lunes, 17 de enero de 2011

Sanpunzaka

La semana pasada estuve en Akasaka, y aunque tiene rincones muy bonitos, y en Nogizaka (la estación siguiente) hay un templo bastante interesante, se me tuvo que quedar el móvil sin batería...
Pero ya haré fotos la próxima vez. Mientras tanto, dejo una de las dos fotos que pude hacer.


Sanpunzaka, que se traduciría como "la cuesta de 3 minutos". La verdad es que en la foto parece menos inclinada de lo que es en realidad. No probé a ver si se tardaban exactamente 3 minutos en subir, pero así a ojo yo le echaría algo menos.

domingo, 16 de enero de 2011

Hombre anuncio

Ayer me encontré con un hombre anuncio en la estación de Ikebukuro, y decidí hacerle una foto.

El centro de todas las miradas.

El cartel dice: "Daihantai fukou no burogu Nisenihonjin no nihon shihai" -traducido a español, "Completamente en contra. El blog de la infelicidad. El control de Japón por los japoneses falsos". He añadido signos de puntuación para darle un poco más de sentido-.
En el pasado Japón invadió otros países, entre ellos Corea. En tiempos de guerra muchos coreanos fueron forzados a ir a Japón -esto me lo está contando Kazuki, yo en realidad no se demasiado de la historia de Asia-, y ellos establecieron sus familias, tuvieron hijos, etc. Pues bien, como en todas partes, en Japón hay radicales derechistas que no consideran a estos hijos nacidos en Japón como japoneses, entre ellos el del cartel al que saqué la foto.

Idiotismo hay en todas partes.

sábado, 15 de enero de 2011

Maquillarse en el tren

Una cosa que es bastante común -al menos en la línea de tren en la que viajo más a menudo- es ver a chicas maquillándose en el tren. La verdad es que ver a una chica maquillarse en el tren aquí es algo diferente a ver a una chica en España haciendo lo mismo. Aquí parte del proceso incluye también ponerse pestañas postizas -recordemos que las pestañas asiáticas medias son muy cortas, además de lisas. Yo creo que he aprendido cómo se ponen de verlo en el tren- e incluso lentillas. Yo si uso lentillas me las pongo antes de empezar a maquillarme, así que me llama la atención que después de pringarse las manos con base, corrector, sombra, colorete, etc, se pongan lentillas -sin una sola lagrimita, eso es profesionalidad-.
Ahora bien, aunque a mi no me molesta ver a alguien sacar su bolsa de maquillaje en un rinconcito e ir arreglándose en el tren -yo reconozco que por las mañanas tampoco me apetece levantarme media hora antes para maquillarme-, en Japón está muy pero que muy mal visto. En el metro hubo hace tiempo carteles en los que salía una chica maquillándose y el texto "Ie de yarou" -"hazlo en casa"-. No tengo claro por qué está tan mal visto, pero creo que un día haré alguna encuesta entre japoneses para averiguar por qué y lo comentaré por aquí.
Se que hay gente que considera que molestan, pero si lo veis en vivo, realmente lo hacen todo sentadas en un rinconcito del asiento, sin ocupar más hueco del normal, ni ensuciar ni nada. La gente es demasiado quisquillosa, creo yo.

viernes, 14 de enero de 2011

La primera vez que fui a Shinjuku Gyouen

Estaba yo el otro día organizando fotos antiguas -soy ese tipo de persona vaga que puede dejar fotos almacenadas en la memoria del móvil/cámara durante más de un año y olvidarse de sacarlas, sí-, y me encontré las de la primera vez que fui al parque ese tan grandote de Shinjuku, donde parece que te has salido del centro de Tokyo para irte a la pradera, conocido como Shinjuku Gyouen.
Hice muchísimas fotos y pensé en hacer una actualización... pero nunca la hice... ¡hasta ahora! Señoras y señores, hagamos un viaje en el tiempo a marzo del año 2010.

Kazuki estaba muy mono ese día, y como novia orgullosa le obligué a posar un rato ante el objetivo.

Teletransportados mágicamente al interior del parque.

La verdad es que es un parque de domingueros al que hay que pagar para entrar, pero es muy grande y bonito.



¡Domingueros!



