martes, 13 de noviembre de 2012

Kuma-mon

En Japón hay tantísimas mascotas que debe de resultar complicado elegir nombre siempre que sale una nueva. Por eso no se suelen romper mucho la cabeza y acaban tirando de lo más fácil. Un buen ejemplo es la mascota que se encarga de promover la prefectura de Kumamoto, la cual se llama Kuma-mon -que es un oso, "kuma" en japonés-.
Últimamente esta mascota se ha vuelto muy popular, y se pueden encontrar objetos de Kuma-mon en bastantes tiendas, como fundas para el móvil, por ejemplo. La verdad es que tiene una cara muy simpática.


Como buena mascota, promueve a su prefectura en varias regiones de Japón, y Kanto, la región donde vivo, no es una excepción.
El otro día en Urawa me encontré con una verdulería de productos de Kumamoto, y por supuesto, usaban a Kuma-mon de reclamo.


domingo, 11 de noviembre de 2012

Atardecer

Una de las cosas que no me gustan de Japón es lo pronto que se hace de noche. Ahora mismo a eso de las 5 de la tarde el cielo está casi completamente negro.
Me he tirado casi toda mi vida en un país donde amanece y anochece entre 1 y 2 horas más tarde -por lo del cambio de hora-, y claro, tantas horas de oscuridad me apagan. Así no hay quien haga fotosíntesis en condiciones.

Pero el lado positivo son los atardeceres.

Foto tomada a las 4 de la tarde.

jueves, 8 de noviembre de 2012

World Pizzeria Kobaton*Cafe

La carismática mascota de la prefectura de Saitama tiene su propia pizzería, así que un día Kazuki y yo nos dirigimos allí para probar la comida.

La estación más cercana.

Tras un rato de andar -está algo retiradillo de la estación- llegamos a nuestro destino.




Aunque ese día llovía, al parecer cuando hace mejor tiempo ponen una terraza donde puedes estar con tu perro mientras no molestes a los demás, según explica el cartel.


Echemos un vistazo al menú.


El menú a medio día es más barato que por la noche, menos mal. Como detalle positivo, si pagabas 30 yens más te servían una ensalada con tu pizza.

Menos el tofu, que no me gusta, estaba buena.

Al día solo hacen 45 pizzas al día porque usan un método especial para hacer la masa. Decidimos probarlas, y aunque no eran muy grandes -para una persona- estaban buenas.



Además de servir comida, vendían merchandise de mascotas varias de Saitama. Yo aproveché para comprar un peluche de Kobaton.

¡Bieeen!

No es de muy buena calidad. Se le cayó un ojo pasado unos días y se lo tuve que volver a pegar.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Jack-o'-melon pan

En Japón, al igual que en España, Halloween no se celebra realmente, solo se usa como excusa de marketing. Aquí aprovechan para vender cosas monas relacionadas con la festividad por todas partes, y la verdad es que me encanta la decoración japonesa mona de Halloween.
Ya había visto en algunas tiendas dulces con forma de calabaza o de fantasma, pero lo que encontré hace unos pocos días llamó poderosamente mi atención.
Se trata de... redoble de tambores... el Jack-o'-melon pan. Lo encontré en la misma panadería donde hace tiempo vendían kamelonpan y kumapan.


En realidad lo encontré de casualidad. Pasaba por Shinjuku y tenía antojo de comer algún bollo, con lo que busqué esa panadería, que se que tiene cosas ricas, y aparecieron estos melon pan poniéndome ojitos desde el escaparate. Compré uno de los que tienen la boca rellena de crema de chocolate.

Que el bollo que acabas de comprar tenga cara simpática hace la vida mejor.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Yuzu umeshu

Cuando estuvimos en Utsunomiya, a pesar de que la zona no es el mejor sitio para irse de vacaciones, sí que encontramos algo que nos dejó marca. Se trata del yuzu umeshu, es decir, licor de ciruela y yuzu. Yo soy bastante aficionada al umeshu, que cuenta con muchas variedades distintas, así que intento probar todas las posibles, pero esta la vi por primera vez en Utsunomiya.
A la vuelta, buscamos por varios súmerpercados y licorerías, pero no tenían por ninguna parte. Ni siquiera en el Don Quijote... o eso creíamos... hasta que un día por fín decidieron venderlo en un Don Quijote.

Mwahahahaha.

lunes, 29 de octubre de 2012

Magdalenas de plátano y zanahoria

Hoy también toca hablar de comida.
En verano apenas me había acercado al horno porque mi casa es un idem, y no puedo usar el horno y el aire acondicionado a la vez... pero ahora que ya es otoño puedo volver a hornear. Por eso mismo, como llevaba tiempo con antojo de bizcocho de zanahoria, un día hice magdalenas de zanahoria y plátano.

Un gran invento, el híbrido de horno normal y horno microondas.

Hay gente que usa planchas para muffins, pero yo uso moldes de silicona.


Como hacía tiempo que no preparaba postres, no me quedaron todo lo esponjosas que hubiera querido, pero estaban ricas.


sábado, 27 de octubre de 2012

Plancha de takoyaki

En una de las visitas que nos hicieron los padres de Kazuki, nos regalaron una plancha para hacer takoyaki. La plancha llevaba un tiempo metida en un cajón de nuestra cocina-sala de costura, porque el pulpo no es precisamente barato, pero por fín encontramos pulpo no excesivamente caro y nos pusimos a hacer takoyaki casero.

Esta es nuestra plancha.

Los huecos hay que untarlos de aceite.

El encargado de prepararlos era Kazuki, que hizo la mezcla para takoyaki y la fue metiendo en los huecos de la plancha. A continuación metió los trozos de pulpo.


Aparte de pulpo, se puede meter en general cualquier cosa que te guste. Una vez probamos a meter queso, y quedaron muy ricos. En este caso, Kazuki metió repollo.


¡Acabados!

Ya una vez en el plato, a aliñarlos al gusto y para adentro.

jueves, 25 de octubre de 2012

Arabian Rock

Arabian Rock es un restaurante temático que se encuentra tanto en Tokio como en Saitama. Solo he ido una vez -al que se encuentra en Omiya, en Saitama-, y me resultó bastante curioso.

Ya desde fuera se ve el rollo a lo "Las mil y una noches".


Una vez entras, una señorita muy mona y con muy poca ropa te pide que le frotes la lámpara. Me quedé unos segundos pensando si era correcto tomarme esas confianzas con una persona que acabo de conocer, por mucho que me lo haya pedido... No lo estoy diciendo con segundas, es una lámpara metálica como la de Aladino.
Tras un truco en el que de la lámpara sale un poco de humo nos llevaron a nuestra mesa, rodeada con una cortina circular.



Había que probar los cócteles, claro. Nos llamaron la atención, entre otros, el que lleva nubes y el que lleva frutos rojos.



Como extra, con la comida nos trajeron un par de huevos dorados. No tengo muy claro qué le hicieron a la cáscara para que se quedara así.


Por dentro es un huevo duro normal y corriente.

La comida estaba buena.