viernes, 27 de marzo de 2015

El arte milenario de añadir vocales innecesarias

A diferencia de los idiomas que utilizan alfabeto romano, que pueden combinar las letras de muchísimas maneras, el japonés se escribe por sílabas consistentes mayormente en una consonante y una vocal, provocando que casi todas las palabras japonesas acaben en vocal -la letra "n" es una excepción-. Esto hace que su combinación de sonidos sea muy limitada, por lo que cuando los japoneses escriben una palabra extranjera usando la escritura katakana, que es el silabario que se usa para transcribir palabras no japonesas, tienen que adaptarla a su fonética, resultando el 90% de las veces en una palabra que pronunciada tiene muy poco que ver con la palabra original.

El problema es que una gran mayoría de japoneses se acostumbra a usar katakana en vez de la escritura real de las palabras extranjeras, y acaba olvidando cómo se escriben en realidad, resultando en cosas como este... "baru" que me encontré al lado de la estación Gakugei Daigaku.

Lo cachondo es que "café" está escrito perfectamente.

Si sentíais curiosidad por a qué se debe lo de las vocales extras innecesarias en muchísimos carteles en la zona de Tokio y alrededores escritos en idiomas extranjeros, ya lo sabéis.

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