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martes, 29 de septiembre de 2020

Renovando el carnet de conducir japonés

Un día de agosto me encontré con esta postal en el buzón.


El texto en rojo dice "aviso de renovación del carnet de conducir". Se me había olvidado totalmente que el carnet japonés caduca a los 3 años -lo que en mi opinión es un periodo de validez extremadamente corto-.

La primera vez que lo tienes que renovar, no es 3 años desde que te lo sacaste, sino que tiene que ser en el periodo de entre 1 mes antes y 1 mes después de tu cumpleaños del año que caduca. Sí, si os toca renovar el carnet de conducir en Japón os vais a encontrar rodeados de gente que cumple los años a pocos días de distancia de vosotros.

Según la postal me tocaba volver a Kounosu, a tomar por saco, donde tuve que ir a convalidar mi carnet español en su momento.


Según la postal lo que necesitaba llevar ese día era:

-El carnet de conducir.

-3850 yenes.

-La postal.

-El carnet de residencia si eres extranjera.

-Gafas o lentillas si las usas habitualmente.


Según la web de la oficina de tráfico hay menos gente por la tarde, así que fui un lunes por la tarde con todo lo necesario en mi mochila.

Hacía buen día. Corría un poco de viento fresco pero se podía llevar manga corta.

En la entrada, tras echarme gel desinfectante en las manos me dirigí a la primera ventanilla, donde tras enseñar la postal y mi carnet me dijeron que rellenara un papel. Una vez rellenado me tocó ir a la segunda ventanilla, donde tenía que pagar la tasa de renovación -el yen es el yen-. De allí me mandaron a la ventanilla 3, donde había una cola que menos mal que hay menos gente por la tarde.
 
No es la cola entera. Hice la foto cuando había avanzado bastante.

Afortunadamente avanzaba bastante rápido, así que no me tocó esperar demasiado. Tras pasar por esa ventanilla toca examinarse la vista, y una vez te dan el sello de que ves bien toca ir a la siguiente ventanilla a enseñar los papeles sellados y carnets varios -¿Habéis visto "Las 12 pruebas de Asterix"?-.
Entonces me mandaron a la siguiente ventanilla, esta vez en la segunda planta -ya empezamos con las escaleras-. Allí toca enseñar los papeles que llevas encima y te mandan a donde te hacen la foto para el nuevo carnet -no hace falta llevar, pero si quieres que usen una foto diferente puedes llevar una contigo-.

Entonces toca volver a subir escaleras, a la tercera planta -ya había perdido la cuenta de cuantas ventanillas llevaba-, donde te dan el papel con el aula a la que te toca ir. Resulta que las personas que renuevan su carnet de conducir por primera vez y las personas que han cometido infracciones de tráfico en años recientes se tienen que tragar una charla de 2 horas, que era lo que esperaba con menos ganas ese día.
Tanto el proceso entero como la charla son, por supuesto, enteramente en japonés. Básicamente nos estuvieron hablando de estadísticas de accidentes de tráfico, a partir de cuantos puntos te quitan el carnet, vídeos de dramatizaciones de gente detenida por conducir ebria... Una fiesta. También te dan un test para rellenar "por diversión", pero lo tienes que rellenar mientras el señor que da la charla no se calla ni medio segundo, así que es imposible concentrarse para leerlo. Menos mal que no hay que entregarlo ni nada, porque de verdad que no había forma.

Y ya está todo, ¡ya tengo mi carnet para otros 3 años!

viernes, 5 de junio de 2020

Ayuda económica del gobierno

Desde que anunciaron en abril que iban a dar una ayuda económica de 100.000 yenes -unos 814 euros al cambio actual- a todos los ciudadanos de Japón, sean japoneses o no, hemos estado todos esperando a que nos llegara la carta de la solicitud para pedir que nos envíen el dinero -porque si no lo solicitas no te dan ni los buenos días-. En Tokio empezaron antes, y luego nos debía ir tocando a los de zonas menos... ¿importantes?
Pues por fin el 3 de junio apareció la carta en el buzón. Según la página web del ayuntamiento de Kawaguchi las enviaban desde el 25 de mayo, así que ya andaba mosqueada -también ponía que si no te llegaba el 8 de junio que les llamaras, porque no atendían en ventanilla en el ayuntamiento-.
Lo que no nos ha llegado son las mascarillas reutilizables que decía el primer ministro Abe que iban a mandar 2 por hogar... Ahora que ya vuelve a ser posible conseguir mascarillas en algunas droguerías ya no hace falta, pero bueno, ya que decía que las iba a mandar pues aunque fuera de recuerdo.

Cupolan nos recuerda que se puede enviar la solicitud hasta el 31 de agosto.

Volvamos al dinero. En realidad existía también la posibilidad de solicitar la ayuda económica online, pero debido a la burocracia de este país no nos ha sido posible ni a nosotros ni a mucha otra gente, así que tocó esperar la carta.

¿Qué problema burocrático hay? Pues veréis, las familias en Japón tienen que registrar a una persona como "setainushi" (世帯主), que se traduciría como cabeza de familia. Esta persona puede ser cualquiera, pero en nuestro caso registramos a Kazuki como tal. Este setainushi es la única persona que puede solicitar la ayuda económica para sí mismo/a y su cónyuge e hijos si tienen.
Además, todo residente legal en Japón tiene que tener un carnet llamado "My Number", que dejando de lado la ridiculez del nombre es un número que se usa para cosas de impuestos. El carnet tiene 2 versiones, la cartulina cutre que tenemos todos desde el principio, o la versión guay con foto, chip y PIN que se puede usar para hacer cosas burocráticas sin tener que ir al ayuntamiento, y que es necesaria para hacer la solicitud online de la que hablo ahora.
Adivinad quién se hizo el carnet guay *levanto la mano* y quién decidió que le daba pereza hacérselo *mirada de refilón*. En su defensa, por aquel entonces no podíamos adivinar que iba a venir una pandemia en el futuro y el carnet con foto iba a ser útil.

