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lunes, 11 de junio de 2018

¿Tengo fans?

El otro día comentaba que me entrevistaron en televisión sobre mangas de kimonos. Pues unos días después de que emitieran el programa, alguien les envió una carta, y no se trataba de una carta de crítica o algo así, no. Se trataba de, juzgando por el nombre, un señor mayor japonés que me vio y se ha hecho mi fan, así que les mandó una carta para ver si había suerte y yo llegaba a leerla.
Pues sí, he llegado a leerla, me la han enviado y ahora mismo la tengo en mis manos.
Curioso, tengo mi primer fan.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Peras japonesas

Recientemente, quejándome de lo poco que cubre la piscina a la que voy habitualmente -1,20 metros en unas zonas y 1,30 en otras-, me comentaron que hay otra piscina no lejos de donde vivo en la que no se hace pie, pero es una piscina de verano y solo se puede usar cuando no están haciendo competiciones. Esto era a 2 semanas de que acabara la temporada de verano y la cierren hasta el próximo año. Pues bien, al día siguiente de saber de esta piscina se acabó el verano. Espero acordarme de ella en julio del año que viene.

Con el tema de que parece haberse acabado el verano -aunque nunca se sabe, cerrarán la piscina y volverá el calor, posible ley de Murphy- los supermercados ya están cambiando los frutos por los de la temporada otoñal, y no se si es muy otoñal o no, pero últimamente han empezado a vender peras japonesas no demasiado mal de precio.
Os recuerdo que una pera japonesa es más dura que una pera normal -aquí llamadas "peras occidentales"-, y tiene forma de manzana. El caso es que aproveché, que no todos los días encuentras fruta barata que no sean plátanos.


Funassyi en teoría es este tipo de pera.

martes, 8 de abril de 2014

Hanami 2014

Este año como lugar para hacer hanami decidimos ir a un parque que hay en Nakaurawa al que habíamos ido antes en una época diferente del año, y tenía pinta de ir a estar bonito cuando florecieran los cerezos. Se trata de Kenritsu Besshonuma Kouen.
Desde casa son unos 9 kilómetros la ida, así que como se encuentra dentro de lo que Kazuki y yo consideramos una distancia razonable para ir en bici, cogimos nuestras respectivas y nos aventuramos hacia allí.

Cuando casi habíamos llegado, nos encontramos con un camino bastante largo, con mogollón de cerezos a ambos lados, todos en flor. Según nos explica en el siguiente cartel Nu, la mascota de la ciudad de Saitama -Nakaurawa es una zona de la ciudad de Saitama-, es el camino para pasear de flores y vegetación.



Al final del camino encontramos nuestro destino. Así de florido y concurrido se encontraba.


Nos aposentamos en un banco y sacamos la bolsa térmica del todo a 100 para que la comida llegara bien y la bebida fresquita. Aparte de alcohol -que es lo más típico del hanami-, hice un par de empanadas gallegas tamaño individual y pan, para comer junto con lo que sobró del relleno.

También llevamos una bolsa de patatas fritas, pero olvidé incluirla en la foto.

Como se nos caían miguitas de la empanada gallega, antes de darnos cuenta estábamos rodeados de palomas.

Foto de después de que una niña pequeña nos espantara varias.

Por cierto, aprovecho para compartir el look del dia. Comodidad para pedalear.


Y como esto es una entrada sobre hanami, aquí tenéis más flores.




Como anécdota del día, cuando habíamos acabado de comer y estábamos sentados bebiendo, noté que una señora se dirigía en línea recta hacia nosotros. Una vez llegó se paró delante de mí, y empezó a hablarme en "inglés" mientras chasqueaba la lengua entre frase y frase y me miraba nerviosamente. Estaba claro que era la típica situación de persona que me toma por "occidental = oportunidad para practicar inglés", pero esta señora daba un poco de miedo, así que decidí fingir que no entendía ni inglés ni japonés por si acaso, y responderle solo en español. Kazuki me ayudó fingiendo ser extranjero, y diciéndole que "no English", pero la señora se quedó mucho rato parada delante de mí mirándome fijamente mientras me decía frases aleatorias -como: "¿Eres francesa?" "¿Eres alemana?" "¿Eres rusa?"- y chasqueaba la lengua.
Al final se rindió y se fue.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Anécdotas en el convini

Me encontraba en el 7/11 más cercano a mi casa imprimiendo unas cosas para una lección de inglés, cuando oí a alguien que estaba cerca decir algo. No pensé que me estuviera hablando a mí en ese momento, casi tenía más pinta de estar hablando solo, pero me equivoqué.
Habló una vez más, y me dijo en japonés:

-¿Estás haciendo fotocopias?

Pensé que quería usar la máquina, así que le respondí:

-Sí, pero acabo enseguida.

-¿Eso para qué es? ¿Para estudiar?

Sin esperar a que respondiera dio la vuelta por detrás de mí para acercarse a las hojas que tenía encima de la fotocopiadora y verlas. Era una lección sobre el verbo to be en pasado.

-Oooh, ¡eres muy inteligente!

Y se fue.
Curiosamente, una gran parte de japoneses creen erróneamente que todos los extranjeros occidentales entendemos inglés a nivel nativo, así que me quedé bastante desconcertada. Luego recordé que esto es Saitama, y Saitama es diferente.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Sutilezas

Volvía a casa del curro, y decidí pasar de camino a comprar pan de molde. Ya que estaba compré uno de esos cacharritos para que el agua del wc huela bien, que se me había acabado el otro.
De camino a casa, como siempre, había poca gente por la calle. De vez en cuando se me cruzaba alguna bici, aunque yo siempre soy la que va andando.
Dos chicos en bici me sobrepasaron. Uno de ellos se dio la vuelta y, durante un par de segundos de lo que parecía una frenética búsqueda por su cerebro para recordar el poco inglés que aprendió en el instituto me dijo:

-Sex.

Mi cara se quedó más o menos así O_o. El chico mientras seguía pedaleando lo repitió. Respondí en perfecto castellano:

-Imbécil.

miércoles, 20 de enero de 2010

Un par de anécdotas

La semana pasada, el día antes de empezar las clases, fui al super de mi barrio a comprar algunas cosas que se me estaban acabando. Ese día no había casi nadie comprando -cuando se llena es los fines de semana, que rebajan mogollón los precios. Es cuando voy yo normalmente también-, así que fui al cajero a pagar, sin tener que hacer cola por primera vez.
Cuando estoy buscando dinero en el monedero para pagar, la cajera decidió hablar conmigo. Normalmente lo único que me dicen es "son x yen", "son x yen de cambio" o "¿tienes tarjeta de puntos?", pero esta vez no, imagino que porque había poca gente y no pasaba nada por hablar un rato. Me preguntó cuánto tiempo llevaba en Japón, de dónde soy, si he ido a visitar ya más sitios de Japón, etc. Tras hablar un poco con ella en japonés me iba con mis bolsas de la compra, y oigo que a mi espalda le comenta a los siguientes clientes super contenta "¡Esa chica es española!".
La cajera del super es entrañable.

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Iba hoy en el tren de vuelta a casa quedándome frita cuando de repente un raro se me acerca, me da dos tarjetas, me dice que es un regalo y se baja del tren.
Cuando miro las tarjetas, me doy cuenta de que lo que me ha dado es una tarjeta prepago y su tarjeta personal con su número de teléfono y e-mail.
No le voy a llamar ni le voy a mandar ningún e-mail, pero voy a intentar averiguar cómo usar la tarjeta de prepago, que si está cargada me puede ser útil.