lunes, 13 de enero de 2014

Máquinas de bebida que sirven para todo

Llevar tanto tiempo en Japón hace que te acostumbres demasiado a todo en general, y ya muy pocas cosas me parecen raras. Al menos las cosas de la capital y alrededores, ya que no todo Japón es igual ni cuenta con las mismas cosas en todas partes.
Un ejemplo son las máquinas de bebidas de pantalla táctil. Cuando las sacaron hace un par de años, creo recordar, me hacían muchísima gracia, pero ahora las veo a diario y me resultan lo más normal del mundo. De hecho pensaba que estarían por todo Japón, hasta que un día, llevando de excursión a un grupo de chavales de secundaria por Tokio -cosas de trabajo-, nos cruzamos con una en el andén de la estación y se pusieron a hacerle fotos. Eran todos japoneses, y venían de la prefectura de Aichi. Lo que no se me pasó por la cabeza en ese momento fue que en Aichi no hubiera máquinas de bebida con pantalla táctil, y que les sorprendiera tanto.
Por esto, tened en cuenta que cuando digo "en Japón..." me refiero a la zona de Japón en la que vivo, que tengo mucho país por explorar todavía.

Y siguiendo con el tema de las máquinas de bebida de pantalla táctil, la verdad es que me encantan. Según cambia la estación del año van sacando decoración diferente en la pantalla. Por ejemplo, en Halloween, se llenan de fantasmitas monos y cosas así.
Si las quitaran las echaría de menos, porque es donde compruebo la temperatura -y la predicción del tiempo para el día-, ya que no suele haber termómetros por la calle -no es que no haya, pero son muy pocos-. Así es como la muestran:

5 grados y despejado.

Esta máquina es de Nishi Kawaguchi. Si te acercas quita la temperatura y te muestra las bebidas para que elijas una, claro, que esto es una función secundaria. También la tacita mona de la izquierda va mostrando mensajes diferentes según pasa el tiempo.
Aunque en la foto no se ve bien, pone "Hotto hitoiki shimasen ka?". Mi traducción es un poco por encima, pero es algo asi como "¿No te apetece darte un descanso?".

El mismo día, un rato después, me dediqué a hacer fotos a una máquina de Ebisu mientras iba cambiando el mensaje.

"Hoy está muy despejado, ¿verdad?"

Me encantan las galleticas.

sábado, 11 de enero de 2014

Decorando mi espejo de mano

Se rompió la parte de plástico de al lado de la bisagra de mi espejo de mano, y me tiré bastante tiempo buscando alguno del tamaño perfecto y que me gustara, pero no encontré nada.
Lo que no se me ocurrió fue mirar en el todo a 100. Total, si venden casi de todo, ¿por qué no van a vender espejos de mano?
Lo que necesitaba era que fuera de determinado tamaño, y que no estuviera decorado muy horrible. Al final me decidí por uno sin decoración y le puse pegatinas de Mameshipamyupamyu que tenía por ahí.

Ha quedado mono.

jueves, 9 de enero de 2014

Tokimo haciendo publicidad de Kawagoe

Kawagoe, la población de Saitama, tiene mascota, por supuesto. Se llama Tokimo, y es medio boniato -no se si cocido o crudo-. No, no digo que sea medio boniato medio otro vegetal. Es un boniato feliz partido por la mitad.

Hace poco haciendo transbordo apareció Tokimo haciendo publicidad de Kawagoe. Más concretamente de Koedo -que se puede traducir como "pequeño Edo"-, zona antigua de Kawagoe de la que ya he hablado anteriormente en este, mi blog, cuando fui a visitarla.
Aquí está dándolo todo.

martes, 7 de enero de 2014

Más fukubukuros

Muchas tiendas no empiezan a vender las fukubukuro hasta el 2 de enero, así que ese día quedé con Madness en Harajuku a ver si había algo interesante.

Look del día. Últimamente me hago las fotos en casa porque hace frío.

Siendo día 2 pensaba que no estaría tan lleno de gente como el día 1, que es cuando suelen empezar las rebajas de enero. Me equivoqué, estaba tan lleno o más que un domingo -y los domingos Harajuku suele ser intransitable-.

Takeshita dôri hasta el culo de gente. Tuve que hacer la foto mientras un policía me empujaba para que circulara.

Esperamos un tiempo prudencial antes de entrar en Laforet para ver qué había, y aunque no pillé nada de ropa, cuando pasamos por Etude House tenían también fukubukuro, así que nos acercamos a ver.
La verdad es que bastantes de mis potingues son de allí y me van bien, así que comprobando el contenido -que te dejaban hasta probarlo- y haciendo cuentas salía bastante rentable, así que acabamos cada una con uno.
También nos regalaron muestras y un neceser pequeño con la compra. Estas son las bolsas.


El contenido:


Como detalle curioso, la crema corporal -el bote de la izquierda del todo- huele a Tico Tico de sandía.
Soy fan de la varita mágica bolígrafo espejo que trae.