¡Quiero que vuelva la primavera!

miércoles, 12 de enero de 2011

La vuelta al cole

Hoy se me acaban las vacaciones y vuelvo a clase. Nueva clase, nuevos compañeros, y espero que nueva aula -el trimestre pasado era un cuarto piso sin ascensor-. No echaba de menos madrugar, ni el infierno del tren de por las mañanas, pero qué le vamos a hacer, todo tiene su lado malo.
Con la excusa de la vuelta a las clases hoy voy a hablar de mi parte favorita de la escuela, la azotea. Me gustan mucho los sitios altos, así que me resulta relajante ir allí un rato a mirar el cielo y los pisos altos de los edificios un rato, o a tumbarme bajo el sol en uno de los bancos. Eso sí, si llueve o hace mucho frío me abstengo.
Esta es la azotea:


La vista. Efectivamente, al estar en Shibuya eso está lleno de edificios.

A mis espaldas, un edificio de oficinas. Esta foto es de hace tiempo.

Al estar de vacaciones de la escuela pude recuperar el ritmo de actualizar a diario -los estudios al estilo espartano e ir a clase son lo que consumen la mayor parte de mi tiempo normalmente-, pero de vuelta a combinar los estudios con el trabajo voy a volver a estar escasa de tiempo libre, y probablemente volveré a actualizar menos. Eso sí, aunque tarde más, seguiré escribiendo, que le tengo mucho cariño y le he dedicado mucho tiempo a este blog.

martes, 11 de enero de 2011

Kobaton

Ya he comentado alguna vez que todo en Japón tiene mascota. Incluso la prefectura de Saitama tiene una mascota oficial llamada Kobaton. El nombre viene de la palabra "kobato", que significa pichón, la cría de la paloma -yo normalmente la llamo Hatochu. Es porque "hato" significa paloma. Traducir Hatochu a castellano sería algo así como Palomichu-.

Hatochu volando sobre la prefectura en la que vive servidora. Toda está al sur del todo.


Supongo que será porque Toda se encuentra pegando con Tokyo, que aquí se encuentra poco a esta mascota, pero según se adentre alguien en Saitama se ven más y más Kobatones. Especialmente en autobuses públicos.
Al principio me llamaba la atención que la mascota de Saitama fuera una rata con alas, pero curiosamente en Japón no están mal vistas. Imagino que se debe a que la plaga de cuervos las eclipsan.

Que Hatochu sea mona no quiere decir que me gusten las palomas, que conste.

lunes, 10 de enero de 2011

Sacar dinero con una tarjeta extranjera

Uno de los puntos malos de Japón es las pocas facilidades que se ponen para extranjeros en muchos detalles, por ejemplo, a la hora de sacar dinero. La mayor parte de los cajeros que os podáis encontrar en un lugar público o en un banco no leen tarjetas extranjeras. Yo tengo una tarjeta española y de vez en cuando saco dinero del cajero con ella, pero no puede ser un cajero cualquiera.

-inciso: para los que sepáis que con casi cualquier tarjeta de crédito hay que pagar una comisión muy alta por sacar dinero del cajero en otro país, yo tengo una tarjeta de Caixanova con la que no me cobran comisión en los cajeros de Japón, por si alguien sentía curiosidad, pero es solo hasta los 30 años-.

Hasta ahora los únicos cajeros que he visto que aceptan cualquier tipo de tarjeta extranjera son los de Correos. La oficina de Correos tiene una especie de caja de ahorros llamada Yuucho Ginkou, con la que tengo una cuenta porque es el sitio que me ponía menos pegas. Estos cajeros se encuentran dentro de oficinas postales y también en algunas zonas públicas con cajeros de bancos varios.

Si os encontráis con este cartel, os podéis olvidar de usar la tarjeta.

Al menos avisan.

En cambio, aunque haya problemas para sacar dinero, casi nunca lo he tenido para pagar con mi tarjeta de débito en tiendas. Aquí todavía se tiene muy arraigado pagar siempre en efectivo -incluso para cantidades grandes-, y aún no está demasiado extendido pagar con tarjeta, pero al menos cogérmela siempre me la cogen.

domingo, 9 de enero de 2011

El país de los cables

Una cosa que llama mucho la atención a cualquier persona que visita Japón por primera vez es que hay cables por todas partes. Los cables no van bajo tierra, sino en postes repartidos por todas las ciudades y pueblos del archipiélago.



La curiosidad me hizo preguntar a qué se debe tanto cable, y aunque en respuesta recibí una teoría, me parece bastante válida. Esta es:
Japón es azotado con frecuencia por terremotos -no es que me haga mucha gracia-, y en el caso de que haya uno grande, va a ser mucho más fácil levantar los postes que se caigan que desenterrar cables de la tierra hundida.

No se si es la razón de verdad, pero como ya comentaba, me parece bastante posible.