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domingo, 9 de abril de 2017

Viaje a Krabi III

Llegamos a la última entrega del viaje a Krabi.

Una de las cosas famosas de este lugar son sus zonas de escalada. Muchos aficionados a este deporte vienen para escalar en roca. Yo, aunque solo había hecho escalada indoor, tenía ya ganas de probar a subirme a una pared de roca de verdad, así que había que aprovechar.

Como ni Kazuki ni yo habíamos escalado nunca con cuerda y varias escuelas de escalada allí ofrecen tours para enseñar a principiantes, decidimos probar uno. Te recogen en el hotel, te alquilan todo el equipamiento necesario, y te llevan hasta Railay -en furgoneta primero y luego en barco- para "enseñarte" lo básico  -nuestra experiencia fue más un "te ato la cuerda y ahí tienes la roca. Hala, escala"- y dejarte escalar unas cuantas horas.

Este es el sitio.

Mi primer intento (finalizado con éxito).

De camino allí se puso a llover bastante, y temimos que nos fuéramos a tener que volver sin haber hecho nada, pero afortunadamente al llegar pasó a chispear nada más y luego ya dejó de llover del todo.

Kazuki arriba dándolo todo.

Servidora de camino al mismo sitio que Kazuki.

Cuando nos abandonó la fuerza muscular nos quitamos los arneses y fuimos a dar una vuelta por Railay. Por si sentís curiosidad, hay un baño cercano -detalle importante-, pero es de pago.




Fue una experiencia divertida -y acojonante. Es mucha más altura de la que estoy acostumbrada-, pero me hubiera gustado más si realmente el "curso" hubiera tenido alguna explicación, o si los instructores no fumaran tantísimo en medio de todo el mundo.

sábado, 8 de abril de 2017

Viaje a Krabi II

Tras el inciso para hablar del hanami, como todos los años, volvemos con el viaje a Krabi.
Algo muy típico para hacer allí es el llamado "island hopping". Esto consiste en montarse en un barco y visitar varias de las islas cercanas a lo largo de la mañana.
Hay varios tipos de tours para hacer esto, ya que hay bastantes islas para elegir. Recomiendo no contratarlo en hoteles, porque cobran bastante más que los puestos que hay en la calle -que hay muchos para elegir, además-.

Nosotros elegimos el llamado "tour Hong Islands". No es el más popular de todos, pero precisamente porque queríamos hacer snorkeling, era mejor elegir uno que no fuera el que se iba a llenar más de gente.

La primera parada fue Hong Lagoon.

Íbamos en un barco parecido a ese.

Realmente no se le puede llamar parada, porque no había ningún sitio para poder bajarse y básicamente pasamos por ahí despacio para poder hacer fotos.

La siguiente parada -esta sí que cuenta- es Lading island. Agua templada, tranquila y transparente y muchos peces que nadaban a tu lado. Paramos un rato para bañarnos, hacer snorkeling, o tomar el sol quien quiera.

No teníamos funda para meter la cámara debajo del agua, así que desde fuera.


La tercera parada es Pakbia island. Cuidado con los monos salvajes, que se acercan a la playa por el tema de que hay bastante gente desprevenida y son muy amigos de lo ajeno.



En la última parada, Hong beach, hay que pagar para entrar -poderoso caballero es don Dinero-.

Es más caro para extranjeros que para tailandeses, por cierto.

Muy bonito y genial para hacer snorkeling y bañarse, pero la visita al cuarto de baño público que hay allí fue bastante traumática.
Había 4 opciones en el baño de mujeres:

1. Puerta que no cierra.
2. La puerta cierra, pero hay mierda en la taza y no hay modo alguno de tirar de la cadena -no hay cadena, vamos-.
3. Como 2 pero la mierda llegaba hasta el borde de la taza. No me lo invento.
4. Alguien había tenido un accidente de sangre de regla y tampoco había cadena, pero era el menos malo...

Pongo otra foto bonita para olvidar el trauma.


