martes, 23 de diciembre de 2014

¡Feliz solsticio de invierno!

Este año el solsticio de invierno cae en 22 de diciembre, y a Kazuki le ha dado por hacer tradiciones japonesas típicas de ese día que yo desconocía -los años anteriores no lo había hecho-.

Una de ellas es comer calabaza. Ese día si se come algún vegetal cuyo nombre tenga dos letras "n" que no forman parte de una sílaba, recuerda a la palabra "un", que significa "suerte", así que en teoría da idem. Calabaza en japonés se dice "kabocha", pero también se dice "nankin".
Otro motivo de comer calabaza es que al parecer progete de los resfriados, lo cual es una costumbre que viene de los tiempos antiguos cuando no había tanta facilidad para conseguir alimentos en invierno.

Otra es lo que se conoce como "yuzuyu", que se podría traducir como "agua caliente con yuzu", y que viene a consistir en darse un baño caliente echando yuzus -un tipo de fruto cítrico- en la bañera. Esto se supone que protege de los resfriados -y huele bien-. Por eso Kazuki se pasó por el súper, compró, y programó la bañera para que se llenara -sí, tenemos bañera de las molonas-.
Luego echó yuzu y este es el resultado.

Normalmente se echarían más, pero ya he comentado que aquí la fruta cuesta un riñón.

A Kazuki la experiencia le pareció relajante, así que decidí probar yo también.

Estoy de acuerdo con lo de que es relajante, y la bañera huele muy bien. Me ha dejado preparada para el post-solsticio.

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