Bueno, no pasa nada, ya tenemos la carta. Vamos a ver cómo es la solicitud.

He censurado nuestros datos personales, claro.

Hay que rellenarla con los datos de la cuenta bancaria del o la setainushi, "firmarla" con su hanko, y debajo aparece una lista con todos los miembros de la familia, y un hueco a la derecha del todo que hay que rellenar si alguno de estos miembros NO quiere recibir la ayuda económica -quita, quita, soltad el dinero-.

Aparte hay una explicación de cómo rellenarla y un sobre que no necesita sello para meterla y enviarla al ayuntamiento. Es necesario adjuntar una fotocopia del carnet de identidad, carnet de conducir, o cualquier otro documento identificativo del o la setainushi, y otra fotocopia de su cartilla del banco.


Pues nada, ya está enviada y ahora ya solo queda esperar a que nos hagan el ingreso.

lunes, 25 de noviembre de 2019

Endometriosis en Japón 4. Gendogaku tekiyo ninteisho.

Como ir al médico y operarse en Japón cuesta dinero incluso si tienes seguro médico, para que hospitalizarte no te arruine hay un documento que puedes solicitar para que no haya que pagar más de una cantidad X al mes.

El documento que se necesita se llama gendogaku tekiyo ninteisho -限度額適用認定証-. Presentando esto, si por ejemplo te hospitalizan dos semanas y te dan una factura de 300.000 yenes, tú solo tienes que pagar el límite que establece este documento dentro de ese mes –si te hospitalizan a finales de un mes y te dan de alta a primeros del mes siguiente el límite es de cada mes, es decir, que tu límite pasa a ser X multiplicado por 2 porque has estado 2 meses distintos, así que si os hospitalizan en Japón mejor pedid que sea a primeros de mes-.

Dependiendo de tus ingresos anuales, tu límite mensual varía, y se calcula usando una fórmula. En mi caso la fórmula es: 80.100 yenes+(gastos médicos-267.000yenes)×1%.

Ahora, este límite solo aplica a los gastos base, tienes que pagar aparte si por ejemplo pides una habitación privada, si alquilas un pijama, la comida del hospital –es obligatorio que comas lo que te da el hospital, pero tienes que pagarlo aparte porque hay que sacar dinero al contribuyente-, etc.

¿Cómo se solicita este documento? Pues si tienes el seguro de salud nacional –llamado kokumin kenkou hoken (国民健康保険)- que se hace en el ayuntamiento, tienes que ir al ayuntamiento para hacer el papeleo. Si tienes un seguro de empresa –llamado shakai hoken (社会保険)- como es mi caso, tienes que hacer el procedimiento con la empresa de seguros.
En mi caso me bajé el papel a rellenar de la web de la empresa, lo rellené y lo envié por correo a la dirección que sale en la parte inferior de mi carnet del seguro médico.
A la semana me llegó una carta en respuesta con una tarjeta de cartulina con tus datos que hay que entregar junto con tu carnet del seguro médico a la hora de ingresar en el hospital para que no te cobren más de este límite.

viernes, 13 de octubre de 2017

Convalidando el carnet de conducir español al japonés

Viviendo en Japón tener coche puede ser muy pero que muy caro. No es solo por los gastos que conlleva tener coche, sino por lo extremadamente caras que pueden ser las plazas de aparcamiento -no hay sitios donde se pueda dejar el coche aparcado en la calle sin pagar como en España-.
Por eso mismo no me había sacado el carnet de conducir aquí. Pero claro, si ocurriera alguna situación en la que fuera conveniente conducir -Kazuki no tiene carnet- siempre podría alquilar un coche, así que al final decidí sacármelo.

En el caso de españoles, como servidora, si eres residente en Japón, tienes un carnet de conducir vigente de tu país de origen y puedes demostrar que viviste al menos 3 meses en España desde que te lo sacaste, te lo pueden convalidar a un carnet japonés sin hacer ningún examen, solo haciendo un poco de papeleo y pagando -el yen es el yen-.
Dejemos de lado que en España se conduzca por la derecha, en Japón por la izquierda y que las señales de tráfico sean distintas, yo no me voy a quejar si me lo ponen fácil.

En esta entrada voy a explicar el proceso por el que pasé para hacer la convalidación de carnet, en japonés "gaimen kirikae". Estos son los documentos necesarios y dónde los conseguí:

1.Certificado de empadronamiento en Japón (en japonés juuminhyou: 住民票).
Esto se consigue en el ayuntamiento de tu ciudad o distrito correspondiente. En el caso de Kawaguchi, además del ayuntamiento, hay un centro para renovación de pasaporte japonés y conseguir papeleo del ayuntamiento cerca de cada estación de tren -hay varias-, así que fui al de mi estación más cercana a conseguirlo. Me cobraron 200 yenes por una copia.

2.Traducción del carnet de conducir.
Tiene que ser oficial, hecha por la JAF (Japan Automobile Federation) o "por la embajada de España". Lo entrecomillo porque en el caso de la embajada tienes que hacerte la traducción tú y pagarles para que la den por oficial -manda huevos-.
Me salía más barata la traducción y el tren hasta la oficina de la JAF de Saitama -está muy cerquita de la oficina de inmigración de la prefectura-, así que fui allí. Me dijeron que iban a tardar 30 minutos, pero tardaron la mitad.

Este es el edificio.

Por la traducción tienes que pagar 3000 yenes. Junto con ella te dan una breve explicación de normas de tráfico, instrucciones de cómo ir a tu oficina de tráfico correspondiente para hacer el proceso y una lista de documentos que tienes que llevar.

3.El carnet de conducir original español.
Este me lo saqué en Alcalá de Henares cuando tenía 19 años. Por si alguien sentía curiosidad, oye.

4.Tu pasaporte actual y todos los pasaportes antiguos que tengas.
Los antiguos son para demostrar la estancia de al menos 3 meses en España desde que te sacaste el carnet. Yo fui con 3 pasaportes, que son todos los que tengo a mano.

