martes, 30 de noviembre de 2010

Nunca me acostumbraré a los terremotos

Ya ha habido más de un terremoto mientras estaba en clase. Normalmente cuando eso pasa el primero en darse cuenta suele decir "ah, jishin!" -¡Ah, terremoto!-, el suelo se menea durante unos segundos, nos quedamos parados un momento, el terremoto también para, y seguimos con la clase.

El de hoy ha sido un poco diferente. Como siempre el primero en notarlo ha dicho "ah, jishin!", y al principio lo estaban notando muy pocos porque era flojo. Entonces lo he empezado a notar y al final lo hemos notado todos. En vez de acabar en unos segundos, como siempre, no solo no paró, sino que se intensificó, así que nos preparamos para salir por patas por la escalera de incendios -mi clase se encuentra en el tercer piso (en Japón se considera un cuarto piso) del edificio más antiguo, así que da algo de mal rollo si pasa algo-. Cuando estábamos todos de pie mochila en mano el terremoto se paró, pero a mi tardó un rato en pasárseme el acojone.

Acostumbrada a España, donde no hay ni terremotos ni tifones...

domingo, 28 de noviembre de 2010

Takadanobaba y Osamu Tezuka

A menudo voy a Takadanobaba, en Tokyo, y según se sale por la salida de Waseda de la estación te puedes encontrar un mural dedicado al artista Osamu Tezuka con ilustraciones de los personajes creados por el mismo.


De hecho, mientras que en todas las estaciones de tren hay una musiquita que suena mientras abren las puertas del tren, la de Takadanobaba es distinta. Es el tema de Astro Boy.
En serio.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Las modas siempre escaparán a mi comprensión

Ahora que ya he pasado todas las estaciones del año aquí -y repitiendo otoño ahora- he podido observar un extraño fenómeno a la hora de lo que está de moda en la vestimenta. Lo que está de moda es vestir al contrario de lo que sería lógico para la época del año y la temperatura ambiental.
Me explico: en verano siempre veía gente con ropa abrigada, a pesar de que haya sido el verano más caluroso que haya vivido hasta ahora. En cambio, en las épocas frías gran parte de la gente que veo por la calle lleva shorts o mini faldas. A ver, si te abrigas las piernas bajo los shorts y las mini faldas no tiene nada de raro, yo lo hago, pero el tema es que no lo hacen.
Hace tiempo que me pregunto si se trata de algún gen japonés que impide sentir la temperatura ambiental, y por eso pueden llevar las piernas al aire en invierno sin inmutarse.
Imagino que es más bien años de duro entrenamiento. Aquí en todo instituto de secundaria y de bachillerato, privado o público, tienen que llevar uniforme. Las niñas tienen que llevar falda y calcetines por debajo de la rodilla todo el año. También en algunos colegios de primaria -los que llevan uniforme- los niños llevan pantaloncitos cortos en invierno en el uniforme. Yo recuerdo haber comentado a un profesor que tenía en el nivel inicial de japonés si no le parecía cruel hacer a los niños vestir así en invierno, porque se pueden poner enfermos. Él comentaba que son los niños los que quieren llevar pantalones cortos para hacerse los fuertes y molones. Sin palabras me dejó.
A mi me gusta preocuparme por lo que me pongo y arreglarme, pero también me preocupo por mi salud. Supongo que yo carezco del gen que impide sentir frío.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Renovación del visado de estudiante. Capítulo final.

La verdad es que ha sido más rápido de lo que pensaba. Tenía hasta el día 21 de este mes para presentar todos los papeles -pero soy muy precavida y preferí hacerlo todo mucho antes por si acaso- y ayer, a día 24 ya tenía mi pasaporte de vuelta y mi sello de extensión de visado y de extensión de permiso de trabajo.
La idea de no tener pasaporte no me agradaba demasiado, así que me alegra tenerlo ya de vuelta :)

Pues nada, ¡a seguir aprendiendo mucho japonés y experimentando la vida japonesa!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Pelo

Hace unas semanas, como llevaba varios días viendo packs de decoloración en el supermecado de al lado de mi casa rebajados, decidí que me iba a decolorar la capa más larga del pelo. Con la inestimable ayuda de mi teñidor favorito, Kazuki, empezó el proceso de cambio de imagen.

El arma del crimen.

El resultado.

El resultado tras aplicar mascarilla hidratante de henna -por eso mi pelo tiene ese color tan entre rojizo y anaranjado-.

A decir verdad no se nota mucho, me tenía que haber decolorado más pelo, pero como era decolorar sobre teñido temía que se muriera del todo y tocara cortar. Afortunadamente eso no ha pasado, y gracias a mi amigo el serum está suavecito y sano.

martes, 23 de noviembre de 2010

Otoño en Tokorozawa

El sábado pasado fui a Tokorozawa, en Saitama, a visitar Koukuukouen con Izumi, Oku-san y Lama. Allí también se respira el otoño con fuerza.

La predicción del tiempo estuvo diciendo toda la semana que iba a llover, pero al final el cielo estuvo azul todo el día.

Y ya que estamos, servidora ese día.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Tortitas monas

Hace dos semanas fui a Harajuku para comprarme una agenda para el año que viene. Desde que estoy aquí poco a poco he necesitado más y más planificar mi semana con una agenda, porque si no se me olvida dónde tengo que ir a currar y qué alumno o alumna tengo -creo que ya comenté que doy clases particulares-, además de exámenes u otras cosas importantes. La idea era ir a Kiddy Land, que es una tienda de juguetes gigantesca de Omotesando, pero para mi sorpresa la han cambiado de sitio. Afortunadamente no la han movido muy lejos y hay un mapa de cómo llegar en donde se encontraba antes.
Tras comprar una agenda mona con éxito, en el rato que quedaba antes del curro pasé por Takeshita doori un poco, y allí saqué esta foto.


Es el escaparate de un buffet libre que hay allí, donde de postre ponen tortitas con formas monas variadas. Yo he comido ahí una vez, y la verdad es que está bien y no es caro, además de poder ponerte hasta arriba de tortitas, que me encantan. Lo que me parece curioso es que aquí a los buffet libres los llaman "vaikingu", es decir, Viking -vikingo-. ¿Será por eso de comer como un vikingo?

domingo, 21 de noviembre de 2010

Otoño en Toda

El otoño normalmente no me gusta porque hace frío, aunque este año hasta mediados de Noviembre no se ha puesto a hacer frío en serio, afortunadamente. Lo que sí que me gusta es ver las hojas de los árboles por todas partes.
Este es el aspecto que tienen algunos rinconcitos de Toda ahora que ha llegado el otoño.

Si no pisas las hojas no tiene gracia.

Intentando hacer una foto artística momentos antes de que un abuelete que pasaba por allí nos dijera "hay que ver lo que estáis haciendo, ¿eh?".