martes, 24 de abril de 2018

Aquella vez que trabajé de modelo de pelucas

Este año la empresa Aderans, que se dedica a fabricar pelucas y productos para la salud capilar, celebra su 50 aniversario, así que hicieron en Tokio varios eventos para celebrarlo, entre ellos un concurso de estilismo de pelucas en el que participaban empleados de varios países, y en el que servidora trabajó como modelo.

El evento fue el día 16 de este mismo mes, pero el día anterior estuvimos de ensayo, prueba de maquillaje, ropa y pelucas. Ahí dándolo todo.

Ensayo del desfile, con mi pelo natural.

El día de verdad sí que tocó llevar peluca. Mi estilista peluquera era del equipo japonés, que a pesar de todo su esfuerzo durante la hora que les dieron para cortar y peinar no resultó ganadora. No pasa nada, participar es lo importante.
Por cierto, este es el look completo con peluca ya arreglada y lista para llevar.

Intento fallido de difuminar el fondo sin que quede raro.

jueves, 12 de abril de 2018

La primavera... ¿El viento altera?

Algo característico de la primavera por estos lares, aparte del polen en cantidades industriales amargando la vida a quienes tenemos alergia -menos mal que existen las medicinas-, es el viento muy pero que MUY fuerte. No es todos los días, pero sí que hay bastantes días muy ventosos en primavera, y a veces casi no puedes ni andar.
En esta ocasión he hecho un gif animado para ilustrar lo que acabo de comentar.

Segundos antes de que uno de mis auriculares saliera volando.

jueves, 5 de abril de 2018

Paella kit

Aunque el "kit de paella con paellera incluida" ya lo había visto antes en Yamaya -una licorería con productos de alimentación de importación-, me lo volví a encontrar en cantidades industriales en Hanamasa -una tienda de alimentación en la que la carne suele estar barata- de Tsukiji, y esta vez sí le hice una foto.

Foto tomada cerca de la tienda en cuestión.

Señoras y señores, para todas sus necesidades paelleras, el "Paella kit" de Carmencita.

Tienen de sobra.

Al parecer tienen dos kits, el normal por 780 yenes y el que incluye una paellera por 1780 yenes.

"All you need inside to make a real paella". Léase con voz de Teletienda.

Así al tacto de muy buena calidad no parece.

Se supone que es para cuatro comensales, pero poco tienen que comer esos cuatro para que esto sea suficiente, me parece a mí.
La paella no es mi fuerte, así que no creo que lo compre, pero curioso es.

lunes, 2 de abril de 2018

Vuelve el ramen que te hace molar

El otro día me dio antojo de ramen, así que estuvimos Kazuki y yo investigando ranking de restaurantes por Tokio y Saitama a ver a dónde podíamos ir.
A mitad de búsqueda Kazuki se acordó de uno de sus restaurante de ramen favoritos llamado Bario, del que hablé en este blog hace no mucho, unos 6 años de nada.
Nos apetecía algo así rico e hipercalórico, y ese sitio reune todas las características, así que por variar un poco en vez de ir al de Shinbashi fuimos a la sucursal de Nihonbashi.
Este es el look del día, por cierto. Kazuki hace las fotos a traición.

Ni idea de qué estaba mirando. La belleza del cielo azul, supongo.

Tras buscar un poco -está algo escondidillo- lo encontramos.


Este ramen, además de hacer que te salga pelo en el pecho según la cantidad de ajo que te eches en la sopa -leed esta entrada para entender la coña-, tiene como característica la gran cantidad de fideos que te sirven, unos 300 gramos. Como referencia, lo normal en este tipo de restaurantes suelen ser 150 gramos.
Decidimos que ya que estábamos, no solo íbamos a pedir la ración normal -hay una ración light con "solo" 200 gramos de fideos-, sino que también pediríamos extra de carne de cerdo. Aquí o foll... Un momento, ¿hay niños leyendo esto?

Compramos nuestras fichas en la máquina de fuera, entramos, las pusimos en el mostrador, y esperamos a que nos sirvieran nuestro ramen.
Va tan hasta el borde de sopa que se me derramó un poco al coger el cuenco, como se puede ver en la foto. Menos mal que lleva ese platito debajo.

A hipercalorizarse.

Está rico, pero si queréis disfrutar aún más de la comida, tienen un cartelito en la barra explicando cómo.


Traduciendo así por encima:

Cómo comer en Bario.
1. Comerse 1/3 así tal cual.
2. Echar ajo. Primero 1 cucharada, empecemos siendo "ikemen" (ikemen significa "hombre atractivo" en japonés. Recordemos que este ramen te da testosterona).
3. Echar nuestro picante especial. Con una cucharada vale.
4. Cuando se haya acabado los fideos, echar vinagre en la sopa y bebérsela junto con la verdura que haya sobrado.

