sábado, 4 de octubre de 2014

Moshi moshi Nippon

El 28 de septiembre tuvo lugar un evento llamado Moshi moshi Nippon. Yo me enteré porque Kazuki me trajo un flyer de su curro y me dijo que los extranjeros entramos gratis -mientras que los japoneses tienen que pagar 3500 yens de entrada si reservan con antelación o 4000 yens si compraban la entrada el mismo día-, así que, aunque me sentí mal por los japoneses dije, "¡Es gratis!" y tiré para allá cuando llegó el día.

En teoría es un evento para extender la "cultura pop japonesa" al extranjero, y al parecer ha tenido lugar en otros países también.
Lo primero que hice fue hacer la reserva online porque en teoría te pedían que la enseñaras junto con tu pasaporte o carnet de identidad de extranjera. Yo como soy residente me traje lo último, aunque al final no me lo pidieron. Imagino que es porque tengo mucha cara de guiri.

Este es el look del día, por cierto. Llevo una camiseta larga-vestido de buhos muy cuquina que compré en Bangkok por 2 duros, como quien dice.


Un detalle del estampado de cerca.

Amor a primera vista.

Al llegar lo primero era hacer cola en la zona de extranjeros. En teoría te daban una pulsera para pasar -las de los japoneses y las de los extranjeros eran de colores distintos- y te regalaban un ticket de comida. La verdad es que había bastante gente, y aunque no fui especialmente tarde, se acabaron los tickets de comida mientras estaba en la cola, así que me quedé sin comer -miento, luego compré unos sandwich en el convini de al lado-. Me pareció un poco cutre que eso fuera limitado a un determinado número de gente nada más, pero bueno...

 Estaba petadísimo por dentro.

Tuvo lugar en el Tokyo Taiikukan, aunque no solo había puestos y actuaciones dentro, también había fuera que se podían disfrutar sin tener entrada.

Este señor vestido de colegiala que se acabó medio desnudando era súper popular.

Dentro había puestos varios y un gran escenario con pasarela, donde hubo conciertos de idols varias, desfiles de moda -las tendencias actuales son bastante aburridillas, así que los vi a cachos- y demás. Entre actuación y actuación había unos mc que hacían comentarios y tal, y uno de ellos de vez en cuando traducía lo dicho al inglés, pero no todo. Afortunadamente entiendo japonés.


En varios de los puestos se podían conseguir cosas gratis, así que decidí pasarme por varios de ellos. También había un puesto karaoke, y aunque normalmente me hubiera apuntado de cabeza y hubiera elegido la canción más friki posible, seguía resfriada y con la garganta mala, así que me abstuve.
Uno de los puestos repartía botellas de agua, lo que mi garganta agradeció.


El puesto de Kera te convertía en lolita por un día, pero llenaron la agenda antes de que me planteara si probar por primera vez o no.
No era el único puesto que te hacía cambio de imagen. El puesto de Loretta tenía a un equipo de estilistas que te arreglaban el pelo sin coste alguno. Por supuesto, había mucha cola.


La estilista que me tocó decidió ahogarme en una nube de laca, a pesar del ataque de tos que me estaba dando -el olor de la laca en general es muy fuerte para mí y estar resfriada no ayuda-. Eso sí, me pidió perdón mogollón de veces -mientras me seguía echando laca la muy perra. Manda huevos-.
Al menos me dejó mona y tuvo cuidado con no tirarme de los piercings.


El puesto de la marca de pelucas Prisila si le añadías como amigo en Line te dejaba coger una papeleta de una caja, y te podía tocar una peluca o un postizo. Me tocó un postizo de alambre de estos para engancharte al moño. Para mí cualquier tipo de pelucón es bienvenido.


No me quedé al evento entero, pero estuvo curioso.

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