5.Dos fotos de carnet de 3 x 2,4 cm.
Me las hice en un fotomatón de mi barrio. Me costaron 800 yenes.

6. El carnet de residente extranjero o "zairyuu card".
Recibido en la oficina de inmigración de Saitama.

Ya con todos estos papeles hay que ir a la oficina de tráfico que te corresponda según donde vives. En mi caso tuve que ir a la de Saitama, que se encuentra a unos 20 minutos a pie de la estación de Kounosu.

También se puede ir en autobús desde la estación, pero para 20 minutos de camino...

Como curiosidad, de camino allí vi por primera vez en 8 años en Japón a un coche respetar un paso de cebra. No se si podré recuperarme del shock...

Volvamos al tema principal. Lo primero una vez allí fue ir a hacer la pre-inspección para comprobar que todos mis papeles están en regla. Para ello atienden de 9:30 a 10:00 o de 14:00 a 14:30 -sí, media hora nada más-. Afortunadamente, si hay bastante gente atienden hasta que todo el mundo que recogió un número dentro de esa media hora haya acabado.

Había bastante gente esa mañana. Yo llegué pronto.

En mi caso, me atendieron a las 10:00 y acabé a las 10:30. Tras comprobar todos mis papeles y mis pasaportes, tuve que rellenar un par de cuestionarios sobre si he hecho algún tipo de conducción temeraria o ilegal o si tengo algún tipo de incapacitación para conducir -esos los tienen en español-, y con todo correcto me tocó ir abajo a pagar. Fueron 4250 yenes.

Tras eso me tocó esperar en la primera planta hasta las 13:00, que es cuando abren la ventanilla para entregar los papeles que te han dado y que te comprueben la vista. Todo fue sin problemas, y entonces a los de países que no tienen el acuerdo para no hacer examen se los llevaron a una sala aparte -imagino que para examinarlos-. Quedamos 3 -en realidad dos, uno venía de acompañante-, y al rato nos llevaron a la segunda planta de nuevo.

Allí estuve esperando hasta las 14:45 delante de la ventanilla para tercera edad y extranjeros -me pareció muy curioso-. Entonces me llamaron a mi la primera, me hicieron una foto -las dos que llevé fue para pegar en los formularios, no para usar en el carnet-, y a los pocos minutos me entregaron mi carnet de conducir. Además me dijeron que no necesito llevar la marca de conductor novel -al parecer yo era la única que no la necesitaba-.

Este es mi flamante carnet de conducir japonés -con mis datos censurados, claro-.

martes, 15 de marzo de 2016

My Number

El año pasado al gobierno japonés se le ocurrió empezar un nuevo sistema llamado My Number. Resumiéndolo, tanto japoneses como extranjeros residentes en Japón pasamos a tener un número único -el famoso My Number-, que se comienza a utilizar en este año 2016 como número de identificación fiscal y de la seguridad social.

Este número lo empezaron a mandar a la gente a finales del año pasado. A mí me llegó en noviembre, creo. Lo que te mandan es un papel cutrecillo con forma de carnet con tu nombre y número, que tiene pinta de que si se moja te puedes despedir de él. También te enviaban información sobre cómo hacerte un carnet de verdad para el My Number con foto y más información personal, y como aunque no es obligatorio es gratis y prefiero un carnet un poquitín más resistente, decidí solicitar uno en la web que daban. Lo gracioso es que te permitían usar una foto que te hayas hecho con el móvil. Lo malo es que tienes que sacarla de frente y con los mismos requisitos que una foto de carnet normal -cara destapada, fondo neutro, etc.-, así que me tocó mandar un selfie con cara de terrorista. ¡Bieeeen!
Al menos me ahorré la visita al fotomatón.

Pues muy rápidos no fueron con lo de hacer los carnets, porque hasta el fin de semana pasado no supe nada del mío -decían que a partir de enero-. Me mandaron una postal diciendo que tenía que pedir cita por teléfono u online -la comodidad de hacer las cosas online me pudo de nuevo-, y presentarte en el ayuntamiento que te corresponda para ir a recogerlo. La cita más temprana era hoy mismo a mediodía, así que la pedí para hoy, cogí mi bicicleta y en medio de un fuerte viento y una nube de polen -vuelve mi alergia al polen, señoras y señores- fui para allá.

Habría tomado fotos del ayuntamiento por fuera o algo, pero entre que a mediados de marzo sigue haciendo frío y que la alergia me está matando... 

Y ahora vamos a la experiencia. Tenía que ir a la sección llamada "shiminka", que supongo que se puede traducir como "sección de ciudadanos". Fui a coger un número para esperar en una de las ventanillas, y cuando me fui a sentar me di cuenta de que debajo del mostrador de la ventanilla 4 había un cartel únicamente en japonés. Este decía que para recoger el carnet nuevo de My Number iba con cita -ya-, y que había que ir a preguntar directamente a quien hubiera en la ventanilla 4 en vez de coger número -menos mal que puedo leer japonés-.
El caso es que ese día la eficiencia japonesa estaba de capa caída, porque en la ventanilla no apareció nadie hasta pasados 15 minutos de cuando se suponía que tenía la cita, y porque enganché a una funcionaria que no tenía pinta de ir a acercarse más de 5 segundos a la ventanilla, que si no ahí seguía esperando.

Me pidieron el carnet de residente y el cutre papel con el My Number para fotocopiarlos, y luego me hicieron pasar a una sala privada para explicarme sobre el tiempo de validez del carnet y crear dos contraseñas diferentes para uso del mismo. Además comprobaron que mi cara coincidiera con la foto usando una webcam -me tuve que quitar la mascarilla que me pongo para no morir en primavera, qué remedio-. El caso es que tras crear las contraseñas y que me empezaran a explicar que tenía una validez de 10 años y tal me di cuenta de que en el mío ponía que caducaba el año siguiente y se lo comenté a la señorita que me estaba atendiendo.
Sí, mi carnet tenía una errata.
Me tocó esperar a que cambiaran mis datos en el sistema e imprimieran en mi carnet el cambio de fecha de validez. Se apañaron para manchar el carnet un poco de tinta al imprimirlo, pero tampoco es que destaque mucho donde se manchó, así que le dije que no pasaba nada cuando me lo comentó, y ya me llevé mi carnet de vuelta a casa.