Seguí los pasos, y he de admitir que no llegué a comérmelo todo -tras 250 gramos de fideos, bastante sopa de cerdo con grasilla, toda la carne de cerdo y mogollón de brotes de soja y repollo empacha-, así que eché el vinagre antes de acabarme los fideos.

Está bastante bueno, recomendado para un día con mucha hambre.

jueves, 29 de marzo de 2018

Hanami 2018

Otro año más llega la primavera -aunque hace un par de días hacía frío y estaba nevando-, y con ella florecen los cerezos.
Este año tenía pensado ir con Kazuki al parque de cerca de la estación de Kawaguchi, pero entonces un día pasé de casualidad por al lado de un parquecito que hay no muy lejos de mi casa y vi que estaba lleno de cerezos en flor. Como los cerezos solo florecen una semana al año y no paso tan a menudo por delante de ese parque, no me había dado cuenta de que era un buen sitio para hacer hanami, ya que apenas había gente -está retirado de la estación y tienes que vivir cerca para saber que existe-.

Este es el parque en cuestión, en el que hicimos hanami este año.


Vale, como muchos parquecillos de barrio japoneses no tiene césped, pero tiene bancos y nos llevamos una esterilla por si acaso, para poner sobre la tierra si no había bancos libres -al final sí los hubo-.

Justo debajo de un cerezo. La bici de Kazuki está un poco más a la izquierda.

El menú de este año fue por mi parte quiche de champiñones, una especie de mortadela que venden aquí -no hay jamón de York-, y verduritas varias. Kazuki hizo pollo frito con salsa, patatas fritas y mini hamburguesas de pollo. También nos llevamos algo de beber y de picar por si nos quedábamos con hambre.



Estos cerezos eran de la variedad "demasiado altos para hacer fotos a las flores de cerca", pero bonitos estaban igualmente.

Afortunadamente algunas crecían en el tronco, a altura humana.

lunes, 19 de marzo de 2018

Apariciones varias recientes en publicidad

Últimamente están emitiendo en TV e internet algunos anuncios en los que salgo  -aunque sea de refilón- y que no había mencionado por aquí, así que hoy toca.
Vayamos por orden de que se me reconoce menos a más.

Empecemos por la joyería Mikimoto. Es un anuncio bastante largo y tienes que saber que soy yo para reconocerme. En este enlace lo podéis ver -salgo en el el minuto 0:28 paseando a un perro-.

Esta es la escena. El perro era una monada.

Sigamos por este anuncio de desodorante de la marca Kao llamado Bioré Deodorant Z.


Sí, soy la media cabeza que hay detrás de Naomi Watanabe en el primer medio segundo.

 El siguiente es un anuncio que han empezado a emitir este mismo mes en el que se me ve bastante más. Es de la empresa NGK NTK, que hace componentes para coches.

A la derecha, corriendo como el viento.

Lo podéis ver en este enlace, donde pone MOVIE.

martes, 13 de marzo de 2018

Jollibee

Sentía curiosidad por Jollibee, el popular restaurante de comida rápida filipino -que desconocía hasta que empezamos a planear este viaje, a decir verdad-. A pesar de su popularidad, la comida tenía bastante mala pinta en la foto, pero ¿cómo sería el sabor? Pues aprovechando que cuando hicimos escala en Manila para volver nos cruzamos con un Jollibee, probamos varios platos del menú.

El McDonald's filipino.

Probamos el pollo, las hamburguesas con queso, los espaguetis y el perrito caliente -que nos trajeron tras hacer esta foto y con los dedos pringosillos como para volver a coger el móvil-.


La mascota de Jollibee.

Empezamos por probar las patatas, que estaban buenas. A continuación las hamburguesas. Ya solo tras abrir el envoltorio se adivinaba a qué iban a saber.

Malilla. Como una hamburguesa de Happy Meal pero peor.

El pollo frito era lo más decente después de las patatas, así que compensó la hamburguesa. Tras eso probamos los famosos espaguetis, que tenían una salsa de tomate con sabor más bien dulce y algo parecido a chorizo pero que no sabía a chorizo.
El toque final fue el perrito. Estaba malo, no le pude dar más de un bocado. La salchicha tenía textura y sabor raro. Hasta a Kazuki le costó darle varios bocados, y eso que hay muy poca comida que no le guste.

En conclusión, no creo que repita. Afortunadamente todos los demás sitios en los que comimos durante nuestro viaje tenían comida rica rica.