Quitando lo del baño y que el barco se averió a la vuelta y tardamos bastante más en volver de la cuenta, la experiencia estuvo muy bien.

martes, 4 de abril de 2017

Viaje a Krabi I

¡Cuánto tiempo! La verdad es que he estado unos días de vacaciones -y ocupada a la vuelta-, así que no he podido acercarme mucho por el blog. Hoy por fín tengo un ratillo y he decidido hablar un poco de a dónde nos fuimos Kazuki y yo de vacaciones.

Se trata de la provincia de Krabi, en el sur de Tailandia. Más concretamente en un pueblo llamado Ao Nang.
Nosotros habíamos estado en la capital, Bangkok, pero esta vez tocaba buscar un sitio cálido con playa para olvidarnos del invierno que tantísimo se está alargando en Japón.
En la cercanía hay multitud de pequeñas islas, así que estuvimos en bastantes playas a las que se puede acceder tanto a pie como en barcos que ejercen de taxis -bueno, más bien de autobuses acuáticos-.

Estas son algunas de las playas que visitamos. Empecemos por Nopparat Thara beach:

Los barcos de los que hablaba.

Al agua, patos.


Yendo en dirección sur tenemos Ao Nang beach.


Desde un barco camino a West Railay.

Y ya que vamos de camino, este es el aspecto de West Railay beach. Por cierto, para montar en los barcos hay que tener cierta habilidad atlética, aviso.


Cuando llegamos había bajado la marea, y descubrimos que la playa está llena de pepinos de mar bastant grandotes. Si nunca habéis visto un pepino de mar, es esto.


Con la marea baja se puede andar mojándose solo los tobillos hasta bastante lejos -teniendo cuidado de no pisar peninos de mar-.


Próximamente, más.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Cal vuelve a visitar Bangkok III

Una de las cosas que hicimos fue ir a un sitio llamado BOUNCE -o BOUNCEinc Thailand-. Se trata de un centro de entretenimiento con una zona de camas elásticas y otra de escalada. Teníamos que elegir una, que se pagan por separado, y como si queremos escalar tenemos un gimnasio de escalada bastante cerca de casa al que podemos ir cuando queramos -no lo he mencionado antes, pero soy aficionada al bouldering-, pero no un sitio con camas elásticas, decidimos que tocaba saltar.

BOUNCE se encuentra dentro de un centro comercial llamado The Street.


Una vez se entra, se va a la planta de arriba, pagas, te dan tus calcetines especiales y tu pulserita para entrar y esas cosas, hay varios tipos de camas elásticas. Tenemos las de elasticidad normal:

Usando mi culo para botar.

Las que son un poco más elásticas para hacer acrobacias:

Aunque yo muchas acrobacias no puedo hacer.

Las que son más elásticas todavía para ir hasta el infinito y más allá:

I believe I can flyyyy, I believe I can touch the skyyyyy...

Las que son bastante poco elásticas con canastas de baloncesto:


Y varias más. Se suda mucho con tanto salto y hay que tener cuidado de no tener un accidente, pero el sitio es muy divertido. Repetiría.

martes, 2 de agosto de 2016

Cal vuelve a visitar Bangkok II

Resulta que en Tailandia hay Mister Donut, que aunque no es originalmente japonés, se encuentra por todas partes en Japón.
Vimos que vendían ediciones limitadas de donuts que no venden en Japón. Se trata de los "sushi donuts", y decidimos probarlos.




Estaban rellenos unos de chocolate y otros de mermelada, y muy ricos.

viernes, 29 de julio de 2016

Cal vuelve a visitar Bangkok

Recientemente Kazuki encontró un vuelo a Bangkok por el mismo precio que costaría ir a Corea, así que aprovechamos para hacer unas mini vacaciones de verano y pasamos unos días en la capital de Tailandia.

¡Vamos que nos vamos!

Hoy tocan algunas fotos aleatorias que tomamos mientras estuvimos allí.
Aquí tenéis el río Chao Phraya de día.


Y de noche.


Decoración de camino al centro comercial Terminal 21.


Un recordatorio de por qué no me gusta conducir.


También estuvimos comiendo cosas ricas.


