martes, 15 de febrero de 2011

JLPT, no hay que rendirse nunca.

Ya me había presentado unas cuantas veces al N2 del JLPT -en Japón se puede hacer 2 veces al año-, pero por fín mis esfuerzos dieron su fruto.
Anteriormente, si habías aprobado, te llegaba un sobre grandote con tu certificado, y si te llegaba una postal, era que habías suspendido. Hace un par de días me llegó una postal al buzón, y ya la abrí pensando que me iba a tener que presentar por enésima vez en julio al mismo nivel. Resulta que no, ahora el certificado lo mandan en chiquitito en una postal plegable -menudo susto me habían dado, copón-.

Con mi certificado. La felicidad anula mi poca fotogeneidad.

¡Aprobado!

6 comentarios:

Indica SIEMPRE tu nombre/alias cuando comentes sin cuenta de Google o tu comentario no será publicado. Gracias.