Con tanto prestigio que tiene, no es raro ver grupos de turistas visitándola. Cuando estuve allí me encontré varios grupos del inserso japonés haciéndose fotos delante.
A mí me llamó especialmente la atención la Puerta Roja, que parece más el acceso a un templo que a una universidad.
El campus por dentro también es chulo de ver. A mi me descolocó descubrir que tiene su propio Starbucks.
¡Qué me estás contando!





