Mostrando entradas con la etiqueta ayuntamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ayuntamiento. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de marzo de 2016

My Number

El año pasado al gobierno japonés se le ocurrió empezar un nuevo sistema llamado My Number. Resumiéndolo, tanto japoneses como extranjeros residentes en Japón pasamos a tener un número único -el famoso My Number-, que se comienza a utilizar en este año 2016 como número de identificación fiscal y de la seguridad social.

Este número lo empezaron a mandar a la gente a finales del año pasado. A mí me llegó en noviembre, creo. Lo que te mandan es un papel cutrecillo con forma de carnet con tu nombre y número, que tiene pinta de que si se moja te puedes despedir de él. También te enviaban información sobre cómo hacerte un carnet de verdad para el My Number con foto y más información personal, y como aunque no es obligatorio es gratis y prefiero un carnet un poquitín más resistente, decidí solicitar uno en la web que daban. Lo gracioso es que te permitían usar una foto que te hayas hecho con el móvil. Lo malo es que tienes que sacarla de frente y con los mismos requisitos que una foto de carnet normal -cara destapada, fondo neutro, etc.-, así que me tocó mandar un selfie con cara de terrorista. ¡Bieeeen!
Al menos me ahorré la visita al fotomatón.

Pues muy rápidos no fueron con lo de hacer los carnets, porque hasta el fin de semana pasado no supe nada del mío -decían que a partir de enero-. Me mandaron una postal diciendo que tenía que pedir cita por teléfono u online -la comodidad de hacer las cosas online me pudo de nuevo-, y presentarte en el ayuntamiento que te corresponda para ir a recogerlo. La cita más temprana era hoy mismo a mediodía, así que la pedí para hoy, cogí mi bicicleta y en medio de un fuerte viento y una nube de polen -vuelve mi alergia al polen, señoras y señores- fui para allá.

Habría tomado fotos del ayuntamiento por fuera o algo, pero entre que a mediados de marzo sigue haciendo frío y que la alergia me está matando... 

Y ahora vamos a la experiencia. Tenía que ir a la sección llamada "shiminka", que supongo que se puede traducir como "sección de ciudadanos". Fui a coger un número para esperar en una de las ventanillas, y cuando me fui a sentar me di cuenta de que debajo del mostrador de la ventanilla 4 había un cartel únicamente en japonés. Este decía que para recoger el carnet nuevo de My Number iba con cita -ya-, y que había que ir a preguntar directamente a quien hubiera en la ventanilla 4 en vez de coger número -menos mal que puedo leer japonés-.
El caso es que ese día la eficiencia japonesa estaba de capa caída, porque en la ventanilla no apareció nadie hasta pasados 15 minutos de cuando se suponía que tenía la cita, y porque enganché a una funcionaria que no tenía pinta de ir a acercarse más de 5 segundos a la ventanilla, que si no ahí seguía esperando.

Me pidieron el carnet de residente y el cutre papel con el My Number para fotocopiarlos, y luego me hicieron pasar a una sala privada para explicarme sobre el tiempo de validez del carnet y crear dos contraseñas diferentes para uso del mismo. Además comprobaron que mi cara coincidiera con la foto usando una webcam -me tuve que quitar la mascarilla que me pongo para no morir en primavera, qué remedio-. El caso es que tras crear las contraseñas y que me empezaran a explicar que tenía una validez de 10 años y tal me di cuenta de que en el mío ponía que caducaba el año siguiente y se lo comenté a la señorita que me estaba atendiendo.
Sí, mi carnet tenía una errata.
Me tocó esperar a que cambiaran mis datos en el sistema e imprimieran en mi carnet el cambio de fecha de validez. Se apañaron para manchar el carnet un poco de tinta al imprimirlo, pero tampoco es que destaque mucho donde se manchó, así que le dije que no pasaba nada cuando me lo comentó, y ya me llevé mi carnet de vuelta a casa.

Aquí lo tenéis con mi información personal censurada y esas cosas.

Cuando me hice la foto no pensaba que saliera tan mal, pero una vez la vi en el carnet...