Aquí lo tenéis con mi información personal censurada y esas cosas.

Cuando me hice la foto no pensaba que saliera tan mal, pero una vez la vi en el carnet...

Hala, otra cosa más que llevar en el monedero.

jueves, 18 de febrero de 2016

Residencia permanente

Lo malo de los visados es que hay que andar renovándolos cada x tiempo y confiar en que a inmigración no se les crucen los cables y te sigan dejando seguir en el país. Yo he estado con dos tipos de visados diferentes, y en cuanto cumplí los requisitos para pedir la residencia permanente decidí recopilar papeles -oh, sí, burocracia- y pedirla.
Muchísima gente tiene la idea equivocada de que te conceden la residencia permanente automáticamente por residir x años en Japón o por casarte con un japonés o una japonesa. Esto, señores y señoras, NO es así. Hay que esperar unos años y hacer papeleo, si no la pides no te la dan.

Los requisitos son diferentes dependiendo de la situación de cada uno, y una vez que los cumples y la solicitas había oido que te hacían esperar unos 8 meses o así como mínimo. Afortunadamente mi resultado llegó en un poco menos de 6 meses.

En mi buzón apareció esta postal hace un par de días.


Dice que tengo 2 semanas para ir a la oficina de inmigración de Saitama -afortunadamente no necesito ir a la oficina de Shinagawa- con esta postal, mi pasaporte, mi carnet de residente, y un sello por el valor de los costes del procedimiento. Abajo marcan que es el de 8000 yens para el permiso de residencia permanente.
Por supuesto, es el más caro, pero para algo así yo lo pago encantada.

El día que me llegó la postal ya era fuera de horas de oficina, y el día siguiente tenía la mayor parte del día ocupado, así que me tuve que esperar a esta mañana, que la tenía libre, para ir.

La oficina de inmigración de Saitama se encuentra cerca de la estación Yono-Honmachi, aunque si no os importa andar un rato más la estación de Yono no está demasiado lejos. Yo de hecho cogí ese camino a la vuelta, pero a la ida fui a la estación cercana, por los nervios y las ansias y esas cosas.

El caso es que me se el camino de memoria, que ya son muchas veces de renovar visados, así que fui a la oficina de correos cercana, que es donde venden el sello necesario de 8000 yens y compré uno.


Con todo lo necesario en mano me planté en la oficina de inmigración, que está muy cerquita de esa oficina de correos.


La oficina de Saitama es pequeñita, así que no hay ni la mitad de colas que en la de Shinagawa. Como la postal decía que fuera al mostrador A me dirigí allí. Había una señora asiática -no se de dónde exactamente- haciendo cola entre la ventanilla de la izquierda del todo y la A, así que le pregunté en japonés que para qué ventanilla estaba esperando, pero no entendía japonés -y español tenía pinta de que tampoco-. No pasa nada, porque el lenguaje corporal es universal y cuando señalé la ventanilla A se echó hacia la otra, así que nos entendimos perfectamente.
Entregué todas mis cosas en la ventanilla, y la señorita que había detrás me dio un número y me dijo que esperara. Así que esperé.
Había bastante poca gente esta mañana, así que no esperé más de 10 minutos. Me llamaron y recogí mi nueva tarjeta de residente en la que pone que soy residente permanente.

Bajo el sol y el corazón mi nuevo carnet y mi foto con cara de terrorista.

Y ya con todo me volví dando un paseito bajo el sol.


Un logro más desbloqueado.

jueves, 27 de marzo de 2014

Renovar un pasaporte español en Japón

Mi pasaporte caduca en tres meses, así que recientemente mandé un email a la embajada de España en Tokio, para que me dijeran qué debía hacer. Me mandaron un documento con instrucciones, y hoy, en el medio de la lluvia, me fui hasta Roppongi, donde se encuentra la embajada, para hacer el trámite.


Fui temprano por si acaso. Una vez llegué, el guarda de la entrada -que curiosamente no habla ni una palabra de español, por cierto- me dio una ficha con un número para que esperara mi turno, y dentro me senté a esperar a que me llamaran.

Una vez llegó mi turno, la señora de la ventanilla -que sí habla español- me dio un papel para rellenar con mis datos personales, y una vez lo rellené se lo entregué junto con una foto de 4x5 cm y mi pasaporte actual. Por supuesto, también me tocó sacar el monedero, 3589 yens por el trámite. Entonces me tocó esperar un rato más.

Pasado un rato otra señora distinta me pidió que firmara el papel que me iban a entregar luego como resguardo, y un poco después me pidió que entrara para que me tomaran las huellas dactilares. Con eso ya me dio mi resguardo y me dijo que me avisarán cuando esté listo. En teoría tarda unas 3 semanas.

Es la primera vez que renuevo el pasaporte fuera de España, pero me alegro de que haya sido todo bastante sencillo.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Papeleos: Antes vs ahora

Desde que me mudé he tenido que notificar de mi cambio de dirección a bastantes sitios, y hoy por fín he ido al último, el banco -porque me mandan cartas de vez en cuando, más que nada-.
Cuando abrí la cuenta en ese banco fui a la sucursal más cercana en Tokio, porque no tienen sucursal en Toda -me tuve que abrir una cuenta ahí por motivos de mi ex trabajo-, pero investigando vi que en Kawaguchi sí que tienen, así que hoy logré quitarme la pereza de encima, cogí la bici y me dirigí allí.

