Mostrando entradas con la etiqueta Akabane. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Akabane. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de septiembre de 2016

Atardeceres

Me encantan los atardeceres, así que hoy toca subir algunos que he visto últimamente.

Empecemos por un día que me dio por ir andando hasta Akabane, en el norte de Tokio -no está tan lejos, en poco más de una hora se puede llegar-.

Cruzando el puente que pasa sobre el río que separa Saitama de Tokio.

Cuando ya casi había cruzado del todo, al mirar a mi derecha este era el paisaje.

Es otro pequeño río que hay al lado del principal.

Vamos a un día diferente. Venía de un casting, y a menudo me da por darme un paseo después si tengo tiempo. Esta foto la hice cerca de la estación de Tokio.


Como extra, aquí va un amanecer. En verano aquí amanece antes de las 5 de la mañana, y uno de esos días que tenía que levantarme ultra temprano para un rodaje me encontré con esta vista al salir de casa.

miércoles, 6 de abril de 2016

Hanamis varios del 2016

¡Buenas!


Este año, a pesar de que está haciendo bastante mal clima en la época de hanami, he podido ver cerezos en flor y pasear entre ellos en varias ocasiones. Uno de los sitios a los que he ido para ello es Rikugien, como comentaba en la entrada anterior.
La verdad es que espero con ilusión esta época del año, por lo bonitos que se ponen los parques y las calles.

Hoy tocan más sitios en los que he ido a disfrutar del bonito paisaje primaveral -nublado y oscuro, pero bonito igualmente-. Las siguientes fotos son de un paseo de cerezos que hay pegado a la frontera entre Tokio y Saitama, en el distrito de Kita. Es un sitio que me encanta tanto con flores como sin ellas.




Lo bueno de este sitio es que no es especialmente conocido, así que hay sitio de sobra para poner una esterilla y comer y beber un ratillo.

Vayamos un poco más al sur pero aún dentro de Tokio. El conocidísimo parque Yoyogi, que se llena de borrachos -50% de ellos con traje- por estas fechas, pero que también se pone muy bonito.


Lo que decía de la gente con traje.


sábado, 26 de diciembre de 2015

Calles y más calles

A menudo paso por algún sitio, hago una foto y luego no la acabo subiendo al blog porque no se me ocurre qué escribir sobre ella. Por eso hoy he decidido recopilar fotos de este tipo de los últimos meses y ponerlas en esta entrada, que siendo varias lo mismo las palabras me salen con más facilidad.

Primeros de septiembre. A medio camino entre Ouji y Higashi-Jujo.

Probablemente sea por mi afición a dar paseos y a montar en bicicleta que mis piernas han ido aumentando su masa muscular bastante. Que vivamos en la era de los smartphones y disponer de un GPS en cualquier momento no ha hecho más que aficionarme a usar todavía más las piernas, así que una noche que estaba dando una clase de español en Ouji decidí que como tras eso no tenía nada más que hacer, que no hacía mala noche para ir andando hasta la siguiente estación.

Mediados de octubre. Toda.

Ese día fui en bicicleta a una tienda de ropa de segunda mano que encontré por internet y en la que no había estado antes -a veces se encuentran cosas muy majas en estas tiendas, así que por probar-. En el sur de Saitama hay bastantes tiendas de ropa de segunda mano, pero como la conexión de líneas de tren por aquí es bastante rara, se tarda menos en bicicleta. 
Por cierto, no encontré nada interesante en la tienda, excepto el saber que la segunda planta era una especie de escuela de boxeo -al lado de pilas y pilas de ropa. Tenía que haber hecho alguna foto, lo se-.


Haciendo trasbordo en Akabane.

Ese día venía de que me dieran un masaje. De hecho creo que es el día que me encontré la cafeteria con una cabra como mascota.

Noviembre. Callejuela en Shibuya.

Ese día fuimos Kazuki y yo a comer al Hungry Heaven de Meguro, que es una de mis hamburgueserías favoritas. Comimos hasta reventar y luego decidimos rodar andar hasta Shibuya para bajarlo.

Finales de noviembre. Callejuela cualquiera en Toda.

Esta foto la hice a la vuelta del gyomu supa -supermercado del que he hablado algunas veces- de Toda, cogiendo un camino alternativo para volver en bicicleta a casa. No recuerdo qué compré ese día, pero imagino que palomitas para microondas entre otras cosas -en el supermercado de mi barrio no venden-

Primeros de diciembre. A medio camino entre la estación de Kawaguchi y mi casa.

