domingo, 21 de mayo de 2017

¡Florece!

El año pasado empecé mi aventura intentando criar plantas en la terraza. Para aprender algo hay que experimentar el fracaso, y yo he experimentado bastantes, ya que cada cosa que planté acabó muriendo -y el clima japonés no ayuda-.
A pesar de lo mal que se me da la jardinería, he conseguido mantener vivo a Nikutaro durante casi un año -teniendo en cuenta lo delicaditas que son las plantas carnívoras, tiene mérito-.

Un día, viendo que quedaban dos patatas solitarias en casa a las que les estaba brotando verde, se me ocurrió intentar plantarlas, ya que tenía un macetero muerto del asco, todo tierra y nada planta.
No solo las patatas crecieron fuertes muy rápidamente, sino que a su vez brotaron otras dos plantas distintas que no recordaba haber plantado ahí.


Siendo las hojas tan diferentes de las de la patata, estaba claro que era otra cosa. Tras investigar y comparar con hojas varias, resultó ser una planta de calabaza. Recordé entonces que había probado a plantar semillas de calabaza en otoño, y como durante meses no brotó nada se me habían olvidado. Al parecer las patatas y el calor debieron hacer de disparador para que decidieran brotar.
Como el macetero me parecía demasiado estrecho para 4 plantas, decidí transplantar las calabazas a otro macetero, pero la inexperiencia hizo que solo una sobreviviera. A su vez pasó algo inesperado, brotó en ese macetero una planta de calabaza nueva -es posible que metiera semillas en ambas macetas y no lo recuerde-.

Una semana después de la primera foto.

Como es la primera vez que planto patatas, no sabía que crecían tan rápido.

 Una semana después.

Mi objetivo principal, más que ver si es posible cultivar patatas en casa, era conseguir que vivieran lo suficiente como para que llegaran a dar flores. Hoy por fin ha llegado ese momento.


Unas plantas tan fuertotas y con flores se merecen que les dedique una canción llamada "bushi no hana", que se podría traducir como "la flor del guerrero".


La canto SIEMPRE en el karaoke. A mis plantas no se la canto porque vecinos y tal.

sábado, 20 de mayo de 2017

shachihocofucknbabys

En varias partes de Shinjuku se pueden ver estas pegatinas decorando paredes y muros varios.


Al parecer es algo llamado shachihocofucknbabys. La Kitty señor mayor es cuanto menos curiosa.

jueves, 18 de mayo de 2017

Onomatopeyas

Anteayer salí en un programa del canal TBS llamado Sekai no nihonjin tsuma ha mita. El programa va buscando a esposas japonesas que viven fuera de Japón y que comentan qué les sorprende o les choca del país en el que viven, y hacen un pequeño reportaje sobre ello. Además invitan a personas del país en cuestión al plató a comentar sobre el reportaje.
En esta ocasión viajaron a Valencia, pero aunque no soy valenciana estuve allí hablando de un tema que no entiende de provincias.
Unas chicas japonesas que vivían en Valencia comentaron que les chocaba que en español hay muy pocas onomatopeyas. A mi nunca me lo había parecido, pero comparando con el idioma japonés, que tiene una -o varias- onomatopeyas para cualquier cosa que se te ocurra que pueda hacer sonido, pues sí, se puede decir.

Pensando en onomatopeyas.


Por si sentís curiosidad, esta es la parte en la que hablo.

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sábado, 13 de mayo de 2017

Cositas ricas

Me he dado cuenta de que tengo bastantes fotos acumuladas de cositas ricas que he comido en los últimos meses, y que en su momento pensé en subir al blog pero al final se quedaron dentro del iPhone.
Por eso hoy toca por fin sacarlas y hacer resumen alimenticio.

Empecemos con diciembre del año pasado. Las tortitas especiales del mes en Merengue, el restaurante de tortitas hawaianas de Kawaguchi, llevaban según el menú chocolate y salsa "mix berry", que era una mezcla de fresas, "brewberry" -imagino que es "blueberry" en japanglish, es decir, arándanos- y frambuesas.

