Aunque yo me considero una persona que cocina bien -aunque no tenga ni idea de lo que hago, me limito a seguir recetas-, hay un plato que se me sigue resistiendo... la tortilla española. Primero tenía el problema de darle la vuelta, que ya he conseguido medio controlar, y ya no se me desparrama tanto como antes. Luego tenía el problema de que se quedaba rara por un lado, se quemaba por el otro...
El caso es que ya le voy cogiendo el truco un poco más, así que os presento mi mejor tortilla de patatas hasta el momento. No es muy allá, pero se parece más a una tortilla que los desastres del principio.
Estaba rica, que es lo que cuenta.