Mostrando entradas con la etiqueta adolescentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adolescentes. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de septiembre de 2010

Cal vuelve al instituto

En mi escuela se hacen excursiones de vez en cuando, intentando que sea siempre educativa/un modo de que usemos japonés en la vida real/experimentemos algo de Japón/etc. En esta ocasión, como estoy en la clase de nivel superior, han decidido que ya podemos comunicarnos con adolescentes en japonés, así que nos hemos ido de excursión a un instituto de un lugar llamado Kita-Ageo, en el ojete de Saitama más o menos.
Una vez allí, nos íbamos a reunir con dos clases del último año, y nos iban a hacer preguntas sobre nuestros respectivos países, etc. Yo sinceramente, no confiaba en mi habilidad para comunicarme con niñas de 17 años en un idioma que aún no domino -estuve en lo cierto, algunos ratos no sabía en qué idioma me estaban hablando. Mi profesora, una japonesa de 45 años, tampoco, así que al menos no se debe a mi habilidad para aprender idiomas-.
Nuestra profesora nos iba diciendo "¡Recordad que hoy sois los representantes de vuestro país!". En orden alfabético representábamos a Corea, España, Estados Unidos, Filipinas, Inglaterra, Tailandia, Taiwan y Vietnam -y porque nos faltaba la rusa y la finlandesa, que si no... XD-.
Uno de los profesores de la escuela nos hizo cartelitos con nuestros nombres. Para no variar el mío estaba mal escrito. Aquí llamarse Celia es como llamarse Zsolt en España.

Cosas que he aprendido:
-Ser un inglés alto te convierte en el objeto de deseo de todas las niñas por estos lares.
-Las pijas que se dedican solo a tocarse el pelo y mirarse las uñas, hablar en plan pava y solo con intención de ligar existen fuera de los manga y las teleseries -aunque mi compañero de clase muy disgustado no parecía, ¿eh? XD-.
-Explicar que lo único que he hecho para arreglarme antes de ir es lavarme la cara provoca histeria colectiva en el sector femenino. Todas quieren ser tan monas como yo sin maquillar -eso me llegó a lo más profundo, ya tengo carga de ego para un tiempo XD-. Una chica me llegó a preguntar -más bien gritar- que qué hay que comer para tener las pestañas como las mías -creo que ya he explicado en alguna ocasión que las pestañas asiáticas son naturalmente cortas, lisas y no demasiado pobladas-.

El caso es que nosotros íbamos en teoría a hablar de la relación entre nuestros países y los suyos, y cómo nos sentíamos ante la vida y cultura de Japón, pero ya se sabe que a ciertas edades todos hemos sido así. Aquí también.
Probablemente de otro modo no hubiera tenido la oportunidad de hablar con colegialas y visitar un instituto japonés en la vida real, así que ha sido una experiencia.