El proceso es realmente fácil si entiendes el suficiente japonés. Mi nivel no es perfecto ni de lejos, pero sí que basta y sobra para la mayor parte de la vida diaria en Japón.
Lo primero de todo fue acercarme a preguntar al abuelete del puesto de información qué tenía que hacer para cambiar los datos de mi dirección. "Pregunte en información. Allí le informarán", que decían en una película de Asterix. El señor me preguntó si traía el hanko, sacó el formulario que necesitaba, me dijo cómo rellenarlo y me dio un papel para esperar mi turno.
Una vez rellené mi nombre, la nueva dirección, y lo sellé con mi hanko, me tocó esperar. Mientras leía en una revista que tenían por ahí una receta para hacer palomitas con caramelo en el microondas me llamaron -me quedé a medias de leer la receta, pero prefiero que me atiendan rápido-. La señorita del mostrador me pidió que le enseñara mi tarjeta o la cartilla para comprobar los datos, algún carnet en el que viniera mi dirección, y luego me pidió que le rellenara algo que se me había olvidado en el papel -le puede pasar a cualquiera, a ver-.
El proceso fue bastante rápido, no más de 5 minutos -hablo como persona que vive en Saitama. Por lo que he visto hasta ahora, los bancos de Tokio suelen estar más llenos de gente-.

Una vez acabado todo y de camino al aparcamiento de bicis, estuve pensando. Es curioso lo diferente que se ha vuelto hacer cualquier tipo de proceso de este tipo en comparación con cuando estaba recién llegada aquí y mi japonés era bastante básico. Ahora puedo leer los formularios mayormente -o deducir lo que no puedo leer por contexto. Y cuando todo falla, uso el diccionario-, y me da menos miedo ir sola a hacer estas cosas.
En el caso de usar un cajero, por ejemplo, la mayoría de los que he visto se pueden poner en inglés -aunque yo los uso en japonés-, pero cuando se trata de papeleo, la mayor parte de las veces es japonés.
Por ejemplo, al mudarse puedes pedir en Correos que te envíen las cartas que vayan a tu dirección antigua a la nueva, y para ello tienes que rellenar un formulario. Tiene parte de explicación en inglés, pero no es suficiente para entender cómo rellenarlo si no entiendes suficiente japonés. Yo fui sola a hacerlo y no tuve mayor problema -lo típico de tener que buscar algún kanji en el diccionario, pero eso es todo-.

Ya os digo, mi japonés no es tan bueno, pero me hace ilusión que sea suficiente para poder hacer una vida normal.

miércoles, 9 de octubre de 2013

De ayuntamiento en ayuntamiento y tiro porque me toca

Al haberme mudado a una ciudad distinta, tengo que notificarlo tanto en el ayuntamiento de la ciudad anterior como en el de la nueva. Esto aplica a japoneses y extranjeros por igual, pero los extranjeros tenemos dos semanas para hacerlo si no queremos meternos en un marrón.
Aunque según la recientemente renovada ley de extranjería la mayoría de los cambios se notifican en inmigración, el cambio de dirección lo llevan los ayuntamientos, así que aprovechamos y fuimos Kazuki y yo a pasar un día de alegría y diversión en el mundo mágico de la burocracia.

Cogimos la bicicleta y nos plantamos en el ayuntamiento de Toda. Allí nos tocó coger un papelote en el que pone 転出 -se lee "tenshutsu"-, y que vendría a significar algo así como "salida" -de la ciudad, claro-. Kazuki lo rellenó, que es más rápido que yo leyendo y escribiendo japonés, y mientras tanto me fui a coger un número para esperar nuestro turno.


Esperamos, nos atendieron, nos hicieron esperar de nuevo para tramitar que se cancelara mi seguro médico nacional en Toda, y al final me tocó entregar el carnet del seguro médico antes de irnos.

De nuevo con el culo en el sillín y los pies en los pedales fuimos a buscar el ayuntamiento de Kawaguchi.
Se trata de la segunda ciudad más grande de la prefectura de Saitama, pero tuvimos suerte y el ayuntamiento no nos pilla excesivamente lejos. Eso sí, había muchísima más gente esperando.


El papel que tocaba rellenar aquí era en el que pone 転入, que se lee "tennyuu", y que vendría a significar entrada en esta nueva ciudad.
Como antes, rellenarlo, coger número y esperar. Una vez nos atendieron tuvimos que ir a la parte que tramita los seguros médicos, rellenar más papeles, y al final un señor funcionario nos dijo que me mandaban el carnet en un par de días, que tenían que hacer cálculos para ver cuánto me van a cobrar todos los meses y tal.

Ya está todo hecho, tengo mi carnet de residencia actualizado y un carnet de seguro médico nuevo, y he dejado de ser ciudadana de Toda para serlo de Kawaguchi. Ahora me tocará inventarme el gentilicio correspondiente. Algo así como Kawagucense.

jueves, 12 de julio de 2012

Nueva tarjeta de residencia

Este mismo lunes, día 9 de julio, entró en vigor el nuevo sistema de registro de extranjeros en Japón.
No me voy a poner a comentar todos los cambios que conlleva, porque hay bastantes webs que ya lo han hecho, pero para los interesados, comentar que con la nueva tarjeta de identificación que va a dejar obsoleta a la famosa "alien card", se acabó el sello del visado en el pasaporte. Ahora toda vuestra información la tiene este carnet.
Yo ya he conseguido el mío. Este es el aspecto que tiene.

Lógicamente no voy a publicar mi información personal en iternet así como así.

Desde que empezó la semana, las oficinas de inmigración se han llenado de gente que quiere ya su nueva identificación.

