martes, 16 de julio de 2019

Encontré las bolas de dragón

En una visita reciente a la droguería para que Kazuki se comprara cera para el pelo, no solo encontramos productos para enguarrar el pelo, no, también aparecieron las bolas de dragón.



Bueno, en realidad son bolas de dragón para enguarrar el pelo, ya que se trata de cera fijadora, pero lo mismo con esto te puedes intentar hacer el peinado imposible de Goku.

domingo, 7 de julio de 2019

Hay que protegerse de la lluvia

Vuelve la 5ª estación del año en Japón, la de las lluvias. Como característica, aparte de llover, la humedad ambiental suele subir de 40% a 90% así de la noche a la mañana, así que ando disfrutando de sentirme pegajosa las 24 horas del día.

En el outlet del centro comercial Koshigaya Lake Town -donde se concentra media Saitama los fines de semana. La otra mitad está en Ikebukuro o Ueno- han decidido poner decoración de acuerdo a este clima lluvioso, así que ahora mismo lo tienen todo bonito con paraguas de colores.

Así se ve desde arriba.

Estaba lloviendo un poquito.

Y así se ve desde abajo.

sábado, 29 de junio de 2019

Nya

El finde pasado en un día de esos de que llueve, que no llueve, estuve con Sonia en Sunshine City, un centro comercial de Ikebukuro.
Dando una vuelta por las tiendas del sótano, nos encontramos con una tienda de ropa que se dedicaba a vender camisetas con coñas de gatos.
Aunque había muchas diferentes, solo hice fotos a dos.

Bruce Nya, dándolo todo.

Nyavea fue mi favorita.

 No compramos ninguna, pero nos reímos un rato.

sábado, 22 de junio de 2019

Diana aleatoria

Hace poco, Kazuki y yo fuimos a Merengue a comer las tortitas especiales del mes. Esta vez tocaba "melocotón amarillo". Para aclarar, eso es el melocotón que se vende normalmente en España -que no es amarillo, pero oye, así es como lo llaman aquí-, el que se come normalmente en Japón es como rosado por dentro y sabe algo diferente además de ser más blandito.

Vale, me dejo de cháchara, os dejo un poco de food porn.

Todas las torres de tortitas deberían tener una sombrillita.

Después de eso estuvimos dando un paseo por Kawaguchi, y pasando por una calle por la que hemos pasado miles de veces, apareció algo que no estaba antes.

¿Qué le sobra? ¿Qué le falta? ¿Tú cómo lo ves...?

Observemos más de cerca.

Diana aleatoria.

¿Será para entretener a los vecinos cuando pasen por delante de ese edificio?

viernes, 14 de junio de 2019

El retorno del egoblog

Llevo ya unos cuantos meses sin hacer un egoblog, así que hoy toca uno. ¡Bieeeeen!

Empecemos con un look simple de marzo.


No me acuerdo de qué hice ese día, pero creo que estaba estrenando el bolso que me compré en internet para jubilar el que llevaba usando la tira de años y se estaba cayendo a cachos.

El siguiente es mi último look de la era Heisei.


Y el maquillaje del día.


Creo que es obvio, pero el tema del día era rosa.

Sigamos con un look de mayo. Ese día me tocaba una de mis visitas bianuales al endocrino cortesía de mi hipotiroidismo -fiestaaaa-.


El maquillaje del día. Esta vez el tema era rojo.


Terminamos con otra foto de mayo. No es que se aprecie muy bien lo que llevo, pero me gusta la foto.

sábado, 1 de junio de 2019

Cal en Taipei IV

Esta entrada es un especial de comida y bebida mona de Taipei, porque hacen unos bollos al vapor no solo ricos, sino también adorables.

 Empecemos por las bebidas misteriosas de Kumamon.

Según las pegatinas es algún tipo de té. Mi chino no da más de sí.

A continuación los bollos de sésamo con carita de panda.


