sábado, 21 de diciembre de 2013

Yaki Imo

El invierno ha llegado desplegando rasca a más no poder. Esta mañana cuando he salido de casa, según el termómetro de la máquina de bebidas de la estación -es de las de pantalla táctil, que hacen de todo- hacía un grado.
El invierno tiene más cosas, como los árboles pelados y la furgonetilla de boniatos asados -yaki imo en japonés- que va recorriendo las calles. Es reconocible enseguida por la cancioncita que va sonando.


Pues justo estaba volviendo a casa ya de noche, y tras de mí oí la cancioncilla. Al girarme lo vi, y pensé "con esta rasca un boniato asado me va a venir genial", pero...
En vez de seguir recto se desvió a la izquierda. Tendré que dejar el antojo para otro día.

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