Una de las cosas que me gustan del nuevo sistema es que se elimina el "permiso de re-entrada", que es un sello más bien caro que tienes que pagar si quieres poder salir del país sin quedarte sin tu visado actual. Voy a agradecer no tener que hacer visitas a inmigración ni dejarme dinero en ello si me quiero ir de viaje.

martes, 8 de marzo de 2011

Permiso de reentrada

Dentro de un par de semanas estaré pisando tierras españolas de nuevo, así que si quiero seguir teniendo visado cuando vuelva a Japón necesito hacer papeleo -qué raro-. Por eso hace poco empecé los trámites para conseguir un permiso de reentrada.
Este permiso es una pegatina en el pasaporte que, como ya he dicho, permite salir y volver a entrar en Japón sin perder la validez del visado que se tenga. Existen de dos tipos, los de una sola reentrada y los de reentrada múltiple. Por supuesto, hay que pagar -3000 y 6000 yens respectivamente-. Ahora bien, ¿qué es necesario para conseguir la pegatina?
En mi caso, soy estudiante, así que lo primero que necesito es que la escuela me de su visto bueno -por eso de que no te quieras largar en plena época de exámenes y tal-.
Básicamente te dan un papelote para rellenar, y te lo tiene que firmar tu tutor o tutora de clase -en mi escuela solo hay 4 profesores hombres, así que es tutora-. Luego, una vez pagado el siguiente trimestre de clase -en cuanto dejas de ir a clase te puedes despedir del visado aunque le quede tiempo, así que es para asegurarse-, te lo sellan en la ventanilla de cobros. Ya con firma y sello lo puedes llevar al sitio donde te dieron el papelote para que ya te den los de verdad, los de rellenar y llevar a la oficina de inmigración a hacer el trámite.
Lo que hay que llevar a la oficina es el papel rellenado con tus datos, un papel con un sello que cuesta 3000 o 6000 yens, según el tipo de permiso que solicites, tu pasaporte, y la alien card.

La oficina de inmigración se encuentra en la zona de Shinagawa. A pesar de eso, está a tomar por saco de la estación de Shinagawa, de hecho desde ahí hay que coger un autobús -que en teoría te deja en la misma puerta de la oficina de inmigración-. La otra opción es ir a la estación Tennouzu Isle, a la que se puede llegar por monorrail o por la línea Rinkai. Yo opté por ir a esa estación, porque luego desde allí puedo volver sin hacer trasbordos a mi casa, y además se tardan 15 minutillos andando nada más hasta la oficina de marras.



Una vez allí, solo hay que seguir los carteles, que vienen en japonés e inglés. Supongo que para compensar por el hecho de que el personal no habla ningún idioma que no sea japonés -lo cual es muy común entre los japoneses y japonesas-. El primer paso es ir a comprar el sello de 3000 o 6000 yens al convini de la planta baja -lo que en Japón se considera la primera planta-.

Para allá.

Dentro del convini hay un cartel señalando la cola de comprar los sellos tanto en japonés como en inglés. Vamos, que no tiene pérdida.
Una vez que tenemos el sello pegado en nuestro papelote, toca ir a la primera planta -segunda planta según los standares japoneses-.

Vale, tengo que ir a la zona verde.

Eso estaba hasta arriba de gente. Se me ocurrió ir en viernes por la tarde por un sencillo motivo, era el día de mi último examen trimestral y así podía ir tras acabarlo sin sentirme estresada ni culpable por no estar estudiando.
Había que coger un papelito con un número, y esperar a tu turno y a que por megafonía te dijeran si tenías que ir a la ventanilla 2 o a la 3 -en japonés-. Está todo muy bien señalado menos la máquina de los papelitos, que me costó un rato encontrarla porque está escondidilla al lado de la ventanilla 1.


En cuanto anunciaron por megafonía mi número -para los que tengáis que ir sin saber japonés, no os preocupéis, porque hay un cartel en el que van saliendo los números en la zona de espera y también otro sobre cada ventanilla con el numerito que toque-, me fui a la ventanilla 2, entregué mis papelotes, el pasaporte y mi alien card, y me dijeron que esperara delante de la ventanilla 4 a que me devolvieran el pasaporte. No creo que me tocara esperar más de 3 minutos, la verdad.

Tiempo total del trámite -contando hacer cola para comprar el sello-, unos 30 minutos. Yo en estos momentos siempre pienso "cómo se nota que no estoy en España", aunque en esta ocasión, dentro de poco sí que voy a estarlo.

¡Misión cumplida!

jueves, 23 de diciembre de 2010

Visita al ayuntamiento

Al renovarme el visado también me toca renovar el carnet del seguro médico, así que aprovechando que estoy de vacaciones de la escuela me fui hace unos días al ayuntamiento de Toda.
Desde mi casa se puede ir andando, aunque la última vez que fui di un rodeo bastante grande. Esta vez investigué en Google maps el camino más corto y me dirigí para allá.

Todo listo. ¡Me voy!
Con esas raizacas todavía la gente me pregunta si me tiño el pelo...

Para ser diciembre no hacía mucho frío. De hecho de camino me tuve que quitar el abrigo.
Tras recorrer una zona inexplorada de Toda para mí, llegué a mi destino.

Toda shiyakusho.

En todo su esplendor. Desde fuera me recuerda a un hospital.

El punto bueno es que al ir a medio día no había apenas gente, así que de momento todo pintaba como que iba a acabar en 5 minutos. No fue así.
Yo recordaba que había que coger un papelito de una máquina, pero en la máquina no ponía nada de seguros médicos. Al final me rendí y pregunté a la señorita de recepción, y me dijo que no era donde estaba mirando, que era al fondo y no necesitaba coger número.
Fui a donde me dijo, y ahí empezaron los problemas. Mi japonés burocrático es bastante malillo -y los funcionarios de Toda solo hablan japonés-, y tras poner la funcionaria cara rara mientras miraba el ordenador con mi carnet en la mano, me dijo algo que no lograba entender. Que los años vengan en el carnet en años de la era del emperador actual y no del calendario gregoriano no me ayudaba a entender qué quería decir. Ella me señalaba la fecha y yo le decía confusa "pero si el año 22 es este, ¿no?".
Al final tras sudar un poco logré captar que al renovar mi visado tenía que ir primero a otra ventanilla -esto es así en todas partes- a que me actualizaran el carnet de extranjera.
Allí sí que tuve que coger un papelito, pero no había nadie esperando delante de mí y eso me lo quité de encima en unos 3 minutos más o menos.


