En nuestro segundo día cogimos el metro para ir a turistear un poco.
Para llegar a nuestro destino teníamos que seguir al conejo blanco.
El conejo blanco nos guió a Dong Bang, la tienda donde sirven dulces de caca -dong significa caca en coreano-. Bueno, en realidad son dulces con forma de caca.
El metro nos llevó a Gyeongbokgung. Dentro de la misma estación nos encontramos una exposición de pintura y caligrafía.
De camino a la salida apareció una puerta salvaje.
Se trata de Pullomun. Como no puedo leer coreano, me leí la explicación en inglés, pero la encontré un poco... como que las traducciones de Corea y de Japón las hace la misma persona.
Para los que no os llevéis bien con el inglés, al parecer cuenta la leyenda que cuando alguien atraviesa esa puerta, esa persona no sería vieja para siempre. Que digo yo, eso es lo normal en el ser humano, pases por la puerta o no.
Y finalmente llegamos afuera. Próximamente más.
2020 Toyota Yaris Hatchback Colors And Review
Hace 6 años

