Próximamente más.

jueves, 2 de octubre de 2014

Cal en Tailandia parte V (y final)

He decidido dejar la última entrada para cosas aleatorias que me hayan llamado la atención. Por ejemplo, esta prohibición de la estación:


Mi inglés no es perfecto, así que entre que no entendía lo que significaba "no hawking" y que el dibujo no lo dejaba muy claro -¿Prohibido llevar una balanza a cuestas?-. Una visita posterior cuando tuve acceso a Wi-Fi a Wordreference me dijo que era una palabra anticuada para venta ambulante. 

Otro tema curioso, las pajitas.

Estaba muriendo un poco y necesitaba alas o algo.

En cualquier sitio, tanto tienda de alimentación como bar como restaurante, te daban siempre una pajita al comprar una lata de bebida. He de decir que intenté beber de las latas en pajita, pero prefiero beber a morro definitivamente.


El wc sin papel higiénico pero con una manguera... Y eso que Bangkok es de las ciudades más grandes y con más wcs de los que tienen taza y papel higiénico y tal.
El caso es que si no he usado todavía un washlet japonés en 5 años aquí, tampoco me voy a aventurar a apuntarme una manguera a la entrepierna tras usar el baño, no sea que la vaya a liar.


Todos los Ronald McDonald que vi están haciendo esta postura llamada "wai", que es el saludo típico. No os confundáis e intentéis hacerlo en Japón como saludo, os mirarán raro o pensarán que es alguna costumbre de vuestro país.

Y ya acabo con Tailandia -bueno, más concretamente con Bangkok- por hoy. Seguimos con la vida en Japón, no sin dejaros con el momento de celebración de mi cumpleaños con té molón y pastelitos ricos.


martes, 30 de septiembre de 2014

Cal en Tailandia parte IV

Hoy toca Wat Arun, que tenía bastantes ganas de visitar. Cuando nos bajamos del barco nos saludaron las palomas lugareñas.

Imagino que estaban haciendo una quedada pajaril.

Vale, en realidad esto no es delante de Wat Arun, pero la foto me hacía gracia. Ahora sí que vamos al sitio de verdad.




Si hay algo que me gusta son los lugares altos. Por eso tenía ganas de ir a este sitio, porque se puede subir a la torre tan alta que se puede ver en la primera foto.


Para subir hay unas escaleras muy empinadas, que probablemente harían a cualquiera con vértigo echarse atrás, pero yo, que viví 2 años en un 4º piso sin ascensor, no me achanto por estas cosas.

Recomiendo agarrarse al pasamanos con las dos manos como el de la foto.

Vale la pena subir, las vistas son muy chulas.



domingo, 28 de septiembre de 2014

Cal en Tailandia parte III

Por supuesto, hicimos turisteo. Hay varias zonas turísticas en Bangkok que se encuentran cerca, pero separadas por el río Chao Phraya, que mencionaba en la entrada anterior. Como para poder visitarlas todas necesitábamos movernos en barco varias veces pillamos un One Day River Pass, que como su nombre indica es un abono para el barco-bús de un día.

Afortunadamente ninguno de los dos nos mareamos en barco.

No es un efecto de iluminación. El agua ES de ese color.

Tras el trauma de que me salpicara el agua esa tan limpia y cambiarme de sitio en el barco-bús, llegamos a uno de nuestros destinos, el templo budista Wat Pho, conocido por el famoso Buda reclinado.
Como sabía de antemano que son muy puritanos y te obligan a taparte el cuerpo a pesar del calorazo si quieres entrar al recinto de la estatua de Buda -religiones, siempre dando por saco- iba con una chaquetilla preparada. Por si sentís curiosidad, este es el tipo de ropa con la que no dejan entrar.

Para los que no vayáis preparados, alquilan una especie de batas para taparse.

Veamos qué hay en Wat Pho.


Es muy grande, pero Kazuki logró sacarlo casi entero.


Volvamos a la zona exterior, sin restricciones.






Otro sitio chulo para ver al que fuimos fue el templo Wat Arun, pero como ya van muchas fotos en esta entrada lo dejo para la siguiente.