viernes, 25 de mayo de 2018

Callejones para comer por Seúl II

No se si he comentado ya que una de las aficiones de Kazuki es entrar constantemente en páginas web de ofertas de vuelos baratos para encontrar nuestras próximas vacaciones a un precio asequible. Pues hace unos meses encontró unos billetes bastante baratos a Seúl, y hemos pasado allí unos días.

Ninguno de los dos somos aficionados al k-pop -que es la banda sonora de Seúl vayas a donde vayas-, pero a lo que sí somos muy aficionados es a la comida surcoreana, así que, por supuesto, el plan del viaje giró en torno a qué comer.
Ya había hablado el año pasado de algunos callejones especializados en un tipo de comida en concreto. Pues esta vez decidimos ir a algunos de los que no habíamos visitado todavía.

¡A comer!

El primer callejón del que voy a hablar se encuentra cerca de la estación Jongno 3-ga, y se especializa en restaurantes de gul bossam. Este plato consiste en gul -ostras crudas- y bossam -trozos de carne de cerdo hervida- que se comen envolviéndolos en col rizada. En realidad lo que nos interesaba era el bossam, ya que a ninguno de los dos nos llama la idea de comer ostras crudas -o mejor dicho, nos echa muy para atrás-, pero no encontramos un callejón solo de bossam, así que fuimos a este.

Es aquí.

Elegimos uno de los restaurantes que había abiertos -fuimos bastante temprano, así que algunos estaban cerrados- al azar, y nos encontramos con que no había menú en la mesa, sino que era de esos de que llega una señora mayor a preguntarte qué quieres y tienes que reaccionar en coreano. Afortunadamente Kazuki reacciona en coreano bastante más rápido que yo -mi coreano de Vallecas no da para mucho, aunque vale para pedir cosas en cafeterías-, así que le pidió bossam, y entonces la señora le miró, me miró, y nos dijo: "¿Tamaño mediano?" -en coreano, claro-, y le dijimos que vale.
Pues esto es el tamaño mediano.

A la izquierda están las hojas de col rizada, no me di cuenta de que no salían en la foto.

Perspectiva de Kazuki.

Como "tapa" nos pusieron un estofado de ternera y un plato de pescado rebozado. Puedo oir a la señora diciendo mentalmente "es que no me coméis nada".

Estaba rico.

He de admitir que no nos comimos las ostras. Kazuki probó una, me dijo que no me iba a gustar y le creí. Las cosas crudas con babilla me echan muy para atrás. Quitando eso, el resto de la comida estaba buenísima. El kimchi además fue uno de los más ricos que probamos en este viaje.


Sigamos con un callejón en el mercado de Namdaemun especializado en kalguksu, que es un tipo de sopa de fideos gruesos cortados a mano. El caso es que no teníamos pensado ir, pero nos lo cruzamos y decidimos probar a comer allí.


Como podéis ver, es muy estrecho y está petadísmo de gente a pesar de que era entre semana. Nos sentamos en el primer puesto que tenía sillas libres, y una señora que parecía ser muy maja -desgraciadamente no entendí la mayoría de lo que decía, aunque por la pequeña parte que entendí era maja- nos dijo que nos iba a poner de "tapa" bibim naengmyeon, que es un tipo de plato de fideos fríos picante.

Picaba bastante más de lo que esperaba.

Nos preguntó cómo queríamos el kalguksu de picante, y en mi caso lo pedí "un poquito picante nada más". Este es el mío.

Fideos con 2 cortes distintos, verduras, tofu frito y nori.

Estaba bastante bueno y era muy barato. Además nos sirvió té y verduras para acompañar.


Para terminar, no es un callejón, sino un restaurante que había por la zona de Jongno 3-ga y que encontramos de casualidad, pero servían un plato que teníamos ganas de probar -porque en fotos se veía rico-, así que voy a hablar de él. Se trata de jokbal, que son manos de cerdo cocinadas con salsa de soja y especias. Se puede comer tal cual, o con verduras.
Teníamos pensado ir a un callejón especializado en este plato -sí, hay un callejón para cualquier especialidad coreana que se te ocurra-, pero este restaurante llamado Jogui Hansu pintaba bien y al final lo probamos allí. Pedimos el set de jokbal y bossam.

Se me cae la baba acordándome de lo bueno que estaba.

El set completo.

La sopa con brotes de soja que se ve abajo es de parte de la casa. Era bastante insípida, pero oye, es gratis.
Cuando nos vieron las caras nos quitaron el menú sin fotos que había en la mesa  y nos dieron un menú con fotos, que imagino que era el menú para extranjeros -una ya se acostumbra tras años de experimentar esto en el país en el que vive-. Nos dimos cuenta de que había menos cosas en el menú con fotos y cogí un menú normal de la mesa de al lado -seremos guiris, pero ambos sabemos leer coreano-. Curiosamente, este set de jokbal y bossam solo salía en el menú sin fotos. Lo pedimos y estaba rico rico.

4 comentarios:

  1. No sé cual es la tasa de criminalidad de Seúl, pero sí que os arriesgáis vosotros yendo por callejones por comida xDD. Me alegro de que el viaje no fuese en vano y que os gustase todo lo que pedisteis ^^

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    1. Los restaurantes de los callejones siempre los llevan señoras mayores coreanas, y creo que ningún criminal en su sano juicio se enfrentaría a una, así que es seguro XD
      Gracias, nos lo pasamos muy bien y comimos mucho ^^

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  2. Que pintacaaaaa, menos los fideos picantes que tenían pinta de vas a morir xDD

    Me lo apunto!!!

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    1. Recomendado :D sobretodo el jokbal y el bossam, que no pican ;)
      Los fideos picantes eran un poco mortales, tolero bastante el picante y no me los pude acabar XD

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