsela. Esto también ocurre porque el robo de bicicletas es algo que pasa bastante, para devolvérsela al propietario igualmente.

En algunas tiendas se quedan con tu bicicleta antigua sin coste extra cuando compras una nueva, así que es un método de deshacerse de ella -es lo que hice yo cuando cambié mi antigua mamachari (es como se llama por aquí a una bici con cesta) por una mamachari con marchas para no morir en las cuestas-.


Y esto es todo por hoy, si se me ocurren más cosas ya las pondré por aquí. Por supuesto, si sentís curiosidad por algo relacionado con este tema me podéis preguntar en los comentarios.

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