jueves, 1 de octubre de 2015

Preparando embutido de pollo con una arrocera

Dos cosas puedo decir acerca de la alimentación en Japón:

1. No es una cultura muy de preparar bocadillos ni sándwiches en casa, así que la oferta de embutido en el supermercado es más bien escasa y cara.

2. Las máquinas para cocinar arroz son imprescindibles en las cocinas japonesas.

Si estáis en Japón, tenéis una arrocera y echáis de menos un poco de variedad en embutidos, resulta que las arroceras no solo valen para cocinar arroz, no. Yo suelo hacer mi propio embutido de pechuga de pollo usando una de estas máquinas. De hecho hoy voy a compartir la receta que uso, por si tenéis una y os apetece intentarlo.


Los ingredientes son:

-2 pechugas de pollo enteras.
-sal y azúcar (entre 2 y 4 cucharaditas de cada).
-(opcional) pimienta negra molida (cantidad al gusto).

Y así es como lo preparo:

  • Primero retiro la piel de las pechugas de pollo.
  • A continuación mezclo la sal y el azúcar en un cuenco. Dependiendo de qué tipo de sabor estéis buscando echaréis más o menos. Con 2 cucharaditas rasas de cada el resultado apenas tendrá sabor, mientras que con 4 tendrá un sabor bastante más fuerte y salado. A mí personalmente me gusta la segunda opción, pero si no os decidís podéis probar con 3  de cada y ajustar la próxima vez más o menos -cocinar es experimentar-.
  • Echo la mezcla de sal y azúcar en una bolsa hermética para congelar alimentos, a continuación meto las pechugas de pollo, cierro y agito hasta que se mezcla todo bien. Recomiendo una vez mezclado abrir para sacar todo el aire posible y volver a cerrar.


    • Las pechugas de pollo deberán reposar unas 24 horas más o menos en la nevera.
    • Pasado el tiempo de reposo, saco el pollo de la bolsa y lo meto en agua para retirar el exceso de sal y azúcar durante una hora más o menos, cambiando el agua a la media hora o así.

    • Seco las pechugas bien con papel de cocina, y ahora viene el paso opcional, que es cubrir uno de los lados con pimienta negra molida -si no os gusta el picante os lo podéis saltar. A mí me gusta con pimienta-.
    • Enrollo la pechuga bien apretada con plástico de envolver alimentos, dejando que el lado con pimienta sea el exterior. Ato los extremos con un hilito para que no entre agua -bueno, para que no entre mucha- y lo envuelvo con un segundo plástico, atando de nuevo los extremos con un hilo. Quedará con este aspecto.


    • Pongo a hervir agua y meto el pollo en la arrocera. Cuando el agua esté lista, cubro el pollo con ella. Nos os preocupéis si el pollo flota un poco y no se acaba de cubrir al 100%, se va  cocinar igual.


    • Cierro la arrocera y la pongo en el modo de mantener el calor. Entonces ya solo queda esperar una hora y media a que se haga. Este es el botón que hay que pulsar.


    Cuidado al sacarlo luego, porque el agua, obviamente, seguirá muy caliente. Por muy bien que se envuelva el pollo las posibilidades de que le entre un poco de agua son muy altas, pero no pasa nada. En caso de entrar agua lo que hago es cortar el plástico por el extremo con cuidado, vaciar el agua, quitar el plástico del todo y envolver el pollo en un plástico de envolver limpio. Tras eso lo meto en la nevera para que se enfríe y ya está.



    Está bueno para meter en un sándwich, para echar a un plato de espagueti, o para echar en una ensalada, por ejemplo.

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