Estos cerditos eran ultra monos.


Para acabar vamos con la mascota del restaurante Din Tai Fung, basada también en un bollo al vapor.


Los xiao long bao -bollos al vapor rellenos de carne y sopa- que sirven están ricos ricos, por cierto.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Cal en Taipei III

El tercer día fue más de andar sin rumbo y comer que de visitar sitios, pero turismo hicimos un poco también.
El primer sitio al que fuimos, aprovechando que fue el único día que no llovió, fue al parque 228和平公園 -significa "parque de la paz 228"-.

Paz, amor y comprensión.

Aparte de ser un parque grande y bonito con verde, columpios y bancos -y el wc público más limpio que he visto en mi vida. No solo eso, tenía papel higiénico, jabón para las manos y secamanos eléctrico no vandalizado-, también tiene un lago con una pagoda en el centro.


Cómo no, rodeado de edificios altos, como el templo del día anterior.


Como adorable sorpresa, descubrimos que el parque está lleno de ardillas. Normalmente no se las ve porque están subidas a los árboles, pero deja caer un poco de comida y aparece una horda de pequeños roedores cuquines.

Ñam ñam ñam.

No muy lejos de allí se encontraba 自由場 -significa "plaza de la libertad"-.



Tanto beber tapioca milk tea me hizo necesitar buscar el wc otra vez, pero no estaba muy bien señalizado y acabé dando tantas vueltas para encontrarlo que se me quitaron las ganas de subir las escaleras para ver lo que había allí arriba.

Kazuki subió y me dijo que no me perdí mucho.

Aunque no viene a cuento, cuando volvimos al hotel para descansar un poco antes de ir a buscar algo para cenar, nos encontramos con este autobús al que llamé el Madoka-bus.

domingo, 26 de mayo de 2019

Cal en Taipei II

El segundo día estuvo lloviendo bastante y con una humedad brutal. Eso no nos detuvo, y fuimos a buscar algún sitio local para desayunar. Acabamos entrando aquí.


Muchos de los restaurantes especializados en desayunos servían, para mi sorpresa, hamburguesas. Aunque yo solía desayunar habitualmente un sándwich mixto con patatas en la cafetería de al lado de donde trabajaba cuando vivía en España, una hamburguesa ya me parecía un poco demasiado.

El método para pedir en muchos restaurantes de Taipei es coger un papel en el que viene escrito el menú y marcar con lápiz lo que quieres. Kazuki había investigado de antemano cómo se escribía lo que quería probar, así que logró pedirlo con éxito.

A la izquierda dan bing. A la derecha un sándwich de huevo y pepino. Estaban ricos.

Ya con el estómago lleno seguimos explorando la ciudad.


La idea era visitar ese día la zona de Longshan. El objetivo: el templo del mismo nombre y la calle de los pájaros.
Empecemos por la calle de los pájaros. Como el nombre indica, está llena de tiendas de pequeños plumíferos. Enfrente de algunas tiendas los tienen en jaulas.


Y en algunas no -aunque atados por la patita-.


Curiosamente en muchas vendían palomas. No palomas de esas blancas de la paz, no, palomas callejeras de las de toda la vida -no hice fotos, estaba harta de abrir y cerrar el paraguas a esas alturas ya-.

El siguiente lugar fue el templo Longshan. Estoy acostumbrada a ver los templos llenos de casi solo turistas cada vez que voy a visitar alguno de viaje, pero en este había mucha gente rezando.
Una cosa muy chula que tenía era sus propias cascadas a pesar de estar en medio de una ciudad.



Cuando ya estábamos bastante cansados de andar, fuimos a un local llamado Yu's Almonds, especializado en annin tofu.
Esto es lo que pedimos.

Todo es algún derivado del annin tofu. Todo muy rico.

El granizado de la derecha fue mayormente para Kazuki porque servidora tiene las encías sensibles y eso dolía de comer, pero bueno estaba igualmente.