miércoles, 8 de diciembre de 2010

La voz

Ya he comentado alguna vez que de vez en cuando me sale algún trabajo curioso a tiempo parcial, como probar prototipos de aparatos eléctricos -lo cual he hecho más de una vez- o atender el único bar que no sirve alcohol de un festival de música electrónica -esto no lo llegué a comentar en el blog-.
Yo me apunto a un bombardeo, así que hace poco vi que buscaban narradoras nativas españolas y me hice una muestra de voz con mi cutre micrófono del portátil y la mandé. Hubo suerte y hoy fui a ello. Afortunadamente mi japonés ha mejorado lo suficiente para poder leer los emails en japonés, llamar a la empresa que lo lleva -yo al principio llevaba fatal lo de hablar japonés por teléfono-, hablar con el hombre del estudio también en japonés, etc... De hecho cuando me quise dar cuenta al acabar estaba hablando por teléfono en keigo -lenguaje honorífico japonés. Aprenderlo me ha resultado útil al final- mientras hacía reverencias... creo que me estoy transformando.
Afortunadamente ha salido bastante bien, y he acabado la grabación en la mitad del tiempo planeado -pose triunfal-. Ahora lo mismo alguno oís mi voz en un contestador automático XD.

martes, 7 de diciembre de 2010

Luces de navidad en Jûjô

A escasas estaciones de la mía se encuentra Jûjô, a la que voy de vez en cuando, y hace poco han decidido poner ya luces de navidad. Eso sí, se lo han currado este año. Esto es lo que han puesto en la rotonda que hay en frente de la estación.


:D

domingo, 5 de diciembre de 2010

Antes de que se acabe el otoño

Aunque ya han empezado a poner las luces de navidad y en muchas tiendas tienen el mismo villancico insufrible, los árboles aún no han acabado de perder las hojas.


martes, 30 de noviembre de 2010

Nunca me acostumbraré a los terremotos

Ya ha habido más de un terremoto mientras estaba en clase. Normalmente cuando eso pasa el primero en darse cuenta suele decir "ah, jishin!" -¡Ah, terremoto!-, el suelo se menea durante unos segundos, nos quedamos parados un momento, el terremoto también para, y seguimos con la clase.

El de hoy ha sido un poco diferente. Como siempre el primero en notarlo ha dicho "ah, jishin!", y al principio lo estaban notando muy pocos porque era flojo. Entonces lo he empezado a notar y al final lo hemos notado todos. En vez de acabar en unos segundos, como siempre, no solo no paró, sino que se intensificó, así que nos preparamos para salir por patas por la escalera de incendios -mi clase se encuentra en el tercer piso (en Japón se considera un cuarto piso) del edificio más antiguo, así que da algo de mal rollo si pasa algo-. Cuando estábamos todos de pie mochila en mano el terremoto se paró, pero a mi tardó un rato en pasárseme el acojone.

Acostumbrada a España, donde no hay ni terremotos ni tifones...

domingo, 28 de noviembre de 2010

Takadanobaba y Osamu Tezuka

A menudo voy a Takadanobaba, en Tokyo, y según se sale por la salida de Waseda de la estación te puedes encontrar un mural dedicado al artista Osamu Tezuka con ilustraciones de los personajes creados por el mismo.


De hecho, mientras que en todas las estaciones de tren hay una musiquita que suena mientras abren las puertas del tren, la de Takadanobaba es distinta. Es el tema de Astro Boy.
En serio.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Las modas siempre escaparán a mi comprensión

Ahora que ya he pasado todas las estaciones del año aquí -y repitiendo otoño ahora- he podido observar un extraño fenómeno a la hora de lo que está de moda en la vestimenta. Lo que está de moda es vestir al contrario de lo que sería lógico para la época del año y la temperatura ambiental.
Me explico: en verano siempre veía gente con ropa abrigada, a pesar de que haya sido el verano más caluroso que haya vivido hasta ahora. En cambio, en las épocas frías gran parte de la gente que veo por la calle lleva shorts o mini faldas. A ver, si te abrigas las piernas bajo los shorts y las mini faldas no tiene nada de raro, yo lo hago, pero el tema es que no lo hacen.
Hace tiempo que me pregunto si se trata de algún gen japonés que impide sentir la temperatura ambiental, y por eso pueden llevar las piernas al aire en invierno sin inmutarse.
Imagino que es más bien años de duro entrenamiento. Aquí en todo instituto de secundaria y de bachillerato, privado o público, tienen que llevar uniforme. Las niñas tienen que llevar falda y calcetines por debajo de la rodilla todo el año. También en algunos colegios de primaria -los que llevan uniforme- los niños llevan pantaloncitos cortos en invierno en el uniforme. Yo recuerdo haber comentado a un profesor que tenía en el nivel inicial de japonés si no le parecía cruel hacer a los niños vestir así en invierno, porque se pueden poner enfermos. Él comentaba que son los niños los que quieren llevar pantalones cortos para hacerse los fuertes y molones. Sin palabras me dejó.
A mi me gusta preocuparme por lo que me pongo y arreglarme, pero también me preocupo por mi salud. Supongo que yo carezco del gen que impide sentir frío.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Renovación del visado de estudiante. Capítulo final.

La verdad es que ha sido más rápido de lo que pensaba. Tenía hasta el día 21 de este mes para presentar todos los papeles -pero soy muy precavida y preferí hacerlo todo mucho antes por si acaso- y ayer, a día 24 ya tenía mi pasaporte de vuelta y mi sello de extensión de visado y de extensión de permiso de trabajo.
La idea de no tener pasaporte no me agradaba demasiado, así que me alegra tenerlo ya de vuelta :)

Pues nada, ¡a seguir aprendiendo mucho japonés y experimentando la vida japonesa!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Pelo

Hace unas semanas, como llevaba varios días viendo packs de decoloración en el supermecado de al lado de mi casa rebajados, decidí que me iba a decolorar la capa más larga del pelo. Con la inestimable ayuda de mi teñidor favorito, Kazuki, empezó el proceso de cambio de imagen.

El arma del crimen.

El resultado.

El resultado tras aplicar mascarilla hidratante de henna -por eso mi pelo tiene ese color tan entre rojizo y anaranjado-.

A decir verdad no se nota mucho, me tenía que haber decolorado más pelo, pero como era decolorar sobre teñido temía que se muriera del todo y tocara cortar. Afortunadamente eso no ha pasado, y gracias a mi amigo el serum está suavecito y sano.