Dediquemos unos instantes a admirar esta belleza.

Siguiendo con dulces, no recuerdo si fue a finales del año pasado o primeros de este, pero abrieron una cafetería de Pablo, la pastelería especializada en tartas de queso, en Koshigaya Lake Town. Fuimos Kazuki y yo en enero, y aunque el sitio es un poco caro, tienen una tarta de queso buenísima.

Hacer cola es el deporte nacional nipón.

Ñam ñam.

Volvamos a Merengue y su especial de febrero. En tema de dulces, es el mes del chocolate -ya he comentado que san Valentín en Japón consiste en mujeres regalando chocolate, tanto a sus parejas si tienen como a personas de su entorno en general-. A continuación el llamado "chocolate holic", que llevaba triple de chocolate, caramelo y brownie.

El corazoncito es una monada.

Cambiando un poco de tanto dulce a algo salado. El mes de marzo pasamos por la hamburguesería Hungry Heaven, uno de los motivos por los que ya no quiero ir al McDonald's.
Pedí una hamburguesa con huevo, piña, bacon japonés -no me gusta nada el bacon normal, pero el japonés sabe más bien a jamón cocido un poco ahumado- y queso.

Y extra de patatas, claro.

Para el mes de abril volvemos a Merengue. El especial del mes llevaba kiwi y salsa de yogur, que te daban aparte para echarla tú.

Echando la salsa de yogur.

Llegando al mes actual, mayo, toca algo de comida casera. Por estos lares es casi imposible encontrar pan de hamburguesa, así que si quieres hacerte una hamburguesa casera tienes 2 opciones, usar pan de molde, o hacer el pan tú mismo/a. Aunque al principio usábamos pan de molde en casa porque el pan de hamburguesa requiere varias horas de preparación, al final decidí hacer mis propios panes de hamburguesa, y congelarlos para poder usar rápidamente en cualquier momento.
Esta es una de esas hamburguesas con mi pan casero, y relleno obra de Kazuki: Carne, lechuga y seta shiitake con queso rebozada. Estaba MUY buena.

lunes, 8 de mayo de 2017

Ultra Town

Estuve recientemente en Soshigaya-Okura por trabajo.

Cuando hace demasiado viento para hacerse selfies pero te los haces igualmente.

Era la primera vez que iba a esa estación, así que no sabía que me esperaba esto allí.


Al parecer la productora de la serie de Ultraman se encontraba antiguamente en esa zona y por eso hay decoraciones varias del personaje.



Cuanto menos, curioso.

sábado, 6 de mayo de 2017

Picnic en el Arakawa

Aunque la primavera debería de ser una buena época para hacer picnics, lo fuerte que se pone el viento en esta época los dificulta bastante. Aún así la semana pasada decidimos ignorar el pedazo de viento y dirigirnos en nuestras bicis a hacer un pequeño picnic al lado del Arakawa.
Llevábamos una esterilla, pero entonces nos encontramos con hierbajos más altos que nosotros en el sitio en el que teníamos pensado ponernos.


No pasa nada, había unas escaleras muy majas por las que apenas pasaba nadie, al solecito y con buena vista, así que nos sentamos allí a disfrutar de la comida.

Sándwiches, bolsas de patatas y unas latas de bebida en la bolsa térmica.

Sujetamos los sándwiches con fuerza para que no salieran volando -afortunadamente no hizo falta meternos piedras en los bolsillos- y disfrutamos de la vista.


jueves, 4 de mayo de 2017

Vuelve el reciclaje de ropa

Hacía tiempo que no modificaba ropa, así que pensé en conseguirme alguna camiseta grandota y convertirla en un top fresquito para el verano, que ya está cerca. Tras unas cuantas visitas a tiendas de ropa de segunda mano encontré a la candidata ideal.
A la derecha podéis ver su aspecto original, y a la izquierda el resultado final.