Por este camino a veces voy en bicicleta y a veces andando. Como dato curioso, te puedes encontrar corredores a casi cualquier hora del día por aquí -en Kawaguchi nos tomamos la salud en serio, aunque yo opte por otros tipos de ejercicio de momento-.

jueves, 19 de junio de 2014

Historias de internet que se hacen realidad

Cuando lees foros de extranjeros viviendo en Japón, un gran número de personas afirma haber sido parada por la policía sin motivo aparente pidiendo que les enseñaran el pasaporte en repetidas ocasiones. Yo llevo ya casi 5 años viviendo por aquí, y todavía no me había ocurrido hasta hace poco.
Estaba en la estación de Akabane, que es una estación bastante grande, concurrida y con bastantes tiendas dentro, y en vez de ir andando derecha hacia donde está mi salida, fui andando en diagonal porque quería acercarme a la librería que hay dentro.
Mientras me aproximaba -con la estación bastante llena de gente porque era hora punta de por la tarde-, ví por el rabillo del ojo cómo un señor con aspecto de guarda de seguridad o policía caminaba en línea recta hacia mí, y cuando se paró delante de mí esta fue la conversación -que os traduzco del japonés al español- más o menos:

-Policía: Soy policía. ¿Me puede enseñar su pasaporte... ehh... no, la tarjeta de residencia?
-Yo: ¿Eh? ¿Es que ha pasado algo?

*Se la enseño*

-P: ¿De dónde es?
-Y: De España.

*Le echa un vistazo rápido a mi carnet y me lo devuelve* 

-P: No, es que verá... -empieza a soltarme un batiburrillo a toda leche de palabras de las cuales desconozco la mitad, así que paso a lo que sí entendí-... y hay carteristas últimamente, ladrones. Sobretodo van a por las mujeres. Asegúrese de llevar la cartera siempre dentro del bolso con la cremallera cerrada por si acaso.

-Y: Vale, lo haré.

Y esto fue todo. Se ve que tengo cara de carterista o algo para este señor, aunque dijera que no era por mí...
Últimamente había visto en varias estaciones de tren esta misma escena dirigida a otros extranjeros. Lo que no se es el motivo real, pero siento bastante curiosidad.

sábado, 10 de marzo de 2012

Sushi zanmai

Como el propio nombre lo indica, Sushi zanmai es una cadena de restaurantes de sushi. Nosotros fuimos al que se encuentra en Akabane.
En este restaurante te puedes sentar en el mostrador o en una mesa. Aunque estamos acostumbrados a ir a kaiten-zushi (esos restaurantes con la cinta transportadora con sushi girando alrededor del local), que son más baratos, este local de Akabane resultó ser bastante asequible.
Lo más famoso del mismo es el atún, así que lo probamos.


Mi tercer tipo de sushi favorito, después del ootoro y el chuutoro, es el anago. Se trata de ésto:

Me encanta cuando las piezas de sushi son más grandes que mi mano :D


Sopa de miso con almejas.


Me llamó la atención que, en el siempre poco popular kappamaki, ponen el pepino cortado en tiras muy finitas.

En general experiencia positiva, y disponen de máquina de pantalla táctil como en los izakaya para pedir, que siempre lo facilita todo mucho.

lunes, 26 de abril de 2010

Oferta de trabajo

Vamos, si no fuera porque esto me lo encontré en la zona de pachinkos y clubs de alterne de Akabane, me plantearía llamar al tal Jun Yokoyama. ¡Qué ofertón, señores y señoras! XD

martes, 13 de abril de 2010

Pintadas a lo entrañable

En Japón es poco común ver pintadas del tipo que sea, pero a veces la gente se entretiene dibujando chorraditas en las columnas de la estación.
Estas dos obras de arte del género entrañable fueron fotografiadas por servidora en Akabane.

martes, 2 de febrero de 2010

Blanco como la nieve y el mochi

Ayer cayó la primera nevada del año. A mi personalmente no me gusta la nieve, y menos cuando se ponen a caer unos copos enormes de camino al curro. Aún así le hice fotos a la vuelta, que esto no se ve todos los días.
Comencemos por la nevada en Akabane.

Cuando nieva en diagonal, malo.

Afortunadamente Akabane está a dos estaciones de la mía, pero al llegar se veía que no iba a parar en bastante rato.

Empezando a cuajar en Toda.

Mis vecinos se lo habrán pasado pipa rascando nieve por la mañana.

La vista desde mi ventana. Mi cuerda de tender la ropa os saluda.

Tras poner la calefacción a tope, hacerme un ramen calentito para cenar y ponerme mi pijama -que abriga que no veas-, me fui a dormir bien calentita, sin pensar en la nieve de afuera.
Y amaneció.



Como tanta rasca no es buena para la salud, he decidido que me voy a tomar un té calentito, a ver si así se me recupera la garganta también, que la tengo fastidiadilla.

Amor eterno al té calentito.