jueves, 8 de septiembre de 2016

El eterno problema de las tallas de zapatos

Las que tengáis los pies grandes como yo sabréis la odisea que puede ser comprar zapatos -y zapatillas- de mujer. Esto en Japón es especialmente frustrante, porque quitando un par de excepciones la mitad de las tiendas solo venden calzado hasta una o 2 tallas menor que la mía y la otra mitad solo tiene 3 tallas llamadas S, M y L. Luego tenemos casos exagerados como la popular WEGO, que solo tiene 2 tallas de zapatos -M y L- y ninguna es la mía. Siempre tienen zapatos que me gustan, lo que hace que me joda más.

A ver, no es que no pueda comprar zapatos, conozco todas las -pocas- tiendas que venden zapatos de talla grande, pero tenía la espinita clavada de esos zapatos tan monos que venden en muchas tiendas de street fashion, en plan tiendas de Harajuku y por el estilo.

El otro día pasando por Takeshita-dori, en Harajuku, unas zapatillas en una tienda llamada WC -pero que no tiene nada que ver con cuartos de baño- llamaron mi atención. Iba a pasar de largo, como siempre, pero tenían un pequeño cartelito diciendo que había hasta talla XL.
La L se veía suficientemente grande, así que me las probé por si acaso, pero no, efectivamente me apretaban un poquito -como siempre-. La dependienta me dijo que si quería probarme la XL y le dije que sí. Entonces ocurrió el milagro. ¡Me venían! -vale, un poquito sueltas, pero nada que no solucione apretarse los cordones un poco más-.

Son tan bonitas.



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