La verdad es que me gusta de ambos modos.

No, no le he quitado la etiqueta.

Estoy satisfecha con el resultado. Ya tengo ganas de que haga un poquito más de calor y empezar a usarla. 

martes, 2 de mayo de 2017

Parece que fue ayer

La semana pasada fue el último concierto de la gira más reciente en solitario de BRADIO, grupo del que ya sabéis de sobra que soy fan. La señorita Madness y yo fuimos a verlos en Nakano Sun Plaza, un auditorio que hay en el mismo Nakano.
Ya que estamos, como hace siglos que no lo hago, hoy toca look del día.


Al final del concierto -3 horas que duró, tremendos como siempre- anunciaron que, además de por fin sacar un DVD, han fichado con una discográfica grande, Warner Music Japan, y al parecer sacarán algo como debut con la nueva discográfica en septiembre -estaban con una discográfica indie hasta ahora-.
Esto me ha hecho recordar cómo hace menos de 2 años fuimos a verles gratis en Shiodome, y lo rápido que han ido subiendo en el mundillo de la música. Es casi como ver a un hijo -bueno, 4- hacerse mayor.

¡Enhorabuena!

miércoles, 26 de abril de 2017

Traducción simultánea robótica

Recientemente Microsoft hizo un evento en sus oficinas en Tokio para mostrar a la prensa la reciente añadidura del idioma japonés a la función de traducción simultánea de Skype.
Adivinad quién estuvo allí encargada de hablar castellano para probar la traducción japonés-español y español-japonés. Exacto, servidora.
Había bastante prensa, así que acabé saliendo en el periódico y todo.

Recorte del Yomiuri Shinbun.

Ese día se podía probar además la traducción simultánea a inglés, alemán y chino. Si lo probáis con alguien que hable japonés ya me daréis vuestras impresiones.

sábado, 22 de abril de 2017

Tsukuba Wanwan Land

Siguiendo con el tema de la anterior entrada, por aquí se accede a Tsukuba Wanwan Land.


La entrada para adultos es 1500 yenes, pero tienen cupones de descuento en su página web, dejando el precio en 1200 yenes.

Por si sentís curiosidad por el nombre del sitio, "wan wan" es la onomatopeya japonesa para el ladrido de un perro. A pesar del nombre también tienen una zona con gatos, pero como los gatos me dan bastante igual no pasamos a verlos.

El cuarto de baño es una monada por fuera.

¿Qué nos ofrece este sitio? Empecemos por la zona de los perros pequeños y medianos.


Es la zona más popular, con bastante gente con un can en su regazo. Yo como soy un imán para los caniches toy, tardé poco en tener uno encima.
También había un carlino adorable.

Kazuki es un suertudo, a mí no me hacía caso.

Sigamos con la zona de los perros grandes. Era menos popular, pero había un bulldog llamado Suzunosuke del que nos enamoramos.

Si no pesara un quintal me lo llevaba escondido dentro de la chaqueta.

Eran todos muy tranquilitos.

A continuación vamos a la zona "wanwan rental". Se llama así porque te dejan "alquilar" un perro 20 minutos para darle un paseo. Había un carlino negro llamado Nobita, así que no hubo que pensar mucho a cuál queríamos secuestrar... Digo, pasear.

Esta es la zona en la que se puede dar el paseo.

Nos avisaron de que es posible que Nobita se negara a andar. A la hora de la verdad fue al revés, nos tuvo corriendo la mitad del tiempo. Eso sí, si lo cogías en brazos cambiaba de actitud a "pues esto también me parece bien. Hala, llévame".

No podía ser más mono.

Cuando se acabaron nuestros 20 minutos de felicidad, volvimos a los recintos que ya enseñé antes.

Varias veces al día hacen un espectáculo en una zona con escenario donde los perros y las entrenadoras hacen algunos trucos. No es muy popular, la verdad, al principio el público eramos Kazuki y yo -y luego vinieron dos personas más-.