Ya con mi carnet de extranjera actualizado me volví a la otra ventanilla y ya pude lograr renovar el carnet del seguro médico. ¡Por fín!


En realidad no pasé más de 10 minutos en el ayuntamiento.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Sin pasaporte hasta nuevo aviso

Efectivamente, estoy sin pasaporte hasta nuevo aviso. Esto se debe a que este mismo martes he entregado todos los papeles que hacían falta para renovar mi visado -de hecho los iba a entregar el lunes, pero se me olvidó el pasaporte en casa-. Una vez el señor S -Kazuki y yo nos referimos a él como "ojiichan", es decir, el abuelillo- comprobó que no me dejaba nada sin rellenar y que tampoco hubiera fallos, además de que no me faltaran papeles, se llevó todo y me dijo que cuando pusieran mi nombre en la lista que ponen al lado de la ventanilla podía ir a recoger mi pasaporte.
En realidad mientras no vaya a salir del país no me hace falta, así que esperaré pacientemente a que esté todo el papeleo resuelto.

jueves, 7 de octubre de 2010

Renovación del visado de estudiante. Capítulo I

El visado de estudiante no era para siempre, así que me toca renovarlo. Para ello ya he empezado con el papeleo -ojalá no existiesen esas cosas, menuda pesadez-.
Voy a ir contando, igual que cuando me saqué el visado por primera vez, cómo va el proceso. En mi caso yo relleno papeles y la escuela se encargará luego de llevarlos a inmigración, así que no voy a llegar a saber cómo se hace si la escuela no te ayuda. El libro guía que te dan al principio dice que hasta un mes antes de que te caduque el visado se puede hacer todo. El taco de papeles que tengo ahora dice que dos meses. Yo por si acaso me voy a dar prisa.

¿Qué es lo primero que se necesita? Como mi visado es de estudiante se da por hecho que voy allí a estudiar. Por ello mi nivel de asistencia es muy importante. La escuela debe comprobar primero que tu nivel de asistencia desde que empezaste las clases es superior al 80%, ya que si no inmigración te dice que para estar de cachondeo te vuelvas. Mi asistencia está rondando el 97%, así que sin problemas.
Una vez comprobado esto -o como en mi caso, esto te lo pueden mirar después, pues yo estaba muy segura de que mi asistencia era suficiente-, te dan dos papeles para rellenar. Uno con algunos datos personales, como mi nombre, número de estudiante, tipo de curso, desde cuándo tengo el visado, cuánto tiempo quiero prolongarlo... es fácil de rellenar.
El otro papel es aquello que me costó tanto escribir la primera vez, la redacción dando tus motivos para querer alargar el visado. Esta vez me costó mucho menos, ya que me dijeron que puedo escribirlo breve y sencillo, y aproveché para escribirlo directamente en japonés.

Una vez todo rellenado fui a la ventanilla nº 3 de mi escuela y me dijeron tras aceptar mis papeles aquello de "vuelva usted mañana". Volví al día siguiente y ya me dieron el papeleo de verdad habiendo comprobado que es verdad que voy a clase.
Esta vez hay mucho menos faena que cuando te sacas el visado por primera vez. La cantidad de papeles se ve bastante reducida. Solo tengo que rellenar un taco de varias hojas con mis datos, diciendo cómo me voy a pagar el siguiente año, etc. Además he de pagar una tasa de 4000 yens en la oficina de correos para que le pongan un sello oficial a los papelotes. Lo último es volver a demostrar que tengo 2 millones de yenes al menos, para que no me de por robar, con una copia de un documento oficial de mi banco que lo acredite.
Cuando lo tenga todo rellenado y entregado, ya os iré contando qué tal va la cosa. Lo bueno es que esta vez puedo rellenarlo todo en japonés en vez de andar duplicando todos los papeles en dos idiomas. Al final estudiar da sus frutos.

jueves, 15 de octubre de 2009

Declarada extraterrestre oficialmente

Hoy ha sido un día movidito. Para gente alérgica a las letras no recomiendo esta entrada.

Después de clase tenía que ir a Shimomaruko para recoger una plancha -de las de la ropa, no de las del pelo- que he conseguido por una "Sayonara sale".
Para quien desconozca el término, "Sayonara sale" consiste en vender o regalar tus cosas de tamaño más bien grande cuando te vas a ir de Japón -o simplemente cuando ya no te hacen falta- porque tirarlas a la basura cuesta dinero. En mi caso, la plancha me ha salido gratis, ole :D.
Pues bien, allá me dirigí hacia Shimomaruko, que viene a ser una estación que se encuentra allá donde se reunen los calcetines esos que se pierden en la lavadora. De hecho, gracias a mi sentido de la orientación digno del mismísimo Ryoga Hibiki, tardé bastante en llegar. Eso sí, ¡no contaban con mi astucia! -el Chapulín colorado dixit-, así que como ya preveía que me iba a perder salí con tiempo suficiente, y llegué puntual como un reloj a la cita.
Una vez la dueña de la plancha me entregó el preciado objeto, me dirigí de vuelta a la otra punta de Kanto, es decir, a Chiba. Hoy era el día que tenía que ir al ayuntamiento a por mi tarjeta de extranjera, conocida en japonés como "gaikokujin tourokusho" o "alien card" -qué cachondos...-.