Es incómodo como boli y como espejo, pero... es una varita mágica.

domingo, 5 de enero de 2014

Fukubukuro 2014

Como todos los años, llegan enero y las fukubukuro. Algunas tiendas dejan comprarlas en su página web, así que decidí este año probar, y encargué la de Listen Flavor -como todos los años, solo que este han decidido ponerlas más baratas, así que mejor-.
Una de las cosas que me gusta de encargar cosas en tiendas online japonesas es que normalmente te dejan elegir qué día y sobre qué hora quieres que te llegue a casa. Por ejemplo, antes de las 12 de la mañana, de 12 a 2, de 2 a 4, etc.
He pensado que como nunca he enseñado en mi blog el contenido de una fukubukuro de ropa, este año sí que voy a hacerlo.

El caso es que el 1 de enero por la mañana llamó el señor de Kuroneko Yamato -la agencia de transportes- a mi puerta. Se ve que mi casa debe de estar al final del recorrido, porque llegó poco antes de las 12.
Esto es lo que trajo.

Kuro neko significa gato negro, como los del símbolo de la empresa.

Por dentro.

Este año había de varios tipos. Una que traía camisetas y un par de pantalones cortos, y otra que traía camisetas y un par de skinny pants largos. Siempre he creído que no tengo el tipo de cuerpo con el que te favorecen este tipo de pantalones, pero aún así decidí que quería probar, que nunca es tarde para que algo empiece a sentarte bien.
Dejaban elegir la talla del pantalón, lo que agradezco, porque es más fácil hacer que te entre una camiseta pequeña que unos pantalones pequeños.

Y ahora toca sacar las cosas de la bolsa.


Aproveché para hacer mi primer conjunto del año con ropa nueva, así que me probé los pantalones negros de leopardo y la camiseta roja.


Kazuki y yo hicimos la primera salida de año nuevo, así que aproveché para ponerme una diadema de Tea Time. Aquí tenéis nuestra primera foto del año.

¡Feliz Año Nuevo!

jueves, 2 de enero de 2014

Cena de Nochevieja edición 2013

Otro año más llegó la Nochevieja, y Kazuki y yo decidimos seguir con la tradición de despedir al año con el estómago bien lleno. Yo me encargué del pan y el postre, y Kazuki del plato principal.

Quería intentar hacer un postre que no hubiera hecho antes este año, así que intenté probar a hacer un pastel de manzana americano. Este es el aspecto que tenía antes de entrar al horno -y antes de que lo untara con yema de huevo y nata líquida para que quedara la masa  bonita- .


Y aquí un primer plano tras salir del horno.


Tenía que haberla horneado más rato para que las manzanas quedaran más blanditas, pero al menos estaba buena.

Kazuki preparó un pollo asado con patatas. Riquísimo.


Como todos los años, a las 12 nos tomamos "las uvas". Como es una tradición española, pero en España el año nuevo llega varias horas más tarde, siempre acabo haciéndolo con un vídeo de las campanadas en Youtube.
No había uvas, así que compré panchitos.


Ahora toca otro año de currárselo para conseguir que se cumplan las resoluciones de Año Nuevo.

martes, 31 de diciembre de 2013

Tsumehôdai

Para acabar el año hoy voy a hablar del tsumehôdai (詰め放題), que se podría traducir como "todo lo que puedas meter", o un poco más libremente pero sin perder el significado "todo lo que quepa".

Ya habréis oido lo de que en Japón los vegetales son caros. Caros de tener que pagar por un solo melocotón 200 yenes, por ejemplo -eso sí, ese melocotón tendrá un aspecto perfecto-. Eso no significa que me quede sin probar la fruta, hay alternativas.
Una de estas alternativas es comprar plátanos importados de Filipinas, que son baratillos, o esperarte a que pongan algo en oferta, y la otra es el tsumehôdai. Consiste en que ponen cajas del vegetal en cuestión, y bolsas para meterlos. El precio es por bolsa, metas la cantidad que metas -mientras que no la revientes, a ver-.

Justamente el otro día fuimos Kazuki y yo a hacer la compra y nos encontramos con un tsumehôdai de mandarinas. Como la fruta cara tiene esa forma tan perfecta, la baratilla suele ser la que tiene defectos. Muchas de estas mandarinas estaban en un estado bastante lamentable, pero no todas, así que hicimos equipo para llenar una bolsa de mandarinas en buen estado.

Una bolsa 200 yens. 9 Kilos 1500 yens.


Afortunadamente estaban buenas.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Artism Festa Winter 2013

Llega el último egoblog del año. Este fue mi look para el Artism Festa Winter 2013.
Como en diciembre hace rasca decidí ir con el look cebolla, con muchas capas, y acompañarlo de mi postizo de "rastas" de forro polar y mi flequillo rosa.


Esas son mis zapatillas-botines de andar por casa. Habría salido con ellas porque son cómodas y me mantienen los pies muy calentitos, pero como la suela no protege me cambié de calzado antes de salir de casa.
Como detalle curioso, esas zapatillas me vienen un poco grandes, pero no me quedó otro remedio que pillarlas porque no las hacen de ese estilo en mi talla. Solo más grandes o más pequeñas -yo quería una de esas monas con cara de animalito y orejitas que solo hacen en tallas demasiado pequeñas para mí...-.

También toca un primer plano, ya que estamos, con menos sombras en la cara.

Hala, de fiesta.