Conectados con Tsukuba Wanwan Land, hay un "asilo" para perros mayores y una escuela de formación profesional de veterinaria.

La verdad es que estuvo muy bien, yo volvería.

jueves, 20 de abril de 2017

Visitando Tsukuba

Hay un sitio en Tsukuba, en la prefectura de Ibaraki -en la región de Kanto, al igual que Tokio y Saitama, pero a tomar por saco de donde vivo- llamado Tsukuba Wanwan Land, que es un sitio donde puedes pasar el día con perros, jugar con ellos y tal -como una cafetería de perros pero más grande y al aire libre, vamos-. Kazuki descubrió este sitio hace unos meses investigando por internet sitios para pasar el día con perrines, pero como era invierno y el sitio es al aire libre decidimos esperar a que empezara la primavera.

Pues por fin llegó la primavera, así que un día que teníamos los dos libre fuimos a Tusukuba.
Una vez llegas a la estación del mismo nombre, hay que coger un autobús que te deja en la zona pueblerina montañosa profunda de esta población. Una vez llegamos a la última parada nos bajamos del autobús y andamos unos 10 minutillos a nuestro destino.

La parada de autobús.

El camino, con sus cerezos completamente en flor y sus montañas y tal, era bastante bonito.



Preguntemos el camino a Google maps.




¡Hemos llegado! Esta es la entrada al aparcamiento de Tsukuba Wanwan Land:

Qué majetes los perritos.

El sitio y los perretes, en la próxima entrada.

domingo, 16 de abril de 2017

Carril bici

Como paso la mayor parte del tiempo entre Saitama y Tokio -y a veces en Kanagawa por curro-, no se cómo va el tema en otras partes de Japón, pero si puedo decir que aquí a pesar de la tremenda cantidad de bicicletas que hay por habitante, hay muy pocos carriles bici.
Cuando los hay la gente los suele respetar más bien poco, con lo que la mayoría de las veces hay algún coche aparcado en todo el medio del carril o gente andando -por todo el medio también-. 

Ahora que por fin hace buen tiempo -hemos pasado de abrigo de invierno a manga corta en medio mes-, y siguiendo en el tema de las bicicletas, fui a dar una vueltecilla sobre dos ruedas, y por primera vez en mucho tiempo me encontré el carril bici sin ningún obstáculo. ¿Será por la influencia del buen clima?

En bici por Warabi.



viernes, 14 de abril de 2017

Yayoi Kusama : My Eternal Soul

Recientemente estuve por primera vez en el Centro Nacional de Arte de Tokio, en Roppongi. Desde febrero hasta mayo hay una exposición de la artista Yayoi Kusama, y entré a verla.
Aunque a mí me invitaron, la entrada para la parte de pago es 1600 yenes para adultos no estudiantes, por si sentís curiosidad -para estudiantes es más barato, y gratis para estudiantes de chuugakkou, el equivalente a la ESO en España-.
Además de eso hay una zona que se puede ver sin pagar, así que empecemos por ahí.

Calabaza.

Ascension of Polkadots on the Trees 2017.

Vayamos adentro. Aunque hay bastantes salas en la exposición, solo se permitía hacer fotos en una, siempre y cuando se hagan con un teléfono móvil. Las cámaras de fotos estaban prohibidas.

No recuerdo el nombre de la obra.


Una vez que recorres todas las salas y la tienda de regalos -que está antes de la salida-, hay una última zona a la que se puede acceder enseñando el ticket de la exposición. Fue la parte más divertida, ya que te dan unas pegatinas de lunares, y tienes que pegarlas en cualquier parte que quieras de la habitación. No se permite quedártelas, hay que usarlas -o como me dijo la señorita de la entrada "no kiipu", que es "no keep" en japanglish-.

¿Dónde pego la que me queda?

Con mis 163 cm de altura no llegaba arriba. Se ve que no fui la única.


La verdad es  que la exposición fue bastante interesante.