Los churros -bueno, la versión japonesa de los churros, llamados "churosu", que no saben a churro- son muy populares en Japón, y se pueden encontrar en muchos sitios.
Había oido que hay una famosa churrería y chocolatería madrileña en Shibuya, donde en teoría los hacían como en el local original, pero nunca la había visto. Pues curiosamente, me encontré el otro día con la sucursal de Saitama.
Sí, señores y señoras, para mi sorpresa en Saitama hay churrerías madrileñas. Bueno, al menos una. Curiosamente se encuentra en Misato, cerca del Ikea que comentaba en la entrada anterior.
Yo no soy demasiado fan de los churros -ni de los españoles ni de los japoneses, que como ya he comentado, tienen un sabor muy diferente-, pero como esto no se ve todos los días, entramos a probarlos.
Este es el aspecto que tiene el local por dentro.
La churro-lámpara.
Tenían 2 variedades de churros. Primero probamos los normales con chocolate, los aceitosos de toda la vida.
El chocolate estaba bueno.
Y luego... *redoble de tambores* ¡el churro-corazón cubierto de matcha!
La cobertura sabía tan a pegote de azúcar que no llegamos a averiguar a qué sabía lo de dentro.