sábado, 7 de noviembre de 2015

Los kitsune no son inmunes al frío

Estábamos Kazuki y yo andando de camino a Ebisu cuando, entre los edificios de la zona, apareció escondido este pequeño templo.


Lo que me hizo subir las escaleras hasta el templo y acercarme fueron los kitsune. Así de monos los habían dejado.


Los baberos rojos son bastante comunes, pero los gorritos y las mantitas para la cola ya son mucho menos habituales. Viendo la variedad de colores, me imagino a una abuelilla de la zona pensando "pobrecicos, ahora con todo el frío que viene", y haciéndoles unos gorritos de punto.

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