Hala, otra cosa más que llevar en el monedero.

miércoles, 9 de octubre de 2013

De ayuntamiento en ayuntamiento y tiro porque me toca

Al haberme mudado a una ciudad distinta, tengo que notificarlo tanto en el ayuntamiento de la ciudad anterior como en el de la nueva. Esto aplica a japoneses y extranjeros por igual, pero los extranjeros tenemos dos semanas para hacerlo si no queremos meternos en un marrón.
Aunque según la recientemente renovada ley de extranjería la mayoría de los cambios se notifican en inmigración, el cambio de dirección lo llevan los ayuntamientos, así que aprovechamos y fuimos Kazuki y yo a pasar un día de alegría y diversión en el mundo mágico de la burocracia.

Cogimos la bicicleta y nos plantamos en el ayuntamiento de Toda. Allí nos tocó coger un papelote en el que pone 転出 -se lee "tenshutsu"-, y que vendría a significar algo así como "salida" -de la ciudad, claro-. Kazuki lo rellenó, que es más rápido que yo leyendo y escribiendo japonés, y mientras tanto me fui a coger un número para esperar nuestro turno.


Esperamos, nos atendieron, nos hicieron esperar de nuevo para tramitar que se cancelara mi seguro médico nacional en Toda, y al final me tocó entregar el carnet del seguro médico antes de irnos.

De nuevo con el culo en el sillín y los pies en los pedales fuimos a buscar el ayuntamiento de Kawaguchi.
Se trata de la segunda ciudad más grande de la prefectura de Saitama, pero tuvimos suerte y el ayuntamiento no nos pilla excesivamente lejos. Eso sí, había muchísima más gente esperando.


El papel que tocaba rellenar aquí era en el que pone 転入, que se lee "tennyuu", y que vendría a significar entrada en esta nueva ciudad.
Como antes, rellenarlo, coger número y esperar. Una vez nos atendieron tuvimos que ir a la parte que tramita los seguros médicos, rellenar más papeles, y al final un señor funcionario nos dijo que me mandaban el carnet en un par de días, que tenían que hacer cálculos para ver cuánto me van a cobrar todos los meses y tal.

Ya está todo hecho, tengo mi carnet de residencia actualizado y un carnet de seguro médico nuevo, y he dejado de ser ciudadana de Toda para serlo de Kawaguchi. Ahora me tocará inventarme el gentilicio correspondiente. Algo así como Kawagucense.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Visita al ayuntamiento

Al renovarme el visado también me toca renovar el carnet del seguro médico, así que aprovechando que estoy de vacaciones de la escuela me fui hace unos días al ayuntamiento de Toda.
Desde mi casa se puede ir andando, aunque la última vez que fui di un rodeo bastante grande. Esta vez investigué en Google maps el camino más corto y me dirigí para allá.

Todo listo. ¡Me voy!
Con esas raizacas todavía la gente me pregunta si me tiño el pelo...

Para ser diciembre no hacía mucho frío. De hecho de camino me tuve que quitar el abrigo.
Tras recorrer una zona inexplorada de Toda para mí, llegué a mi destino.

Toda shiyakusho.

En todo su esplendor. Desde fuera me recuerda a un hospital.

El punto bueno es que al ir a medio día no había apenas gente, así que de momento todo pintaba como que iba a acabar en 5 minutos. No fue así.
Yo recordaba que había que coger un papelito de una máquina, pero en la máquina no ponía nada de seguros médicos. Al final me rendí y pregunté a la señorita de recepción, y me dijo que no era donde estaba mirando, que era al fondo y no necesitaba coger número.
Fui a donde me dijo, y ahí empezaron los problemas. Mi japonés burocrático es bastante malillo -y los funcionarios de Toda solo hablan japonés-, y tras poner la funcionaria cara rara mientras miraba el ordenador con mi carnet en la mano, me dijo algo que no lograba entender. Que los años vengan en el carnet en años de la era del emperador actual y no del calendario gregoriano no me ayudaba a entender qué quería decir. Ella me señalaba la fecha y yo le decía confusa "pero si el año 22 es este, ¿no?".
Al final tras sudar un poco logré captar que al renovar mi visado tenía que ir primero a otra ventanilla -esto es así en todas partes- a que me actualizaran el carnet de extranjera.
Allí sí que tuve que coger un papelito, pero no había nadie esperando delante de mí y eso me lo quité de encima en unos 3 minutos más o menos.


Ya con mi carnet de extranjera actualizado me volví a la otra ventanilla y ya pude lograr renovar el carnet del seguro médico. ¡Por fín!


En realidad no pasé más de 10 minutos en el ayuntamiento.