Una rato muy largo en tren después logré llegar, y me acerqué a preguntar a un señor que trabajaba allí dónde recoger mi carnet. Me dio un papel con un número, como en la carnicería, y me dijo que esperara en la ventanilla 1.
La vez anterior había ido con Kazuki, así que había sido fácil, pero en esta ocasión el no podía venir, así que iba yo sola, y aún no confío demasiado en mi habilidad para entenderme con funcionarios en japonés.
Una vez llegó mi turno, me acerqué, entregué el resguardo -grandecito, por cierto-, y esperé a que me dieran mi flamante carnet. Una vez lo tuve en mis manos me tocó enfrentarme al momento de la verdad. Sabía que en esa oficina nadie habla nada que no sea japonés -curiosa forma de atender a extranjeros, oye-, así que con las palabras más educadas que se me ocurrieron le comenté a la funcionaria que me había mudado, y que como me había hecho el seguro médico allí, que quería hacer el cambio. En ese momento comenzó la carrera en keigo -esa versión honorífica del lenguaje que los funcionarios/tenderos/camareros hablan y que yo apenas entiendo-, la mujer hablaba muy deprisa y con palabras que desconocía, así que intenté preguntarle hablando despacio y haciendo notar que no la estaba entendiendo si lo que me intentaba explicar era algo acerca de ir a la oficina de mi nueva ciudad.
Tras repetir la misma operación unas cuantas veces, decidió que lo mejor era acompañarme a la ventanilla 6, donde en teoría me iban a decir algo relacionado con lo mío que no logré entender. Allí ya me explicaron que tenía que rellenar mi nueva dirección en un papel, que podía ir a partir de mañana a la otra oficina para avisar de mi nueva dirección, etc. Yo seguía queriendo saber qué pasaba con el seguro médico, pero me dijeron que esperara un momento.

Y esperé un momento.

-¡Jimenes sama!
Deduje que esa debía ser yo -y por unos segundos me sentí en Latinoamérica ante ese "Jimenes"-, ya que Jiménez no es un apellido demasiado común en Japón. Que aquí acompañen tu primer apellido de "sama" es común, ya que tratan de mostrar respeto al cliente.
Aquí ya por fín entendí que sí, que me lo habían cancelado -que era lo que quería hacer en un primer momento. Ya sabía de antes que al cambiar de dirección te lo tienes que cancelar allí y hacer de nuevo en la nueva ciudad-.
Finalmente un señor me soltó una retahila en japonés de carrera de F1 -por la velocidad a la que hablaba-. Obviamente, puse cara de "va a ser que no te entiendo...", así que repitió la operación. Le expliqué en japonés que no estaba entendiendo lo que me estaba diciendo, ya que aún no hablo japonés demasiado bien, y repitió la operación por tercera vez. Como esta vez pillé 2 o 3 palabras traté de conectarlas en mi cabeza para formar un contexto, le pregunté si el contexto que había ideado era el correcto, y me dijo que sí -menos mal, si no me toca estar ahí hasta que cierren-.
Mañana me toca ir a la oficina de Toda y, esta vez espero que sea más fácil, decirles que me cambien la dirección del carnet y lo del seguro. Cruzaré los dedos porque allí tengan un poco de piedad con quienes aún no controlamos el idioma...

Esto me hizo pensar en algo. Una cosa de la que se quejan muchos extranjeros en Japón es que en cuanto ven sus caras occidentales piensan automáticamente "estadounidense", y les hablan en inglés. Si ellos responden en japonés, parecen ignorarlo y siguen con el inglés.
Curiosamente a mi no me ha pasado ni una sola vez desde que llegué -me ha pasado que me hablen en inglés alguna vez, pero en cuanto ven que hablo japonés cambian el chip-. Debe ser mi completa ausencia de acento anglosajón a la hora de hablar japonés XD

viernes, 25 de septiembre de 2009

Trámites inevitables

Ayer se acabó el puente que tienen aquí por el comienzo del otoño, así que fuimos por la mañana a solicitar el carnet de extranjero/a, también conocido como alien card. Una vez conseguido el papelote que te dan para llevar en 3-4 semanas y que te den el carnet de verdad, solicité también el seguro médico (en otra ventanilla, ya se sabe…). Eso me lo hicieron en cuestión de unos minutos.

Afortunadamente iba con Kazuki, ya que mi nivel de japonés aún no llega a nivel de entender a funcionarios hablando keigo a toda leche.

Como para poder comprar un móvil, abrir una cuenta en un banco, etc., te piden la alien card, pedí un justificante oficial que viene a decir que estoy esperando a que me la hagan, pero que estar, se está haciendo. Cuesta 300 yen por copia. El papelote me ha servido para comprar un móvil, pero no para abrir una cuenta en un banco. De hecho, de 4 bancos distintos que hemos visitado, en 1 me pedían tener hanko, es decir, un sello que usan los japoneses para firmar, y que contiene los kanji del apellido de la persona en cuestión. Yo pensaba que era de sentido común que no tuviera, pero se ve que la señorita de la oficina no lo pillaba. En otra oficina lo que decían es que o tenía el carnet ya hecho o no les valía el justificante, y en todas, que hasta que no lleve 6 meses viviendo allí, me pueden ir dando pomada ahí donde me duela –siempre dicho muy educadamente y con muchas reverencias de 45 grados-.

Como tener una cuenta bancaria ahora mismo no me corre prisa -para pagar bastantes facturas no hace falta domiciliarlas en una cuenta bancaria-, ya iré con calma visitando más bancos hasta que cuele uno.


Como comentaba antes, lo que sí que tengo ya es un móvil japonés. Estuvimos investigando varias compañías, y la que me salía más rentable era AU. Hay una oferta por la que el móvil te sale gratis, y solo pagas por establecer la línea –y por el cargador-. Para mi contrato, he cogido la cuota mensual más barata también.


La verdad es que es un móvil bastante chulo. Lo escogí por dos motivos: se le puede poner el software en inglés y me gusta el diseño. Es el SH001, en color rojo. La cámara de fotos del móvil parece incluso más moderna que la mía normal.

Ahora solo me falta lograr entender el manual, que solo viene en japonés. Tengo más o menos pilladas las funciones básicas: cambiar la melodía, hacer fotos, usar la agenda, etc., pero si he sobrevivido a desayunar una hamburguesa de tofu esta mañana, también puedo con el móvil.