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miércoles, 9 de octubre de 2013

De ayuntamiento en ayuntamiento y tiro porque me toca

Al haberme mudado a una ciudad distinta, tengo que notificarlo tanto en el ayuntamiento de la ciudad anterior como en el de la nueva. Esto aplica a japoneses y extranjeros por igual, pero los extranjeros tenemos dos semanas para hacerlo si no queremos meternos en un marrón.
Aunque según la recientemente renovada ley de extranjería la mayoría de los cambios se notifican en inmigración, el cambio de dirección lo llevan los ayuntamientos, así que aprovechamos y fuimos Kazuki y yo a pasar un día de alegría y diversión en el mundo mágico de la burocracia.

Cogimos la bicicleta y nos plantamos en el ayuntamiento de Toda. Allí nos tocó coger un papelote en el que pone 転出 -se lee "tenshutsu"-, y que vendría a significar algo así como "salida" -de la ciudad, claro-. Kazuki lo rellenó, que es más rápido que yo leyendo y escribiendo japonés, y mientras tanto me fui a coger un número para esperar nuestro turno.


Esperamos, nos atendieron, nos hicieron esperar de nuevo para tramitar que se cancelara mi seguro médico nacional en Toda, y al final me tocó entregar el carnet del seguro médico antes de irnos.

De nuevo con el culo en el sillín y los pies en los pedales fuimos a buscar el ayuntamiento de Kawaguchi.
Se trata de la segunda ciudad más grande de la prefectura de Saitama, pero tuvimos suerte y el ayuntamiento no nos pilla excesivamente lejos. Eso sí, había muchísima más gente esperando.


El papel que tocaba rellenar aquí era en el que pone 転入, que se lee "tennyuu", y que vendría a significar entrada en esta nueva ciudad.
Como antes, rellenarlo, coger número y esperar. Una vez nos atendieron tuvimos que ir a la parte que tramita los seguros médicos, rellenar más papeles, y al final un señor funcionario nos dijo que me mandaban el carnet en un par de días, que tenían que hacer cálculos para ver cuánto me van a cobrar todos los meses y tal.

Ya está todo hecho, tengo mi carnet de residencia actualizado y un carnet de seguro médico nuevo, y he dejado de ser ciudadana de Toda para serlo de Kawaguchi. Ahora me tocará inventarme el gentilicio correspondiente. Algo así como Kawagucense.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Visita al ayuntamiento

Al renovarme el visado también me toca renovar el carnet del seguro médico, así que aprovechando que estoy de vacaciones de la escuela me fui hace unos días al ayuntamiento de Toda.
Desde mi casa se puede ir andando, aunque la última vez que fui di un rodeo bastante grande. Esta vez investigué en Google maps el camino más corto y me dirigí para allá.

Todo listo. ¡Me voy!
Con esas raizacas todavía la gente me pregunta si me tiño el pelo...

Para ser diciembre no hacía mucho frío. De hecho de camino me tuve que quitar el abrigo.
Tras recorrer una zona inexplorada de Toda para mí, llegué a mi destino.

Toda shiyakusho.

En todo su esplendor. Desde fuera me recuerda a un hospital.

El punto bueno es que al ir a medio día no había apenas gente, así que de momento todo pintaba como que iba a acabar en 5 minutos. No fue así.
Yo recordaba que había que coger un papelito de una máquina, pero en la máquina no ponía nada de seguros médicos. Al final me rendí y pregunté a la señorita de recepción, y me dijo que no era donde estaba mirando, que era al fondo y no necesitaba coger número.
Fui a donde me dijo, y ahí empezaron los problemas. Mi japonés burocrático es bastante malillo -y los funcionarios de Toda solo hablan japonés-, y tras poner la funcionaria cara rara mientras miraba el ordenador con mi carnet en la mano, me dijo algo que no lograba entender. Que los años vengan en el carnet en años de la era del emperador actual y no del calendario gregoriano no me ayudaba a entender qué quería decir. Ella me señalaba la fecha y yo le decía confusa "pero si el año 22 es este, ¿no?".
Al final tras sudar un poco logré captar que al renovar mi visado tenía que ir primero a otra ventanilla -esto es así en todas partes- a que me actualizaran el carnet de extranjera.
Allí sí que tuve que coger un papelito, pero no había nadie esperando delante de mí y eso me lo quité de encima en unos 3 minutos más o menos.


Ya con mi carnet de extranjera actualizado me volví a la otra ventanilla y ya pude lograr renovar el carnet del seguro médico. ¡Por fín!


En realidad no pasé más de 10 minutos en el ayuntamiento.