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jueves, 19 de septiembre de 2013

Hakone parte IV: Yunessun

¡Por fín llegamos a Yunessun! Para celebrarlo me hice una foto con Hakoneko, la mascota que al parecer vive allí. Su nombre es una combinación de Hakone, la ciudad, más neko, que significa gato en japonés. Quitando la absoluta falta de originalidad del nombre es mono y me hace gracia.


Entramos, pasamos por el ropero y nos reunimos ya dentro con nuestros bañadores. En la entrada te endiñan unos collares de flores rollo hawaiano y te hacen una foto. Antes de que te haya dado tiempo a parpadear se te acercan con la foto imprimida intentando sacarte 1000 yens por ella. Decidí que prefería las fotos de mi cámara.
Dentro hay una zona con una piscina, y en algunas partes tiene bancos y un botón para activar un baño de burbujas. Decidimos que primero queríamos probar la zona de fuera, así que ni cortos ni perezosos para allá que fuimos.


Como se trata de un balneario, el agua de esta piscina al aire libre está calentita. Si te cansas de mirar las montañas, bajo las rocas hay una especie de cueva donde también te puedes poner en remojo, y arriba un tobogán acuático. Es mi primer tobogan acuático con agua calentita.
También hay una zona para niños.


Nos volvimos adentro, donde nos encontramos con el baño de Garigari-kun. Garigari-kun es una marca de polos que todo el mundo conoce en Japón.

Kazuki se lo está pasando que te cagas metido en Garigari-kun sabor soda.

Aunque no hice fotos, dentro también tienen un baño imitando una terma romana, una zona de aromaterapia, y un baño con agua cuya salinidad es parecida a la del mar Muerto. Es bastante divertido meterte a flotar, y tienen una ducha en la salida para no ir luego pareciendo un jamón serrano.
Pasando a la siguiente zona hay una piscina normal y corriente, y tras la piscina los onsen especiales al aire libre.

¿Qué tienen de especial estos onsen? Pues algunos de ellos tienen el agua mezclada con productos que parecen tener algún tipo de beneficio en la piel -o eso dice la web-. Uno de ellos es el de vino tinto.

En el cartel de fuera pone que por favor, no beber.

El agua olía dulce, y al ser bastante más agua que vino no se salía nada pegajoso.

El siguiente, que a mí me gustó especialmente, es el de té verde.

Relax...

Además había un baño de café. Para mí es un misterio que algo con sabor y olor atroz sea tan popular, pero para gustos colores.
Cada cierto tiempo había un evento en el que un empleado tiraba dentro cubos de café aguado, y se llenaba de gente. Kazuki se metió cuando no había evento y podía estirar las piernas, que a él sí le gusta el café.

Había más tipos, como el baño de sake, el baño con cascadas, el baño con carbón, el baño de rocas... Todo cuesta arriba, por eso de estar en una ladera. Os dejo algunas fotos más de la zona.





Acabamos un poco matados de ir de baño a baño y tiro porque me toca, pero fue divertido y el cuerpo se me quedó nuevo. Tengo ganas de repetir.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Hakone parte III: Gora de día

Amanece en Gora.


Y parece que hace buen día, así que toca dirigirse a Yunessun. ¡Esta vez es cuesta abajo!

Kazuki al ver la foto me dijo "bueno, la arreglas luego con Photoshop". Es un optimista.

 De noche Gora es menos tenebroso. Curiosamente, con la de verde que hay lo normal sería esperar olor a aire limpio y naturaleza, pero por ser una zona rodeada de aguas termales lo que huele es más bien a azufre. Eso sí, las vistas son bonitas.
El caso es que nos dirigimos a la parada de autobús, que casualmente se encuentra cerca de la de tren.





Llegó el autobús y por fín pudimos dirigirnos a Yunessun.

martes, 17 de septiembre de 2013

Hakone parte II: Gora

Una vez dentro de la estación buscamos el tren en dirección a Gora.


Se trataba de un tren de aspecto bastante viejo que tenía que ir a lo alto de la montaña. El caso es que pasadas las 6 de la tarde ya se hace de noche en un abrir y cerrar de ojos, y se trata de una zona rural, así que fuera no se veía más que oscuridad y muchas polillas. Ugh, polillas...
¡Finalmente llegamos!

Ya fuera de la estación.

Gora es una zona aldeana en medio de la montaña, así que a pesar de ser alrededor de las 7 de la noche la calle tenía este aspecto.


El camino hacia el hotel era todo cuesta muy empinada, como en la foto. Eso explicaría por qué no vi ni una sola bicicleta en la calle.


¡Y por fín llegamos al hotel! La verdad es que es un hotel bastante chulo y con buenas vistas, a pesar de la de cuesta que hay que subir para llegar. Nada más hacer check-in nos dijeron que podíamos coger un yukata de entre los que tenían en recepción.


Había varias tallas y diseños. Yo pensaba que mi talla sería la M, que es la que suelo gastar en ropa japonesa, pero el tallaje resutó ir en relación a la altura más que a la anchura, y yo no soy una persona precisamente alta, así que acabamos ambos con una S. 
Si hubiera sido un poco más bajita hubiera ido arrastrando el yukata con elegancia y dignidad.

El ascensor tenía una sorpresa.


En la habitación nos pusimos los yukata y pudimos relajarnos. Ya solo quedaban unas horas hasta que fuera oficialmente mi cumpleaños.


 

domingo, 15 de septiembre de 2013

Hakone parte I: Hakone-Yumoto

Otro año más llega el 13 de septiembre y me toca cumplir años, y esta vez decidimos celebrarlo yendo a Hakone, en la prefectura de Kanagawa.

A cualquiera que le digas que vas a Hakone -y haya oido hablar de la zona- lo asociará inmediatamente a balnearios de aguas termales -onsen en japonés-. Había pensado en ir a uno por primera vez, y estuvimos investigando hoteles con onsen privado y tal, pero buscando un poco más apareció un plan que pintaba mucho mejor. Se trata de un parque acuático y onsen llamado Hakone Kowakien Yunessun.
Lo primero que me llamó la atención es que se encuentra dividido en dos zonas. Una se llama Mori no Yu, y es como la inmensa mayoría de los onsen, donde la desnudez es obligatoria. La otra, llamada Yunessun, en cambio requiere llevar bañador, lo que me quitaría el estrés de las miradas fijas mientras no tengo con qué taparme -no es porque tenga mejor o peor cuerpo, es la "costumbre" japonesa de mirar fijamente a extranjeros en general-.
Investigando qué más nos ofrecía Yunessun -pronunciado "Yunessan", por cierto- resultó ser un plan con muy buena pinta, así que decidimos ir allí.

Como Hakone está bastante retirado de donde vivo, decidimos ir el día anterior tranquilamente y quedarnos en algún hotel cercano.


De camino decidimos bajarnos un rato en la estación Hakone-Yumoto y curiosear un poco.





Al contrario que en las grandes ciudades, en las zonas pueblerinas de Japón las tiendas suelen cerrar muy prontito. Eso hizo que casualmente nos encontráramos una tienda que teníamos interés por visitar y que nos quedáramos con las ganas, porque cierra a las 6 de la tarde. Otra vez será.
Se trata de Eva-ya, la tienda dedicada a Evangelion que hay en Hakone.


Que no os engañe la puerta abierta. Dentro hay una dependienta que avisa de que han cerrado si te acercas.


Una vez que acabamos de curiosear decidimos coger el tren hasta la estación más cercana al hotel, Gora.
Próximamente, la continuación del viaje.